Ver todas las publicaciones archivadas en Tercera Cultura

La ciencia y el pensamiento crítico acostumbran a estar ausentes de los debates sociales y políticos actuales (en los ámbitos de habla hispana). Prescindir de las aportaciones e interrogantes científicos es una merma incuestionable si se pretenden comprender en toda su profundidad los problemas que nos conciernen. Sin la ciencia, opiniones sobre la violencia o la educación, por ejemplo, se sostienen en ideologías, modas y prejuicios. Es necesario que en estos debates haya un punto de apoyo, que es el que ofrece la ciencia.

¿Y si la personalidad causa nuestras intuiciones filosóficas?

Tradicionalmente “filosofía experimental” venía a ser lo mismo que la filosofía natural, el antecedente histórico de la física y de las ciencias naturales. Pero desde hace unos años “filosofía experimental” se refiere a un movimiento académico específico que intenta “entender cómo piensa la gente normalmente sobre ciertos temas fundamentales de la filosofia”, alejándose del “sillón” intelectual y empleando las herramientas típicas del resto de la ciencia: una metodología experimental, análisis estadístico y publicación en revistas científicas revisadas por pares.

La insensatez de los necios. La lógica del engaño y el autoengaño

¿Es la mentira lo que ha incrementado la complejidad de los sistemas nerviosos y nuestra inteligencia? ¿Es la guerra de armamentos entre bribones e incautos el motor de la evolución cognitiva? No es una idea tranquilizadora para quienes sueñan con un mundo en armonía y sin conflictos, aunque es la conclusión preferida por muchos biólogos y el singular Robert Trivers (Washington D. C., 1943) entre ellos.

Chris Stringer: “No derivamos al 100% de un origen africano reciente”

Chris Stringer es un antropólogo británico, y quizás el defensor principal de la hipótesis «fuera de Africa» según la cual el ser humano moderno se originó hace aproximadamente 100.000 años en Africa para más tarde migrar y ocupar el resto de continentes, reemplazando en el proceso a otros homínidos arcaicos. Este limpio cuadro de la evolución humana ha ido complicándose en los últimos años, en cierto modo enturbiando la ilusión edénica de que descendemos de una pareja primordial de humanos. Por una parte, los primeros humanos modernos podrían haber aparecido en varios puntos separados de Africa, no en uno sólo, y también parece que estos primeros humanos «modernos» habrían mezclado sus genes con distintos homínidos arcaicos tanto en Africa como en el resto del mundo.

El animal político universal

Avi Tuschman es un antropólogo político radicado en Washington, y el autor de Our political nature. The evolutionary origins of what divides us (Nuestra naturaleza política. Los orígenes evolutivos de lo que nos divide), donde explora en las raíces cognitivas y evolutivas profundas de nuestras preferencias políticas. La versión original en inglés de este capítulo del libro, que reproducimos aquí con permiso, se encuentra en la página del autor. ¿Está en los genes ser de izquierdas o derechas? ¿Son universales estas categorías o varían significativamente entre culturas y poblaciones humanas? Esperemos que este amplio extracto sirva para introducir al público interesado en una rama fascinante de la ciencia política evolucionista.

La guerra antes de la civilización

Estoy leyendo actualmente The barbarous years, del historiador Bernard Bailyn. Pinta un cuadro bastante siniestro de la Norteamérica del siglo XVII. Aunque nuestras fuentes históricas se ocupan principalmente de masacres y atrocidades que afectan a los europeos, que desempeñaron a tan a menudo el papel de víctimas y verdugos, las guerras crueles e inmisericordes eran igual de comunes entre las sociedades de nativos americanos. Los hombres eran acechados y asesinados cuando participaban en expediciones de caza, mientras las mujeres corrían riesgos al abandonar los asentamientos para recolectar bayas y nueces. Ocasionalmente, grandes guerras asolaban villas enteras, incluso aquellas que estaban bien protegidas por muros defensivos (y muchas lo estaban).

Plantas brújula

Hay plantas cuyas hojas se orientan en la dirección norte-sur Los indios de las praderas de Norteamérica tenían –y tienen– una curiosa planta que popularmente se llama «planta brújula», aunque su nombre científico es «Silphium laciniatum». El nombre vulgar deriva del hecho de que la planta sirve como brújula, pues señala perfectamente la dirección Norte-Sur. Dicho así no queda demasiado claro cómo hace la planta para señalar el Norte. Digámoslo de otro modo.

Impresoras 3D: la revolución

Las impresoras 3D han alcanzado un precio que gestará una revolución Las impresoras en 3D, que imprimen objetos sólidos, han estado con nosotros durante los últimos veinticinco años. No son nada nuevo. Lo que si son nuevos son su precio y sus softwares que las hacen muy fáciles de utilizar. En cuanto al precio, recordemos que cuando un computador costaba –ordenador– veinte millones de euros era un producto totalmente diferente al de hoy que cuesta 600 euros.

El declive del engaño sexual en Europa

Aparentemente, la infidelidad y en general el sexo fuera del matrimonio no están tan mal vistos en los últimos tiempos, pero los datos mirados de cerca resultan un poco más complicados. Las actitudes culturales hacia las prácticas extramaritales se relajaron en los años sesenta, probablemente como consecuencia de lo que han llamado “revolución sexual”, pero las tendencias empezaron a cambiar rápidamente a partir de los años setenta del siglo pasado, al menos tomando como referencia los datos de Charles Murray, que también constata una fuerte división socioecónomica, siendo las clases altas bastante menos tolerantes con los devaneos sexuales que las más bajas.

Robots asesinos

¿Debemos prohibir los robots soldados con capacidad de matar? He recibido un e-mail que me proponía firmar una petición para prohibir los robots asesinos. La primera intención, obviamente, es firmarla. ¿Quién quiere robots asesinos? Al leer con un poco de calma la petición, lo que estaban pidiendo era la prohibición de robots soldados con capacidad de matar y el argumento principal era que no se podía dejar a una máquina tomar decisiones éticas sobre si disparar a matar o no.

¿Qué desean las mujeres?

¿Qué desean las mujeres? Sigmund Freud es famoso por hacer esta pregunta, pero no tenía una respuesta. Incluso hoy, la cuestión de qué motiva el deseo sexual de las mujeres sigue resonando. Se ha probado que las respuestas definitivas son esquivas. Entendemos bastante bien lo que quieren los hombres. En general, su deseo sexual es ordenado, consistente, y estrechamente dirigido. Un hombre heterosexual es heterosexual. Si le muestras sexo heterosexual, su fisiología sexual y su deseo van a la vez. El sexo homosexual le dejará frío tanto física como emocionalmente. En los hombres hay un excelente ajuste entre la excitación fisiológica (medida por la tumescencia del pene) y el nivel de deseo. El éxito de la viagra demuestra la simplicidad del mecanismo masculino. La viagra no se dirige al deseo, pero funciona incrementando el flujo sanguíneo genital y permitiendo la erección. Aparentemente, esto es todo lo que se necesita. Si se alza el pene, el deseo espera.

Secesionismo académico de salón

En política las personas no suelen comportarse como “agentes racionales” sino como “agentes devotos”. La independencia no es una ecuación. Desde hace un tiempo, académicos e investigadores catalanes de relevancia, aprovechan su condición de “científicos políticos” y coquetean presentando la cuestión del independentismo como un tema empírico, estrictamente “científico” que se puede resolver en un plano positivo y libre de ideologías. Diversos intentos se han ido sucediendo. Y algunos tienen que ver con la teoría de juegos, que goza de cierta aura de fascinación para el gran público. 1

Germanano

Láminas de germanio de un solo átomo de grosor para fabricar chips En los últimos años se ha puesto de moda el grafeno, sobre todo a partir de que en el año 2010 concedieran el premio Nobel a sus creadores, Andre Geim y Konstantin Novoselov. Se considera que es el material del futuro y cada día se descubren nuevos usos para él. Uno de los más importantes es que puede sustituir con muchas ventajas al silicio como material básico para hacer semiconductores, es decir, los chips que forman los circuitos electrónicos.

No hemos dejado de evolucionar

Hasta hace unos pocos años la visión establecida en la intersección entre biología y cultura coincidía en que el ser humano había dejado de evolucionar significativamente en los últimos 50.000 años. Para el influyente Stephen Jay Gould “hemos construído todo lo que llamamos cultura y civilización con el mismo cuerpo y el mismo cerebro” y David Attenborough, recientemente, es de la misma opinión: “Detuvimos la selección natural tan pronto como fuimos capaces de criar al 95-99% de nuestros bebés nacidos”. Esta supuesta detención de la selección natural también es uno de los supuestos de la psicología evolucionista, es decir, de la aplicación de los principios «darwinistas» al estudio de la mente humana. Para los padres fundadores John Tooby y Leda Cosmides (2005) las adaptaciones humanas complejas, relacionadas con aspectos importantes de la conducta y la mente, requieren más tiempo y genes de los que los últimos milenios han podido proporcionar.

Marte: cuna de la vida

Nuevos datos apoyan que la vida terrestre se originó en Marte En «El origen de las especies», Darwin apunta que todos los seres vivos de la Tierra proceden de un único organismo que se habría creado en un «charco caliente»; poco hemos avanzado desde entonces sobre cuál fue el proceso que dio origen a la vida. Sí lo hemos hecho en conocer el cuándo y el dónde.

¿Realmente eran pacíficas las sociedades sin estado?

Un artículo publicado hace poco en Science ha suministrado más material inflamable en una larga polémica cultural sobre la presencia de la guerra en la evolución humana. Para los autores, los antropólogos finlandeses Douglas Fry y Patrick Söderberg, que se han basado en datos procedentes de una respetada base de datos etnográfica compuesta por una muestra de hasta 186 culturas tradicionales, la guerra es una forma poco usual de violencia entre cazadores y recolectores. Según su análisis “más de la mitad de los casos de agresión letal fueron perpetrados por individuos solitarios, y casi dos tercios resultaron de accidentes, disputas interfamiliares, ejecuciones dentro del grupo o motivos interpersonales tales como la competición sobre alguna mujer en particular”. La guerra sería más bien una característica de las culturas propietarias de tierra que ya habían desarrollado la agricultura, no un rasgo de nuestro ambiente adaptativo ancestral.

Krakatoa

Un peligroso volcán con piel de cordero En mi reciente vuelta al mundo, hace unos días que mi barco iba desde Mumbai –antiguo Bombay– hasta Singapur. Para hacerlo tuvimos que pasar el estrecho de Sonda que separa las islas de Java y Sumatra. Hacia las siete de la tarde el sol estaba muy bajo en el horizonte y teñía de rojo la banda de nubes que se ubicaban muy cerca del mar.

Pensar en ciencia podría mejorar el comportamiento moral

Los estudios de priming (en español la traducción varía tortuosamente, desde “primado” a “troquelado” o “impronta”) analizan el efecto que tendría en la memoria implícita humana la exposición a determinados estímulos, en la medida en que son capaces de influir en respuestas posteriores de la conducta. Por ejemplo, en un clásico estudio dirigido en 1996, un equipo de psicólogos de la universidad de Nueva York logró “primar” a un grupo de estudiantes para que caminaran más despacio después de exponerles a palabras que asociamos normalmente con la gente mayor, como (al menos en los EE.UU) “Florida” o “bingo”.

Por qué los judíos europeos son más inteligentes

Recordar que “el CI es controvertido por buenas razones, pero mide algo”, como ha hecho hace poco Richard Dawkins desde su cuenta de twitter, no debería ser una afirmación problemática. Pero aún lo es, incluso entre el público con una cultura científica superior a la media o simplemente con más interés en los temas científicos. Aún se contesta la existencia de una inteligencia general desde el presunto desafío de las “inteligencias múltiples”, o de una “inteligencia emocional”, mientras que sigue esgrimiéndose la sospecha tradicional de que la medida de la inteligencia oculta sombríos intereses ideológicos.

Consumir por la cara

Un nuevo medio de pago utiliza como identificador tu propia cara Recuerdo que antes era muy habitual que algún cliente de un bar consumiera y al salir dijera al camarero “ponlo en mi cuenta” y se fuera. Supongo que una vez al mes el cliente pagaría todo lo que debía. Hacía tanto tiempo que no veía algo así que hace unos días me sorprendió que en un bar al que suelo ir, un cliente al irse dijo la frase mágica “ponlo en mi cuenta” y se fue.