Autor: Eduardo Zugasti

Mutualismo. Cómo la búsqueda de socios fiables nos llevó a descubrir el sentido de la justicia

Cooperar con socios de los que podemos fiarnos nos permite compartir grandes botines y disfrutar de las mejores ventajas de vivir en sociedad. Los científicos que intentan explicar la evolución de la cooperación humana cada vez conceden más importancia a estos intereses mutuos, por encima incluso de los motivos supuestamente altruistas. Por ejemplo, para Michael Tomasello y sus colegas (2012) colaborar mutuamente se convirtió en casi una obligación a medida de que en nuestra trayectoria evolutiva dependíamos más los unos de los otros para sobrevivir.

Por qué probablemente el ateísmo reemplazará a la religión

Reseña de Why atheism will replace religion. The triumph of earthly pleasures over pie in the sky (Por qué el ateísmo reemplazará a la religión. El triunfo de los placeres terrenales sobre las delicias del cielo), de Nigel Barber, 2012 Profetizar el fin de la religión parece algo bastante audaz, habida cuenta de que otras expectativas similares se han visto notoriamente incumplidas en el pasado. El cristianismo no terminó en el siglo XIX, como pronosticó Voltaire, Nietzshe no mató realmente a Dios, y el socialismo nunca consiguió erradicar el “opio del pueblo”. Nigel Barber, también autor del blog The human beast, propone en este libro otro punto de vista sobre el fin de la religión centrado mucho más en los hechos, y en particular los hechos socioeconómicos.

Menos que humanos. La ciencia detrás de la deshumanización

Reseña de Less than human. Why we demean, enslave, and exterminate others, de David Livingstone Smith (St. Martin’s Griffin, 2012) Cuando pensamos en los grandes extremismos del siglo XX, probablemente lo primero que nos viene a la cabeza es el Holocausto y los crímenes del nazismo. Ciertamente, los nazis cometieron minuciosos actos genocidas basándose en la creencia de su superioridad espiritual, y en la sistemática deshumanización de sus adversarios, pero no estaban solos en esto. Los japoneses también se consideraban a sí mismos la forma más elevada de vida, y clasificaban a sus enemigos como demonios (oni), espíritus malignos (akki y akuma) o monstruos (kaibutsu). Durante el sangriento teatro del pacifico, en la misma segunda guerra mundial, los norteamericanos consideraban a los “japos” como animales subhumanos, en palabras del general australiano Sir Thomas Bradley: “una curiosa raza, cruce entre humano y mono”. La deshumanización era una pieza fundamental de la propaganda bélica virtualmente para todos los bandos del conflicto y ha continuado siéndolo en las peores masacres de nuestro tiempo.

Primates «adictos» al porno

Por lo visto, una chimpancé del zoo de Sevilla llamada Gina está bastante interesada en el porno después de que sus cuidadores decidieran exponerla a una televisión con mando a distancia para “enriquecer” cognitivamente su espacio vital. Según el relato de Pablo Herreros en El Mundo: Para animar las noches a Gina, los responsables decidieron instalar una televisión con TDT protegida tras un cristal y darle el mando a distancia para que ella misma eligiera el canal que ver. En los primeros ensayos, los cuidadores visitaban a Gina para controlar que todo estaba en orden y no rompía los nuevos juguetes. La sorpresa fue mayúscula cuando comprobaron que en pocos días, Gina no sólo manejaba el mando a distancia a la perfección, sino que también solía optar por el canal porno para entretenerse, como muchos de nosotros hubiéramos hecho.

¿El fin de la familia biológica?

Desde hace más de tres décadas, las instituciones familiares tradicionales en las sociedades occidentales, eso que la segunda oleada de feministas llamaba simplemente la “familia biológica”, está experimentando una seria crisis. Charles Murray (su último libro no está ni se le espera en el mercado español) sitúa el punto de inflexión en 1963, coincidiendo con el asesinato de Kennedy. Antes de esta fecha, el porcentaje de madres solteras no pasaba en EE.UU del 3%. El matrimonio era casi universal y el divorcio una rareza: sólo un 3.5% de los hogares estadounidenses estaban compuestos por personas divorciadas, y sólo un 1.6% por personas separadas. Más del 80% de las mujeres permanecían en sus hogares, y el 98% de los hombres estaban en el mercado laboral. Sólo un 1% adimitía no tener ninguna preferencia religiosa. Estos porcentajes son homologables a los de cualquier otra nación del área de influencia occidental, incluyendo a España.

Psicología de las teorías de la conspiración

Los humanos siempre han conspirado. Sin embargo, la teoría moderna de la conspiración (definida como “un complot de gente y organizaciones de poder que trabajan conjuntamente para alcanzar un objetivo a menudo siniestro”), y lo que llaman «mentalidad conspirativa» tiene orígenes más concretos en la historia. Al tratar sobre las convulsiones políticas previas a la independencia de los EE.UU, John Eliott anota que “se trataba de una sociedad, y una época, en que la teoría de la conspiración parecía proporcionar la explicación más racional para conjunciones de acontecimientos que, de otro modo, resultaban incomprensibles” (Imperios del mundo atlántico, Taurus, Página 497).

La ciencia de la orientación homosexual

El estudio de la homosexualidad divide todavía a quienes la consideran una tradición extremadamente reciente, precedida por “prácticas” heterogéneas y culturalmente variables, y quienes se proponen naturalizar el estudio de la homosexualidad, asociándolo con una naturaleza humana universal. La homosexualidad es realmente un problema difícil de explicar desde la evolución humana, debido a que cualquier orientación sexual que disminuyera de forma drástica la probabilidad de tener éxito reproductivo se enfrentaría con presiones evolutivas adversas. Se calcula que la orientación heterosexual abarca a entre el 96 y el 99% de la población humana. Los psicólogos evolucionistas han propuesto distintas hipótesis para hacer sitio a la homosexualidad en la evolución humana. Según la teoría del altruísmo familiar, los genes para la homosexualidad podrían haber evolucionado si condujeran a una inversión en los parientes genéticos suficientemente grande como para compensar el costo de renunciar a la reproducción directa. Una segunda alternativa es la hipótesis de la fertilidad femenina, según la cual los genes para la homosexualidad masculina podrían haber evolucionado si provocaran un incremento en el éxito reproductivo …

Los niños son “científicos” naturales

Hace 30 años hubiera resultado absurdo sugerir que los niños pequeños piensan de un modo parecido a los científicos, debido sobre todo a la influencia del psicólogo evolutivo Jean Piaget (1896-1980), que había descrito a los preescolares como agentes irracionales que piensan de forma “pre-causal”. Antes todavía, Lucien Lévy-Bruhl (1857-1939) había sugerido en línea con este tipo de pensamiento que el “alma primitiva” de los salvajes, cuyo estado mental se equiparaba más o menos con la infancia de la humanidad, también era “pre-lógica”. Ambas ideas han resultado erróneas. En las últimas décadas se acumulan evidencias que apuntan a que los niños realmente razonan desde una edad muy temprana de un modo análogo a los científicos. Alison Gopnik, profesora de psicología en la universidad de California, pasa revista a estas investigaciones en Science, sintetizando los principales logros teóricos y algunas probables implicaciones para la política educativa. De acuerdo con las conclusiones de esta nueva ciencia del aprendizaje, los niños podrían emplear mecanismos de aprendizaje que realmente “recuerdan a los procesos inductivos básicos de la ciencia”, y …

¿Está creciendo demasiado la ciencia?

En general se puede dar por buena la afirmación de Lewis H. Morgan sobre que “la humanidad comenzó su carrera en lo más bajo de la escala y se abrió paso a través del salvajismo hacia la civilización por medio de la lenta acumulación de conocimiento experimental.” El progreso del conocimiento humano es gradual y acumulativo desde hace siglos, y ni siquiera se detuvo en la llamada “edad oscura” del medioevo, debido a una supuesta influencia negativa de la religión. Durante todo este periodo, el mayor obstáculo al progreso científico no fueron los dogmas de la iglesia, sino la peste negra que casi mató a la mitad de la población europea occidental durante el siglo XIV, “incluyendo muchos de los mejores filósofos naturales de Europa”, tal y como explica James Hannam. Así pues, el avance del conocimiento humano no es unilineal. Existen momentos de estancamiento y de progreso, debido a una combinación de causas naturales y culturales. Ahora que estamos viviendo en un periodo de “larga paz” y relativa afluencia económica, la ciencia, una de …

¿Tienen realmente “moral” los bebés?

El estudio de la psicología infantil durante los últimos años está conduciendo a afirmaciones considerablemente fuertes sobre habilidades cognitivas innatas que en otro tiempo se atribuían a etapas posteriores del desarrollo. Algunas de estas tempranas habilidades, en particular con respecto a la interacción social, podrían ser incluso prenatales, y mientras que algunos investigadores de la cognición infantil creen haber encontrado rastros de religiosidad natural en los niños, otros creen haber descubierto que los bebés humanos de menos de un año poseen ya una “vida moral”. Este tipo de historias son atractivas y tienen grandes posibilidades de convertirse en ciencia popular, hasta alcanzar los titulares del New York Times, pero hay nuevas razones para pensar en ellas con una dosis de escepticismo. Parece que no corren muy buenos tiempos para el innatismo moral. Recapitulando, según las conclusiones del trabajo más conocido de Hamlin, Wynn y Bloom (citado desde 2007 hasta 100 veces, a raíz de su aparición en la prensa popular) los bebés humanos entre 8 y 10 meses distinguirían entre acciones morales e inmorales. En el experimento …

Tu quoque. La izquierda contra la ciencia

A fines de los años sesenta del siglo pasado el mero hecho de hablar sobre la relación entre cociente de inteligencia y status social podía ser motivo de tumultos juveniles. En las universidades norteamericanas se repartían panfletos en donde se llamaba a “luchar contra las mentiras del profesor de Harvard” (en referencia a Richard Herrnstein, que había cometido la osadía de publicar sus ideas sobre genes, inteligencia y sociedad en la prensa popular). Por pintoresco que pueda parecer, entonces un científico que propusiera que ciertos gestos humanos podían ser universales y determinados desde el nacimiento, se la jugaba. Margaret Mead, sacerdotisa de la antropología progresista, describió como “espantosos” los hallazgos de Paul Ekman en este sentido. “Espantosos” y “Una vergüenza”. El mero hecho de sugerir que el sistema visual de los gatos podía ser innato servía para ser descrito como un “fascista” en los alrededores de la Academia. Tras atreverse a publicar su Sociobiología, E.O. Wilson también se enfrentó a consignas estudiantiles que le describían como un peligroso “patriarca de la derecha”. Y Robert Trivers, …

Los engaños predecibles de los científicos

¿Se pasan todo el tiempo los científicos, como afirma el cosmólogo Sean Carroll, “intentando probar que sus ideas favoritas no son correctas”? A juzgar por lo que sabemos sobre el sesgo de confirmación en ciencia, en realidad esta atractiva afirmación peca de un hiperoptimismo digno de estudio. Por sesgo de confirmación se conoce a la tendencia humana prácticamente universal que tienen las personas de “favorecer la información que confirma sus creencias e hipótesis”. En los últimos años especialmente, es una de las características más notables y estudiadas de nuestra psicología. Se trata de una tendencia que no tiene porque ser consciente, pero las personas pueden estar de hecho motivadas para tratar las evidencias selectivamente, de modo que les sirvan para defender las creencias que mantienen. En realidad, desde hace tiempo se sabe que esta clase de «confirmación motivada», como la llama Nickerson (1988) [PDF], es un significativo determinante del pensamiento y el comportamiento. Francis Bacon (1561-1626), uno de los padres fundadores de la metodología científica moderna, era ya consciente de que este sesgo también afectaba …

Jonah Lehrer y las miserias del periodismo científico

Cualquiera que se dedique a hablar de ciencia comete errores constantemente. Titulares amarillos, interpretaciones erróneas, conocimiento insuficiente del estado de la cuestión, conclusiones forzadas, y un largo etcétera. Si las equivocaciones son comunes en los propios artículos científicos revisados, pese a los mecanismos de corrección que aparentemente existen dentro del sistema, lo que se llama divulgación todavía es más vulnerable al error. Pero hay errores más difíciles de perdonar si uno se dedica a escribir sobre ciencia. Inventarse citas de Bob Dylan para ilustrar su último libro, Imagine: How creativity works le ha costado a Jonah Lehrer la renuncia a su cargo en The New Yorker. Por lo visto, Lehrer, una conocida figura de la divulgación científica desde hace unos años (había colaborado con Seed Magazine y Wired), también se “autoplagió” en su propio blog, reproduciendo fragmentos literales de su libro sin advertir a los lectores sobre su procedencia. No es el primer caso, ni será el último. Hay precedentes recientes de periodistas anglosajones que han renunciado a su puesto por conductas similarmente dudosas: Jayson …

La conspiración del cromosoma perdido

Las células corrientes del ser humano moderno poseen 23 pares de cromosomas, un par menos que nuestros más próximos parientes evolutivos: chimpancés y gorilas. Aunque pudiera parecer todo un derroche, es erróneo suponer que simplemente hemos perdido un cromosoma. En realidad, hemos fusionado dos que ya existían en nuestros ancestros de hace unos 6 millones de años. Los biólogos evolutivos ya están en disposición de ofrecer una historia bastante precisa sobre este acontecimiento natural, algunos de cuyos detalles son elegantemente explicados por Carl Zimmer en su blog. Zimmer apunta a un estudio reciente de Evan Eichler y colegas, de la universidad de Washington, publicado en Genome Research, en el que se apreciarían las divergencias cromosómicas entre humanos, chimpancés y gorilas en los últimos 10 millones de años. La serie de posts que Zimmer ha dedicado al asunto sin embargo también es interesante por las discusiones culturales extracientíficas que ha provocado. Por lo visto, Zimmer pidió explicaciones en un foro creacionista de Facebook en el que se ponía en duda el relato evolutivo sobre el cromosoma …

El lado oscuro de la oxitocina

La oxitocina es una de las hormonas más “sexys” del mercado de la divulgación científica, debido al papel que desempeña en un variadísimo conjunto de conductas sociales: cuidado materno de los niños, cooperación social, ansiedad, confianza económica, miedo, diferencias sexuales, síndromes antisociales… Sin embargo, la oxitocina no es exactamente una “molécula del amor”, y por desgracia los peores inconvenientes de vivir en sociedad no se van a poder resolver con sprays de esta hormona, tal como parecía inferirse de los primeros trabajos optimistas de los neuroeconomistas. El neurotransmisor de las caricias tiene su lado oscuro. No es una «bomba para la paz«. Ed Yong pasa revista en New Scientist [PDF] (Vía) a algunos de los hallazgos desagradables de los que aparentemente es responsable la misma oxitocina: promoción de la envidia y de schandenfraude (Journal of Biological Psychiatry, Vol 66, Pág 864), mejora de la capacidad para leer las emociones, pero sólo para los más sociables (Psychological Science Vol 21, Pág 1426), reducción de la confianza y la cooperación en personas particularmente ansiosas (Social Cognitive and …

Drogas para el amor. Un argumento materialista

Los valores familiares no han bajado del cielo: son un invento de los mamíferos. Ni siquiera la monogamia es una característica humana sin antecedentes, como explica Patricia Churchland en su último libro. Un 3% de los mamíferos (castores, marmotas, monos titis, gibones, ratones de pradera y montaña) forman parejas de larga duración. El caso de los ratones silvestres es particularmente ilustrativo. Mientras que los ratones de pradera se emparejan para siempre, los de montaña no lo hacen. Y parece que la diferencia sólo se puede apreciar a un nivel microestructural y neurobiológico muy concreto: los receptores de la hormona vasopresina. Para saber qué es un “sentimiento moral” a la Hume, resulta que hoy es preciso saber mucho de neuroendocrinología. Naturalmente, la monogamia humana abarca un conjunto de valores e instituciones culturales mucho más complejas y difíciles de explicar. La ciencia natural del amor no reduce el matrimonio a neuroendocrinología, sólo muestra que la distancia entre la biología y los valores, no es insalvable. Este viene a ser el supuesto básico con el que trabajan Earp, …

La ciencia lúgubre de la infidelidad

Además de una obvia preocupación moral desde hace milenios, las ventajas e inconvenientes del matrimonio y la aparejada fidelidad marital también son temas que preocupan a los científicos. El asunto no pasó inadvertido para el que se considera comúnmente el padre de la psicología evolucionista moderna. En el capítulo V de El origen del hombre, Charles Darwin escribía sobre la mala fortuna de los solteros.

La aparente contradicción entre madres y cazadores (o guerreros)

Dentro de un monográfico publicado por la revista Mètode sobre la «naturaleza humana», Paula Casal (vicepresidenta del proyecto Gran Simio) critica lo que llama «reduccionismo tradicional masculino y centrado en la guerra». Este relato tradicional, que ejemplificaría el cinematográfico «femurazo» con el que se abre paso la banda de homínidos victoriosa en las primeras escenas de 2001. Una odisea en el espacio, debe compensarse en opinión de Casal con el reconocimiento del papel de las madres en el proceso de la «humanización». Cualquiera de los procesos en los que nos fijemos, conducta protomoral, protolingüística, prototecnológica, desde la educación de los sentimientos morales hasta la reforma de la dieta, todos reivindican un papel central para las madres. Según este «punto de vista materno» de la evolución, la conducta protomoral de los homínidos no depende esencialmente de la guerra, sino del cuidado infantil y de la transmisión materna de la cultura y la empatía: «El garrotazo es la barbarie, la empatía es la civilización» (Rifkin arriesga aún más al afirmar que la empatía es también «el alma de la …