Christina Hoff Sommers es una antigua profesora de filosofía, actualmente colaboradora del Think Tank American Enterprise Institute. Es autora de siete libros, algunos especialmente críticos con el feminismo contemporáneo y los llamados «estudios de género». Su texto más influyente, Who Stole Feminism?: How Women Have Betrayed Women (1995) aún no ha sido traducido al español.
En la edición de septiembre de la revista Time, Hoff Sommers ha publicado un artículo en el que destaca «5 mitos feministas que no morirán«. Los resumimos a continuación:
MITO 1: Las mujeres son la mitad de la población mundial, pero trabajan dos tercios de las horas de trabajo mundiales, recibiendo el 10% de los ingresos mundiales, y siendo propietarias de menos del 1% de la propiedad mundial.
A pesar de que este mito es citado muy a menudo por instituciones internacionales y organizaciones no gubernamentales, se trata de una invención descubierta al menos hace 15 años. Aunque no existen estadísticas precisas, ningún economista serio está de acuerdo con la cifra. Sólo las mujeres de Estados Unidos poseen el 5.4 por ciento de los ingresos mundiales, e incluso en países africanos la propiedad femenina oscila entre el 11% de Senegal y el 45% de Ruanda.
MITO 2: Entre 100.000 y 300.000 son forzadas a la esclavitud sexual cada año en los Estados Unidos.
Esta cifra suele ser citada habitualmente por periodistas y famosos, pero también es errónea. Por lo visto la fuente es un informe de 2001 sobre explotación infantil preparado por la universidad de Pennyslvania: «pero su estimación de 100.000 a 300.000 se refiere a los niños en riesgo de explotación, no a víctimas reales.»
MITO 3. En los Estados Unidos, del 22 al 35% de las mujeres que visitan las emergencias de los hospitales lo hacen a causa de violencia doméstica.
Esta cifra acostumbra a ofrecerse sin fuente primaria, pero parece basarse en un estudio del Departamento de Justicia que «no se refiere a las 40 millones de mujeres que visitan anualmente las emergencias, sino a mujeres, unas 550.000 al año, que llegan a las emergencias por heridas relacionadas con violencia». De todas estas, aproximadamente el 37% son causadas por sus parejas. La cifra correcta sobre el total es, por tanto, «menos de la mitad del 1%».
MITO 4: Una de cada cinco mujeres en las universidades serán asaltadas sexualmente.
Otra cifra favorita de los medios, políticos y activistas, basada en un dudoso estudio sobre asaltos sexuales en la universidad preparado por el Instituto Nacional de Justicia. Según los críticos:
La estimación de un 19% de asaltos sexuales entre mujeres universitarias se basa en una encuesta en dos grandes universidades, que no es probable que refleje la media general de las universidades. Además, la encuesta posee un elevado porcentaje de no respuestas, lo que podría indicar que las víctimas estuvieran más dispuestas a completar el cuestionarios, resultando en una cifra inflada.
Además, la definición de «asalto sexual» en la encuesta es tan amplia como para incluir «intentos de besos forzados».
MITO 5: Las mujeres ganan 77 céntimos por cada dolar ganado por los hombres, por hacer el mismo trabajo.
Este es uno de los mitos estrellas, citado innumerables veces y otras innumerables veces refutado por los economistas. El punto más importante a tener en cuenta es que «la brecha de 23 céntimos en el pago es simplemente la diferencia entre las ganancias medias de todos los hombres y mujeres trabajando a tiempo completo. Esto no tiene en cuenta diferencias en ocupaciones, educación, posición dentro del trabajo u horas trabajadas a la semana».
El diagnóstico final de Hoff Sommers es oscuro: ¿Por qué estas afirmaciones tan temerarias son tan atractivas? Por una sola cosa, existe mucho analfabetismo estadístico entre los periodistas, las académicas feministas y los líderes políticos».

Otro dato interesante es que de las más de quince personas que contribuyen a esta web solo una es mujer.
Aplauso con ovación para Domingo, por favor.
Plas, plas, plas.
También es interesante que de los siete días de la semana sólo uno se llama como tú.
Y ninguno como Elena.
En fin.
En la persistencia de los citados mitos y algunos otros que se podrían mencionar: techo de cristal, discriminación salarial femenina (algo distinto a brecha salarial), toda la violencia es masculina, etc. juegan dos elementos que se refuerzan de modo muy vigoroso: la agenda de género desarrollada desde multitud de instituciones en todos los niveles de las administraciones: ONU, U.E., estados nacionales y dentro de estos los distintos niveles; y ausencia por parte de los varones de cualquier intención de exigir a los estudios de género y las posiciones neofeministas el rigor que se exigen a sí mismos en los debates alejados de estas materias. El peso del sesgo cultural profemenino sin lugar a dudas adquiere en este punto una especial importancia.
Pingback: Cinco mitos feministas que se resisten a morir
Llevo muchos años trabajando y he tenido muchas compañeras, y os puedo asegurar que nunca he tenido a ninguna que cobrara menos dinero que yo haciendo lo mismo, a no ser que tuviera reducción de jornada por maternidad, en ese caso sí, lógicamente. Supongo que si a las de reducción de jornada las metes en las estadisticas, no existe igualdad de salarios. Otro detalle es que de todos los trabajadores con reducción, la gran mayoría son mujeres.
Me da, y espero no ofender a nadie, que esta lucha por la igualdad y bla bla es como lo de la mujer trabajadora, que no digo que no tenga derecho, claro que lo tiene, pero al final resulta que en una casa trabajan los dos, tienen dos sueldos que no dan ni para un sueldo de antes, es decir, con dos sueldos no llegas a final de mes, y antes con uno sí, y con más caprichos. Vamos, que prácticamente el sueldo se va para que te cuiden al niño, cosa que antes no pasaba porque le cuidabas tú que no trabajabas ¿quién ha ganado con esto de la mujer trabajadora, la mujer? ¿el hombre? no, amigo, ha ganado el empresario, que ahora tiene a dos trabajadores por el precio de uno ¿no me crees? echa un vistazo a cómo la mujer empezó a fumar y dime si no es la misma táctica ¿quién ganó con eso, la mujer? no, ganaron las tabacaleras.
Saludos.
Bap tiene mucha razon. Los que teneis 40 y pico años no teneis mas que mirar lo que ganaba vuestro padre y para lo que le daba, es decir, no hay que mirar lo que se gana al cambio sino para lo que daba lo que se gana, y lo que ganan ahora dos, teniendo la suerte de trabajar los dos, claro esta.
Como siempre ocurre en España, el trabajador/a nunca gana, ese/a siempre pierde.
Sin animo de polemizar, a mi “intentos de besos forzados” me parece un asalto sexual.
Los comentarios a la entrada explican elocuentemente la pregunta de por qué la pervivencia de los citados mitos. Los dos primeros advierten sobre la posible “validez” de lo que aquí se diga y para ello les basta con citar el número de colaboradores y colaboradoras del blog. Se presupone que lo que a respecto de la entrada se diga estará gravemente contaminado por el sexo de quien lo haga. Corrijo, si acaso se tratara de varones.
Pero significativo es que muchos de los habituales no se pronuncien a pesar de que se trata de falacias de trazo grueso. Quizá el dato adicional de que el libro es de 1995 y no esté traducido redondee un poco la explicación.
Y una última matización en relación con lo de la discriminación salarial. Muchos economistas y prácticamente todos los políticos evitan pronunciarse, aunque también sea claro que nunca se ha conseguido probar tal cosa y para cualquier otro dato económico se rechazará que pueda moverse en la holgada horquilla en que se mueve éste, hasta el punto de que en vísperas de la aprobación de la Ley de Igualdad un diario como El País llevase en portada y con grandes titulares que las mujeres cobraban un 40% menos que los hombres. Lo que de ser verdad evidentemente justificaría muchas cosas.
En aquel momento salvo algunos empresarios y el ministro Jesús Caldera todos evitaron comentar la noticia. Y viendo lo ocurrido en este hilo podrán pervivir por mucho tiempo más, si acaso quien los propaga continua teniendo interés en seguir haciéndolo.
Pues a mi, sin ánomo de polemizar tampoco, «los intentos de besos forzados» no me parecen asaltos sexuales porque cuando se ponen en igaldad de condiciones dos situaciones diferentes ( violacion y chico que te quiere dar un beso) acabas quitando importancia la al que la tiene o demonicando lo que no tiene tanta importancia importancia.
Ese es uno de los errores de demonizar delitos:
Si violar a una chica y matarla te sale por los mismos añor de condena, la matas a ver si hay suerte y no te pillan ya que la chica no puede testificar sobre tu cara.
Si pones los intentos de beso en la misma situación que las violaciones no te extrañe que ante la misma pena…
A mi intenten darme un beso. A la que lo considera un asalto sexual a la altura de la violación… de que no se extrañe de que «de perdidos al río…»
Espero que comprendan que la argumentación es una reducción al absurdo de una equiparación de situaciones tan estúpida como injusta.
Mientras tanto se silencia que en los países desarrollados más del 80% de las decisiones de compra las toman las mujeres, o que éstas sin ningún reproche social renuncien a trabajos que no satisfagan sus expectativas, y sus nichos de ocupación reúnan unas condiciones de seguridad, limpieza y ausencia de esfuerzo físico y riesgo incomparablemente más altos que los ocupados por los varones y que como una de sus consecuencias la práctica totalidad de los accidentes laborales graves y muy graves son sufridos por varones.
Pero, es que cuando se trata de procurar algún equilibrio en, por ejemplo, el empleo público sencillamente el gran principio de igualdad desaparece y tanto el conjunto de Administraciones Públicas, como sectores enteros llevan camino de una feminización superior al 80% y para mayor incoherencia desde todos estos ámbitos el empleo que se sigue promoviendo es el femenino. Hoy viene en la prensa que Ana Mato anuncia un nuevo Plan de empleo femenino: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/09/12/actualidad/1410525753_177482.html que es ya el enésimo y puede coincidir en el tiempo con otro de la comunidad autónoma, el ayuntamiento o la diputación, además de uno europeo.
En cualquier caso siempre me parecerá eso mucho menos sexista que lo decidido por Monago en Extremadura: http://www.expansion.com/2014/09/07/extremadura/1410123738.html y lo cierto es que saldremos de esta crisis sin que, a diferencia de lo que venía siendo reivindicación feminista de siempre, sepamos quien ha salido peor parado de ella aunque todo apunta a que la inmensa mayoría de los empleos masculinos perdidos jamás se recuperarán.
Evidentemente, son muchos los aspectos que quedan fuera de este somero análisis pues habría mucho que decir en el plano jurídico, social, ético y político y desde luego muchas de ellas no dejarían en buen lugar al feminismo actual que yo prefiero llamar neofeminismo.
Tienes toda la razón, Emilio.
Completamente de acuerdo con el primer comentario. 1 de 13 no es una serendipia precisamente. Podríamos hacer un contraste a ver si es significativo o no…
Asumiendo una distribución binomial con P=0,5 la probabilidad de que en una muestra de 15 sujetos solo 1 sea mujer esa aproximadamente de 0 (lo que me imaginaba, vaya).
Aquí hay un artículo sobre las diferencias en el mercado de trabajo.
Copio un párrafo, ya que parece por lo que decís vosotros que no hubiese ninguna discriminación
del estudio se desprende que un colectivo especialmente vulnerable ante situaciones discriminatorias, como es el de los hogares monoparentales con menores a su cargo, también podría experimentar notables mejoras si el trabajo femenino fuese
retribuido como el masculino (fenómeno que también se constata en otros países de la UE, como se recoge en Gradín, Del Río y Cantó, 2006). En este caso, las estimaciones apuntan que hasta un 28% de estos hogares podría salir de la pobreza (al reducir su tasa de pobreza del 35,4 al 25,5 por ciento). Asimismo, estos autores constatan que los hogares unipersonales constituidos por mujeres en edad de trabajar también podrían experimentar notables disminuciones en sus niveles de pobreza actuales.
Sobre el mito 5,
una parte importante de las brechas salariales se
explican por el hecho de que, aunque con características observables similares, los hombres y las mujeres desempeñan trabajos diferentes. En cualquier caso, y aún en el
escenario más optimista, todavía quedaría un 53% de la brecha salarial no explicada, ni siquiera por la segregación ocupacional más evidente
Que los hombres y mujeres desempeñan, de hecho, trabajos diferentes no es evidencia alguna de que exista discriminación contra las mujeres o a favor de los hombres. Es un disparate pensar que la distribución de vocaciones y aptitudes por sexos es naturalmente paritaria. Y desde luego no es una evidencia de que las mujeres cobren menos por desempeñar el mismo trabajo, que es lo que contesta Hoff Sommers en su articulo.
Aquí tienen una «brecha de género» que perjudica a los hombres y de la que no se habla (y si se habla no se achaca a la discriminación y al sexismo): accidentes laborales.
http://www.aei-ideas.org/2014/09/top-ten-most-dangerous-us-occupations-for-2013/#mbl
Los datos son de Estados Unidos pero perfectamente extrapolables.
El crecimiento de hogares monoparentales (o monomarentales) es desde luego un grave problema social, pero no sólo para las madres, sino para los hijos y la sociedad en su conjunto. Ahora bien, alimentar aún más el sistema de incentivos para este tipo de estructura familiar y atribuir todos los fallos del sistema al «sexismo», que es lo que parecen sugerir los autores del artículo, a mi no me parece precisamente la más óptima de las soluciones.
En la práctica está web tiene dos editores, en el sentido de tomar decisiones sobre qué publicar, uno de los cuales es mujer. No hay recursos para más.
El resto de autores, que no editores, nunca los hemos escogido en función del sexo. Eso si, anecdóticamente, cuando tratamos temas «de género» el peso de referencias femeninas es muy fuerte, incluso esencial, como muestran las reseñas que hemos publicado sobre el trabajo de autoras poca conocidas como Claire Lehman, Paula Wright, Susan Pinker o la misma Christina Hoff Sommers. Otra cosa es que a todos no les guste su enfoque científico o ideológico. A nosotros si nos gusta.
Aquí puedes ver la diferencia entre ocupación a tiempo parcial por sexos. Es bastante ilustrativo en mi opinión, aunque también se habla de ello en el artículo.
Sobre las familias monoparentales lo que dicen es que políticas destinadas a favorecer la igualdad de salarios ayudarían a muchas de estas familias a salir de la pobreza, ya que suelen ser monomarentales como tú has dicho, y son las mujeres las que más se ven afectadas por la discriminación laboral, sino a nivel de ingresos en función del empleo, si a nivel de ingresos en sentido absoluto. Ya que la segregación ocupacional también es en sí un signo de discrimanción, al menos cuando provoca que muchas mujeres no puedan permitirse siquiera vivir por encima del umbral de la pobreza.
Es este sistema el que incentiva a la mujer a querer tener hijos con el primer gilipollas que se le cruza, y el que permite a ese cabrón aprovecharse de su pòsición de poder.
Los hijos no explican todas las diferencias en la elección de estudios y la carrera profesional entre hombres y mujeres. Si todas las diferencias entre hombres y mujeres se debieran a la maternidad, habría que suponer que hombres y mujeres eligen los mismos estudios antes de decidir tener hijos. Pero no es el caso:
http://www.randalolson.com/2014/06/25/average-iq-of-students-by-college-major-and-gender-ratio/
El sexismo no explica la «segregación ocupacional» en el marco legal actual. Hombres y mujeres siguen escogiendo sus carreras no sólo en función de expectativas culturales sino de diferencias motivacionales y cognitivas previas, una parte significativa de las cuales no se pueden suprimir mediante medidas educativas o políticas, según muestra la experiencia histórica de las últimas décadas.
Me parece muy superficial ese análisis sobre la «posición de poder», no porque no existan víctimas femeninas, sino porque no vivimos ya en un «patriarcado» o no significa lo que habitualmente dicen que significa:
http://www.terceracultura.net/tc/?p=6921
He estado leyedo el artículo sobre patriarcado, esá interesante, pero no dices nada que no digan las feministas y los estudios sobre identidad de género.
Wright considera que el concepto sigue siendo útil, pero necesita ser redefinido. El “patriarcado” no sería tan sólo el sistema de opresión milenario imaginado por la segunda oleada de feministas, sino, según su descripción, la “forma en que hombres muy poderosos controlan tanto a las mujeres como a otros hombres, además de los recursos no humanos”.
Es cierto que aquí nos hemos centrado en el género biológico, pero la idea de patriarcado se refiere también a la identidad de género y al rol social. Un hombre puede criticar el sistema patriarcal sin caer en la contradicción.
No estoy de acuerdo con que no se puedan hacer políticas eficaces para solucionar los problemas de discriminación de género.
Si quiere comprobar hasta qué punto el planteamiento reseñado en el artículo sobre el patriarcado (el original de Kruger y Wright) no coincide con el feminismo y los «estudios de género» en su forma actual, no tiene más que pasarse por twitter y ver el nivel de enconamiento y odio que desata ese tipo de planteamiento:
@darwiniangender, @clairemon, @CHsommers
Y yo no he dicho la política no pueda resolver «problemas de discriminación de género» sino que no puede hacer un mundo a la medida de la expectativa ideológica.
Me llama la atención que haya quien considere perfectamente legítimas y no cuestionables las propuestas de los colectivos feministas o de mujeres (en los que se excluye la presencia de varones) y, sin embargo, considere sospechoso lo que suceda en un foro si acaso tiene baja participación femenina (sin que nada impida que pueda ser de otra manera) y aunque exista perfecta libertad de opinión y por supuesto eso no excluya que el enfoque de género goce de importante representación.
También quien considera que hay brechas entre los sexos pero solo debiéramos prestar atención a algunas, excluyendo otras, y sin que eso se explique. Y por supuesto quien cree que ayudando a las familias monomarentales se sacaría a gente de la pobreza, pero olvidando otros colectivos (mayoritariamente masculino) como los sin techo para los que seguramente esa ayuda y esa necesidad de salir de la pobreza es tan perentoria como lo pueda ser en el otro caso. Y por supuesto sin que considere su planteamiento sexista y discriminatorio. También sugeriría que se leyese algo más sobre brecha salarial para no caer en el anumerismo y decir tonterías estadísticas.
Bla, bla, bla,…y tú más. Lo que suscita enconamiento es vuestra peculiar tendencia a incluir alguna crítica, normalmente sin fundamento y sin referencias a l@s criticados (feministas, estudios sobre género, etc).
No las teorías que planteáis, que no son nada nuevas, aunque la forma de hacerlo resulta ofensivo para mucha gente, y es porque es gente que ha vivido esa discriminación, en parte de gente como vosotros que os creéis que lo sabéis todo, pero en cuanto os contestan con datos y con argumentos os limitáis a devaluar al otro. Además lo del anumerismo de las mujeres es un estereotipo muy rancio ya para los tiempos que corren.
Sobre la brecha salarial en el artículo que he enlazado yo, se afirma que no se explica toda la brecha por los factores. Pero se comenta tb que la segregación ocupacional puede conllevar cierta discriminación.Por si no te has fijado, una de las autoras del artículo es matemática y economista. Me gustaría verte Emilio Perelman, teniendo una discusión sobre estadística con ella. Espera, sino eres capaz ni de darme un argumento estadístico a mí…
Por cierto en los colectivos a los que yo me refiero no se excluye la presencia de nadie, y estoy seguro que tienen más contacto y se preocupan más por los indigentes que tú. En ningún momento he criticado que se ponga de relieve la discriminación hacia el sexo masculino, pero eso es también patriarcado.
Por otro lado, una buena parte de ese sufrimiento del hombre, ya que os gustan este tipo de argumentos, vendrá de su biología y será mejor no hacer nada para cambiarlo, no?.
Quizá el índice de felicidad de un colectivo es el mejor indicador de su bienestar? y deberíamos dejar de preocuparnos por las mujeres también…
Lo de @darwiniangender (no se a que se refieren con eso) suscita tal enconamiento que había 4 comentarios y ninguno decía nada sobre el tema.
Leyéndote pharmakoi, particularmente en alguno de los párrafos, no he podido dejar de pensar en la cita de Pinker en el entrada siguiente de este blog y creo que viene al pelo traerla aquí porque lo ha expresado muy correctamente:
«Deberían apreciar que el conocimiento objetivo es un bien preciado, y aprender a distinguir entre los hechos y la superstición, los rumores y la sabiduría convencional sin examinar. Deberían aprender a razonar estadísticamente, evitando las falacias y sesgos a los que una mente sin educar resulta vulnerable. Deberían pensar causal y no mágicamente, y saber distinguir la causación de la correlación y la coincidencia. Deberían ser muy conscientes de la falibilidad humana, especialmente de la suya propia, y apreciar que la gente que no está de acuerdo con ellos no es malvada o estúpida.»
«Lo que suscita enconamiento es vuestra peculiar tendencia a incluir alguna crítica, normalmente sin fundamento y sin referencias a l@s criticados (feministas, estudios sobre género, etc)»
Esto es grotesco. Ya en el artículo original de Hoff Sommers hay referencias bastante exactas de aquello que se critica, aunque no exhaustivas.
En el hilo se han ofrecido más referencias a medida que avanzaba la discusión, como el artículo de Kruger y Wright, donde los fundamentos teóricos de las críticas están explicados en detalle. Pero hay que molestarse en leerlos.
La posición general que en concreto defiendo yo en este hilo, es decir, que la discriminación no explica la diferente representación de hombres y mujeres en el mercado laboral o en las carreras académicas, ha seguido respaldándose con referencias concretas. Excuso citar la más clásica de Ceci, Williams y Barnett:
https://www.human.cornell.edu/hd/upload/Ceci-Williams-Barnett-2009.pdf
«Por otro lado, una buena parte de ese sufrimiento del hombre, ya que os gustan este tipo de argumentos, vendrá de su biología y será mejor no hacer nada para cambiarlo, no?.»
Esta especie de argumento, aunque aquí pretenda emplearse irónicamente, ilustra muy bien el doble rasero de las teorías del patriarcado. Básicamente se asume que cuando las diferencias afectan a las mujeres son debidas a la «cultura», pero cuando las diferencias afectan a los hombres, entonces se deben a la «naturaleza». No hace falta comentar nada más.
La cuenta de @darwiniangender es nueva y efectivamente no está muy activa. Pero tampoco hacía falta ser un lince para saltar desde ese mismo perfil a @sexyisntsexist, donde hay mucha más actividad para corroborar lo que había dicho antes en el hilo, esto es, que hay importantes discrepancias entre el planteamiento de la teoría del patriarcado «standard» y lo que defienden estas autoras.
Pués bueno, si de ciertas discusiones con temas comunes te apetece montar una teoría sobre la conspiración feminista-juedo-masónica, no voy a seguir llevándote la contraria. Eso sí, en el artículo de Ceci dicen que un factor importante tiene que ver con cuestiones socioculturales (¿y qué son las preferencias?)y que las mujeres con hijos son discriminadas en algunos trabajos..
Emilio, gracias, continúas dándome la razón. Con que me des un argumento estadístico me refiero a que mires el artículo y las referencias y me digas (expliques, con razonamientos matemáticos) que es lo que está mal, no que me pegues un trozo de algo que ha dicho Don importante y sigas con el mismo cuento. Yo no soy el que está criticando a los demás de anuméricos.
¿Qué conspiración judía? De lo que he hablado yo es de un doble rasero que se practica plena luz del día.
Mire, Pharmakoi, teniendo en cuenta la brevedad de la vida, uno de los peores pecados es hacerle perder tiempo a la gente. No puedo defenderme de opiniones que no he mantenido (como que las «cuestiones socioculturales» no cuentan). Insúlteme pero déjeme en paz.
Aunque el (mono se vista de) lince (y) se vista de seda, mono se queda…
La diferencia de salarios es real (y sin tener en cuenta las ocupaciones a tiempo parcial), por hacer el mismo trabajo,no lo sé. ¿Es solo una cuestión de preferencias? ¿si las mujeres son más felices, como dice Susan Pinkerman, significa eso que es mejor cobrar menos y trabajar menos o en trabajos menos «exigentes»? ¿cuánto debería cobrar un ama de casa? ¿o es mejor que lo administre su marido, que para eso tiene un trabajo más «exigente»?
El que sostiene es el que debe demostrar.
Y lo que escribes aquí es anumerismo: «En cualquier caso, y aún en el
escenario más optimista, todavía quedaría un 53% de la brecha salarial no explicada, ni siquiera por la segregación ocupacional más evidente»
Debes informarte un poco más.
El porcentaje del 80% de las decisiones de gasto lo encuentran con facilidad en internet. En cuanto a las ocupaciones también es fácil encontrar el porcentaje de hombres y mujeres que trabajan en la sanidad, la educación, la Administración pública…
Las mujeres no son más felices que los hombres porque lo diga Susan Pinker sino porque lo dicen las encuestas. Y por cierto, la brecha de género, siempre favoreciendo a las mujeres, se ha acortado desde los años sesenta, coincidiendo justo con la incorporación de las mujeres al mercado laboral.
http://www.terceracultura.net/tc/?p=6812
Llamar «mono» a darwinistas declarados como yo es un insulto poco imaginativo. Es algo que tenemos muy asumido.
O, visto desde el otro lado, igual de fácil es encontrar el porcentaje de mujeres y hombres que trabajan en la construcción, la agricultura, la pesca de altura, en la recogida de basuras, los pozos petrolíferos, las minas y tantas y tantas otras ocupaciones. No es una casualidad que la mujer, en los países desarrollados, se haya incorporado masivamente al mercado laboral en esta fase de terciarización y economía de servicios y no en el momento en que ésta pivotaba alrededor de la industria.
La ley de la oferta y la demanda no es un invento masculino es una ley que rige más allá de la voluntad de las partes, que ha venido funcionando en las transacciones económicas de los seres humanos desde los primeros intercambios comerciales. Evidentemente también se puede suprimir como hicieron las economías estatalizadas, aunque a tenor de lo constatado en dichas experiencias no parece que sea algo que merezca la pena repetir.
Ahora bien, si tú crees que una señora de la limpieza que realiza sus trabajos en un rascacielos debe cobrar lo mismo que el que se descuelga por el exterior para limpiar las ventanas, te tropezarás con que tendrás legión para limpiar el polvo de las mesas de los despachos pero no encontrarás a nadie que lo quiera hacer descolgándose por el exterior. Y el hecho de que ambos trabajen en el mismo sector y accedan a su puesto con el mismo nivel de estudios no iguala sus condiciones de trabajo y por tanto su potencial remuneración.
En cuanto a la paradoja de que las mujeres realizando doble jornada laboral y sufriendo el doble o triple de estrés, como afirman los estudios de género, al tiempo que cobran menos, vivan 6 o 7 años más, sufran muchísimos menos muertes para cada cohorte de edad y sean más felices no sería para estarlo lamentando sino para estudiar en profundidad la bendita fórmula que permite tal cosa y hacerla extensiva al resto de los ciudadanos, porque a mí no me cabe duda que el resultado será apetecible para todos.
Será anumerismo, pero es una cita del artículo que enlazé arriba. Supongo que se refieren a que, según los modelos que manejan, solo se explica el 47% dela varianza(sin añadir el factor sexo).Pero ya he dicho que aunque este argumento sea falso, queda por explicar la menor retribución media.
Lo del 80% de las decisiones de gasto, te referirás a que las toman las mujeres. Incluso siendo así, la última decisión la tiene el que legalmente recibe el salario, de ahí mi preocupación por la brecha salarial aún existente. Y por eso dije también antes que la felicidad podría no ser mejor indicador de bienestar (o al menos no el único a tener en cuenta).
Bueno, más que sin añadir el factor sexo será que explica el 47% de la covarianza de todos los factores o parámetros. Pero vamos, que a marketing y convicción de la opinión pública no os gano, eso ya lo sé. Y a mencionar artículos sin saber lo que significan parece que tampoco, porque mucho anumérico, pero lo único que hacéis es repetir las estadísticas que os interesan como un loro.
No es la información, que presentáis, es la forma en lo hacéis y las implicaciones políticas que parecen derivarse. Por otro lado, el título me parece muy poco acertado, sobre todo cuando no se hace ni una sola mención a la violencia de género, excepto para quitarle importancia (podrías haber añadido también algún dato sobre la proporción de mujeres que denuncian).
Tampoco haces ninguna diferenciación cuando dices que los hombres sufren más violencia y homicidios. ¿qué tipo de violencia y homicidios? ¿cómo de voluntario es?. Si quieres llamar la atención sobre los problemas de los hombres, no es necesario hacerlo restándole importancia a las reivindicaciones feministas. Una cosa no quita la otra.
Pharmakoi, me temo que su opinión sobre mi va a empeorar aún más cuando le diga lo que pienso de la «violencia de género».
«Violencia de género» es un constructo ideológico y propagandístico. La descripción realmente científica es «violencia doméstica», un rótulo que cubre las relaciones violentas y agresiones que tienen lugar dentro de la familia con independencia del sexo del individuo que las cometa o las sufra.
Anecdóticamente, si usted escribe en google «Gender violence» el buscador le sugiere «Domestic violence» o «Domestic violence against women».
Los estudios científicos no favorecen la idea de que hay «violencia de género», en el sentido en que especifica, pongamos por caso, la ley sobre violencia de género vigente en España. Lo que muestran los estudios científicos, serios, por citar estimaciones últimas, es que de todas las relaciones violentas dentro de las parejas, el 58 % incluyen agresiones de caracter bidireccional (participan ambos miembros de la pareja) y el 42% unidireccional (participa uno solo). De este 42%, desglosado, el 28% de las agresiones son cometidas por mujeres y el 14% por mujeres. Todo esto sin perjuicio de diferencias entre el tipo de agresiones o letalidad de las mismas. Pero en cualquier caso los datos reales no justifican hablar de «violencia de género» en las naciones occidentales como si hiciera falta tener pene para comportarse violentamente dentro de la pareja. Fuera de las naciones occidentales, cuando hay mucha violencia contra las mujeres, esta suele correlacionar fuertemente con todos los demás tipos de violencia contra hombres, mujeres o niños (y sospecho que maltrato animal). Por ejemplo, los llamados «feminicidios» correlacionan con los homicidios en general.
Rates of Bidirectional Versus Unidirectional Intimate Partner Violence Across Samples, Sexual Orientations, and Race/Ethnicities: A Comprehensive Review
http://www.ingentaconnect.com/content/springer/pa/2012/00000003/00000002/art00004
Si ampliamos el foco a las agresiones a los niños o ancianos, según los datos más clásicos de Wilson y Daly, repetidamente corroborados, la violencia contra los niños es más frecuentemente cometida por mujeres en los primeros años de vida de los niños y la tendencia se invierte en la adolescencia. Tampoco aquí se justifica la violencia unidireccional exclusiva, de hombres contra mujeres, por más propaganda que se nos venda.
Un resumen de estudios popular en español: http://www.escorrecto.org/bibliografia_anotada.htm
Existen mujeres víctimas de violencia familiar así como hombres, chicos y niños. Todos los grupos de población necesitan protección con independencia de su sexo. ¡Qué idea tan terrible!
Naturalmente este comentario no es de Christina Hoff Sommers, y no pretende representar su punto de vista, pero dudo mucho que su opinión se aparte mucho.
iba a comentar esto primero
O eso, o lo que quieren decir es que aún teniendo en cuenta factores como la ocupación, las horas trabajadas, etc. la diferencia sigue siendo de aproximadamente un 53% de ese 77% de las distribuciones marginales. Que es bastante similar a lo que dicen en el artículo que pones tú en la entrada (dicen que la diferencia aún es de entre un 5 y un 7%, que sobre el 20% marginal es un 25-35%). Además dicen lo siguiente
…it is not possible now, and doubtless will never be possible, to determine reliably whether any portion of the observed gender wage gap is not attributable to factors that compensate women and men differently on socially acceptable bases, and hence can confidently be attributed to overt discrimination against women
Sobre la violencia de género (o doméstica, como quieras llamarla), sinceramente, esas cifras me parecen demasiado interesadas. Tampoco explicaste bien lo que decían en el otro artículo sobre gender wage gap. Según tú era todo perfecto e ideal. Ni siquiera dicen eso, y eso que parece que es lo que quieren decir.
Ya conocía ese argumento sobre la violencia de género. Primero, dime el número de homicidios a manos de la pareja, por uno y otro lado. No me creo que sea igual, y de hecho estoy seguro de que no lo es, pero ese estudio está pensado para maquillar esas cosas. Además,lo unes con el argumento de que las mujeres cometen más violencia contra niños y ancianos (populista o propagandístico dónde los haya). Y quedas como un santo.
Puedes mirar en el INE, porque tienen estadísticas para la violencia de género y la violencia doméstica, será por algo. Tú haces aquí una amalgama y te quitas de encima los presupuestos de ayuda contra la violencia de género no?…
Yo no he dicho que los hombres y mujeres cometan los mismos homicidios dentro de la pareja. Es más, he hecho una salvedad expresa sobre esto en el comentario. Pero si vamos a los datos españoles, en el periodo de 2002 a 2006 el porcentaje de hombres muertos a manos de sus parejas mujeres osciló entre el 18% y el 24%. En ningún caso un porcentaje anecdótico. Desde 2006 ****no existen**** datos oficiales debido a las bendiciones de la nueva ley.
https://twitter.com/culebrasp/status/388422066002595840
La violencia contra los niños y los ancianos forma parte de la violencia doméstica, le interese a usted esto más o menos.
Pharmakoi lo que me sugieren tus últimos comentarios es que en realidad te mueves en el campo de las creencias y eso te hace inmune a los argumentos y te lleva a la incoherencia de tu propio discurso. Eras tú quien rechazaba las citas de autoridad, pero eso no te impide manejar una con un porcentaje que consideras puede ser falso. También que en tu inmodestia entiendes que tus dudas son las dudas de todo el mundo.
No es verdad que quede por explicar la menor retribución media. La brecha salarial se constata no solo para los colectivos de hombres y mujeres, sino en muchísimas otras ocasiones sin que represente ninguna incógnita por aclarar o despejar. A lo largo del hilo encontrarás suficientemente explicada esta cuestión. Entre otras cosas la ley de la oferta y la demanda. En cualquier caso lo he dicho en mi primer comentario: que exista brecha salarial no significa que se deba a discriminación hacia las mujeres ya que su explicación se encuentra en variables perfectamente objetivables.
No es únicamente de la felicidad de lo que yo he hablado, variable subjetiva y por tanto cuestionable, pero que cobra más valor cuando se acompaña de otras de tipo objetivo como la menor accidentabilidad, la mayor esperanza de vida, la menor propensión a sufrir enfermedades relacionadas con el alcohol, el tabaco y otras sustancias adictivas, el mayor uso de medidas preventivas en relación con la salud y los cuidados del cuerpo y personales… Supongo que tampoco estas serán suficientes para ti, aunque no nos digas cuáles son las tuyas.
En cuanto a lo de las decisiones de consumo solo decirte que son las que mueven a los publicistas y las empresas que actúan en función de quien demanda. Basta con ver un poco la tele en los intermedios o darse un paseo por las zonas más céntricas y comerciales de las ciudades, particularmente las de lujo y gran lujo. Tampoco esta duda lo es para casi nadie aunque para ti constituya una especie de piedra de toque.
Pero como dije más arriba quien afirma debe demostrar y no solo no es que hayas aportado algo digno de mención es que todo los que hemos ido poniendo sobre la mesa Eduardo y yo no ha servido para moverte de lo que no se puede calificar más que de prejuicio bien asentado o, si lo prefieres, de creencia, hasta el punto de que ofreces citas y porcentajes que tú mismo consideras pueden ser falsos, pero que en tu caso sirven para dar paso a nuevas dudas. Espero que no atribuyas todo lo acontecido en este hilo a que no ha estado presente tu particular prima de zumosol que sabe mucho de estadística y fácilmente nos vapulearía.
En cualquier caso lo he dicho en mi primer comentario: que exista brecha salarial no significa que se deba a discriminación hacia las mujeres ya que su explicación se encuentra en variables perfectamente objetivables.
Esta información ya la he refutado Emilio (con tus fuentes), muy currados tus mensajes, pero basta echar un vistazo a tus fuentes para darse cuenta de que no es más que cuento.
Sí, le concedo cierta posibilidad de ser falsos y/o estar equivocados a los datos y las estimaciones, y tú deberías hacer lo miso. Además, lo que dije tb es que los datos de la prima de zumosol y de los patriarcas de USA no difieren tanto (lo que no se atreven a decir ni los patriarcas es lo de que la brecha salarial no se debe a la discriminación y es perfectamente objetivable).
Si crees que has refutado que la media aritmética de las retribuciones de mujeres y hombres son diferentes porque diferentes son las ocupaciones, las jornadas laborales, las categorías profesionales, el esfuerzo y el riesgo… es que no te has enterado de nada como por otro lado dejabas intuir en cada uno de tus comentarios.
Ni una sola prueba de que un hombre y una mujer desempeñando el mismo puesto de trabajo, en la misma categoría, con la misma jornada y en las mismas condiciones cobre menos la una que el otro.
Convertir esto en una cuestión de fe y no en algo que de ser cierto sería fácilmente demostrable muestra el grado de ceguera a que conducen determinadas posiciones ideológicas.
Y por supuesto no jugando a la trampa de hacer equivalentes el trabajo de quien limpia el polvo de los despachos y quien limpia por el exterior los ventanales del rascacielos.
En todo lo demás callas y sigues sin aportar nada en apoyo de tu posición, porque vives en un constructo ideológico que te hace inmune a los argumentos.
Una de cal y otra de arena:
https://www.youtube.com/watch?v=d9Phj9rCfws&index=26&list=PLfc2WtGuVPdmhYaQjd449k-YeY71fiaFp
https://www.youtube.com/watch?v=hFQedY9FrgA&index=27&list=PLfc2WtGuVPdmhYaQjd449k-YeY71fiaFp
Buena argamasa para legos. Todo el curso merece la pena, pero ahorras tiempo si acudes directamente al libro, que viene a ser lo mismo.
P.D. Patada en la boca del estómago al materialismo histórico. Aviso.
Ese curso al menos se entiende muy bien.
A ver, Emilio, que hay que explicarlo todo, este es >a href= http://www.consad.com/content/reports/Gender%20Wage%20Gap%20Final%20Report.pdf>el artículo en que os basáis el enlace está en el punto 5 de la entrada), que dice lo siguiente (entre otras cosas).
Statistical analysis that includes those variables has produced results that collectively account for between 65.1 and 76.4 percent of a raw gender wage gap of 20.4 percent, and thereby leave an adjusted gender wage gap that is between 4.8 and 7.1 percent. (p.35)
…it is not possible now, and doubtless will never be possible, to determine reliably whether any portion of the observed gender wage gap is not attributable to factors that compensate women and men differently on socially acceptable bases, and hence can confidently be attributed to overt discrimination against women (p. 36)
Por eso dije que los datos no difieren tanto, la prima de zumosol lo que dice es que un 53% sigue sin explicar (es decir, sigue habiendo una diferencia de algo más del 10%; según tu estudio está entre un 5 y 7%). Pero lee un poco más, verás que hay razones que les llevan a decir que dichas estimaciones no son del todo fiables (entre otras, la naturaleza de los datos, ya que no se pueden estudiar los efectos de interacción entre muchas de las variables).
Eduardo, te invito a que demuestres esto que dijiste sobre los homicidios en las parejas
Es más, he hecho una salvedad expresa sobre esto en el comentario.
Porque no es cierto. Más bien dijiste lo siguiente
Todo esto sin perjuicio de diferencias entre el tipo de agresiones o letalidad de las mismas
Quizá lo de sin perjuicio no lo he entendido del todo bien, por lo que veo significa más bien «independientemente de», yo lo había interpretado como «sin dejar de tener en cuenta» o algo así. De todas formas, lo de que «la violencia de género es un constructo ideológico y propagandístico», si que es propaganda, y de la mala. Más del triple de homicidios, pero la violencia de género es propaganda y las tasas de violencia unidireccional son las mismas…
Pharmakoi. ¿Sabe usted lo que significa «sin perjuicio»? Lo que digo es justo que ***hay*** diferencias en el tipo de agresiones y letalidad entre hombres y mujeres.
Los datos que he aportado son oficiales y se encuentran en los anuarios del ministerio. Mientras hay datos de este tipo se evidencia hasta un 24% de hombres muertos a manos de sus parejas. Esto no es nada sorprendente, está más o menos en consonancia con lo que se sabe sobre el porcentaje de homicidios y muertes violentas en general.
Si no comprendo mal las conclusiones de ese informe oficial sobre diferencias de salario la cuestión queda más o menos así: un 53% de las diferencias en el salario siguen «sin explicar». Pero si no entiendo mal el español, «sin explicar» no quiere decir «debidas a discriminación». Incluso dando por buenos los datos y los supuestos teóricos que los apoyan (lo que es mucho dar por bueno) la explicación final puede deberse a discriminación o vaya usted a saber qué. En absoluto es una prueba positiva.
Pido una reflexión sobre este punto: el discurso igualitarista radical siempre insiste en la igualdad, incluso la paridad, de cualidades, motivaciones y resultados femeninos y masculinos. En todos los aspectos cognitivos y comportamentales imaginables se insiste incansablemente en que hombres y mujeres son básicamente iguales, y cuando se encuentran diferencias se atribuyen prácticamente en exclusiva a factores educativos y culturales. En todos los aspectos excepto en uno: la violencia. Aquí parece que no hay inconveniente en negar o menospreciar las agresiones femeninas y atribuir la sobrerrepresentación masculina a factores «naturales» y genéticos. De pronto, un extraño instinto caballeresco y sobrepotector considera que un rango entre un 20-30% de muertes es estadísticamente despreciable.
Pero es que también es falso que un 53% esté sin explicar. Quien así habla debiera citar un solo caso en el que eso suceda. Pero si él mismo añade: “… verás que hay razones que les llevan a decir que dichas estimaciones no son del todo fiables (entre otras, la naturaleza de los datos, ya que no se pueden estudiar los efectos de interacción entre muchas de las variables).”
¿Cabe razonablemente establecer cualquier tipo de conclusión?
En relación con las varas de medir las paradojas también son asombrosas, no es solo que la cultura y la biología se utilicen a capricho, es que la pretendida discriminación salarial que los estudios menos demagógicos rebajan a un 10/15% constituye una piedra de toque de la maldad del sistema con las mujeres, pero 1/3 o 1/4 de las muertes en la violencia de pareja se convierten en irrelevantes, (y digámoslo todo, en crímenes de naturaleza distinta de hacer caso de la Ley contra la violencia de género).
Bueno, ya se ha extendido mucho la conversación y se hace difícil seguir todos los argumentos. No se como de poco fiables se consideran esas estimaciones, pero si las descartas la conclusión es el 20% de diferencia de las distribuciones marginales.
Eduardo, no he dicho que el mayor número de homicidios por parte de hombres se deba a aspectos biológicos. Y no he menospreciado las muertes de hombres, pero no me parece tan raro que se hagan leyes que protejan colectivos especialmente vulnerables. No se que hay tan difícil de comprender en eso.