Hace tiempo no actualizo, y para ser franco no se si el ritmo se verá acelerado o enlentecido por el (auto)bombardeo de actividades.
El nombre de este post hace mención al octavo capítulo del texto-manifiesto de Paul Glimcher sobre neuroeconomía, libro fundamental que, a pesar de llegar a conclusiones erradas, desde mi punto de vista, acerca de las implicancias de la incertidumbre epistémica para el libre albedrío (espero escribir de eso), resulta aclarador e inspirador en su desarrollo.
Me parece que el punto más fuerte del libro se encuentra en el capítulo 8, donde cuaja todo lo señalado en los capítulos anteriores acerca de neurfisiología, teoría evolutiva, teoría de la probabilidad y computación, y se presenta a la neuroeconomía no como una subclase temática de la neurociencia, sino como una nueva apuesta metodológica, acentada en supuestos ontológicos diferenciados acerca de la relación entre el sistema nervioso y el comportamiento, para tratar asuntos nuevos y antiguos.
David Marr, en su intento de dar lugar a una descripción matemática de las relaciones entre cerebro y conducta, argumentó que el primer paso debía referirse a entender la meta del comportamiento. En este sentido en Vision (Marr, 1982) declaró que “es más probable llegar a comprender un algoritmo entendiendo la naturaleza de los problemas que resuelve, que examinando el mecanismo que lo corporaliza”. Glimcher propone extender la estrategia que Marr, por su temprana muerte, no pudo desarrollar. Para esto apela a la teoría evolutiva, entendiendo que la meta del sistema nervioso, en última instancia, es producir respuestas motoras que maximicen el bienestar inclusivo (entendido desde William Hamilton; 1964, como el grado en el cual los genes del organismo son propagados, por reproducción del mismo, sus hijos, hermanos, u otros cercanos). Finalmente, según Glimcher, en un nivel global la función del sistema nervioso es la toma de decisiones: “Deciding how to withdraw a hand from a sharp tack. Deciding what direction to move. Deciding whether to look to the left or to the right after viewing a field of moving dots. These are all decisions that the nervous system makes, decisions that are product of evolutionary, developmental, or moment-to-moment processes” …entendiendo así las cosas, apelar a la(s) teoría(s) de la decisión, la teoría de juegos y la teoría de la probabilidad que sirve como cuerpo matemático para las mismas está a sólo un paso. Si para entender mejor la función del cerebro es preciso desarrollar una descripción matemática de las metas que éste debe resolver, la neuroeconomía formalizará a través de la teoría de juegos y la ecología comportamental, comparará las soluciones óptimas con las soluciones reales a través de la investigación comportamental, e identificará el sustrato biológico de las diferencias y similitudes mediante las técnicas de la neurociencia.
Aquí pueden ver varios artículos de Glimcher en los que se reportan investigaciones resultantes de la puesta en práctica de esta estrategia. Michael Platt, de Duke, realiza trabajos en la misma línea
