La aparente contradicción entre madres y cazadores (o guerreros)
Dentro de un monográfico publicado por la revista Mètode sobre la «naturaleza humana», Paula Casal (vicepresidenta del proyecto Gran Simio) critica lo que llama «reduccionismo tradicional masculino y centrado en la guerra». Este relato tradicional, que ejemplificaría el cinematográfico «femurazo» con el que se abre paso la banda de homínidos victoriosa en las primeras escenas de 2001. Una odisea en el espacio, debe compensarse en opinión de Casal con el reconocimiento del papel de las madres en el proceso de la «humanización». Cualquiera de los procesos en los que nos fijemos, conducta protomoral, protolingüística, prototecnológica, desde la educación de los sentimientos morales hasta la reforma de la dieta, todos reivindican un papel central para las madres. Según este «punto de vista materno» de la evolución, la conducta protomoral de los homínidos no depende esencialmente de la guerra, sino del cuidado infantil y de la transmisión materna de la cultura y la empatía: «El garrotazo es la barbarie, la empatía es la civilización» (Rifkin arriesga aún más al afirmar que la empatía es también «el alma de la …
