20 septiembre, 2017

No podemos ignorar esta silenciosa crisis de salud mental masculina

El 13 de junio es el día de la concienciación sobre la salud mental de los hombres, hacia la mitad de la semana de la salud de los hombres en Canadá.

Tanto el gobierno federal como el provincial poseen estrategias oficiales para promover la salud mental. Estas estrategias incluyen sugerencias y objetivos para mejorar la salud mental de toda la población. También incluyen medidas dirigidas a sub-poblaciones de un mayor riesgo; incluyendo inmigrantes, jóvenes y nativos Americanos.

Este enfoque es encomiable. Sin embargo, una sub-población de alto riesgo es ampliamente ignorada tanto en la estrategia federal como la provincial: los hombres de mediana edad.

Puede que algunos encuentren risible la afirmación de que los hombres de mediana edad son un grupo vulnerable. Una percepción común es que estas son las mismas personas con carreras, ahorros, coches, vacaciones y cuantiosas cantidades de capital social. ¿De qué se podrían quejar?

La cruda realidad

Tristemente, las estadísticas cuentan una historia diferente. Alrededor del 80% de los suicidios son llevados a cabo por hombres, con los hombres entre 40 y 60 años teniendo las tasas más altas. Del mismo modo, las tasas por desórdenes por abuso de substancias son muy altas en este grupo demográfico, superando a las mujeres en una proporción de 3 a 1. Más aún, hay investigaciones que sugieren que la depresión es elevada en este grupo. Pero esto es infra-reportado debido a sesgos en los diagnósticos, ya que los médicos perciben la depresión como una “enfermedad de mujeres”, y actúan en consecuencia.

Todo esto puede deberse a varios factores.

En primer lugar, tradicionalmente las industrias masculinas tales como manufacturas, silvicultura y pesca han declinado de forma precipitada. Esto ha dejado sin empleo o infraempleados a muchos hombres de mediana edad (especialmente en áreas rurales); quitándoles el orgullo, el sentido y el significado de la vida.

En segundo lugar, la investigación sugiere que los hombres de mediana edad experimentan el divorcio y la separación de un modo particularmente duro. Este puede ser un doloroso proceso, que a menudo implica la pérdida de sus hijos, ahorros, amigos, casa y reputación. De hecho, un estudio canadiense reciente muestra que este grupo posee una pobre salud mental.

En tercer lugar, hay pocos servicios establecidos por ley dirigidos a ayudar a los hombres de mediana edad. Por ejemplo, un estudio reciente en Canadá se dio cuenta de que hay 627 refugios para mujeres y 0 para hombres maltratados, y ello pese a que los hombres suponen alrededor del 50% de las víctimas de maltrato.

Llenando los vacíos

Afortunadamente, las organizaciones caritativas se han empeñado de llenar alguno de estos huecos en la provision de servicios. Movember probablemente es la más conocida, fundando recientemente numerosas iniciativas para promover la salud mental de los hombres en Canadá.

Una de estas iniciativas se llama ‘Disrupting Divorce: Participatory Video in Action’ (Divorcios perturbadores: Vídeo participativo en acción”).

El video participativo es un revolucionario y nuevo enfoque donde las personas marginalizadas colaboran en el guión, la producción y la edición de sus propios vídeos sobre problemas y temas que afectan a sus vidas. Los videos resultantes intentan dirigirse a audiencias (seguidas por discusiones) con la intención de concienciar, construir redes, sensibilizar a los espectadores y catalizar el cambio sobre el terreno.

Recientemente Movember fundó un equipo para dirigir un Proyecto de Vídeo Participativo con padres separados con bajos ingresos que viven en Montreal Este. Muchos de estos hombres han luchado contra la depresión y las ideas suicidas tras su separación. Este equipo se reunió regularmente para producir un ilustrativo video sobre su lucha y resistencia. Y se terminó produciendo un contundente documental tras meses de duro trabajo. Recientemente ha sido proyectado para distintas audiencias a través de Canadá, incluyendo Montreal, Toronto y Calgari, donde ha sido muy bien recibido.

Los hombres que participan en este proyecto consideran que su implicación ha sido empoderadora y terapéutica. El proyecto se aprovecha de la propensión masculina a ser práctico, manual, inventivo, creativo y a trabajar en equipo. También conecta con el amor masculino a los aparatos y la tecnología. Para muchos, este enfoque práctico podría ser prefible a tomar pastillas o hablar sobre sus problemas a un psicólogo durante una hora.

El video resultante aumenta la toma de conciencia en los problemas con los que se enfrenta este grupo demográfico vulnerable y olvidado. Como tal, puede emplearse como herramienta educativa para incrementar la empatía, transformer actitudes y animar a los espectadores masculinos a llevar a cabo acciones y conectar con recursos locales.

El equipo tiene la esperanza de que el video sea usado por organizaciones tales como proveedores de servicios sociales y de salud mental, grupos comunitarios y establecimientos educativos. A través de un modesto proyecto es posible que estos pequeños pasos sirvan para tomar conciencia de los problemas de salud mental con los que se enfrenta un grupo demográfico olvidado pero vulnerable.

Publicado en Huffington Post. Robert Whitley es profesor asistente en la universidad McGill de Canadá y colaborador de EUROMIND.

About The Author

Related posts

4 Comments

  1. un esclavo en la puta cadena de produccion

    Yo te digo la causa, trabajos de mierda, ritmos de trabajo inhumanos hasta que revientas o te suicidas, y ser un esclavo ignorado en una sociedad de hijosdeputa.

  2. Paco

    Los hombres no están cómodos hablando se sus sentimientos. Ni los exploran, ni los entienden y menos aún los sacan fuera, no tienen desahogo. Hasta que revientan. Eso debe de cambiar. El primer paso es reconocer que ese es un rasgo, generalmente más común entre las mujeres y el micromachismo lo tacha de debilidad, cuando en realidad es enormemente terapéutico. Si se cambia el chip y los hombres empiezan a sacar fuera lo que sienten, nos irá mejor a toda la sociedad.

  3. Miguel

    Los hombres saben que si se quejan inmediantemente hombres y MUJERES empezarán a decirles que son unos quejicas, que no tienen derecho a quejarse y que son unas nenazas. Porque las primeras veces que lo hizo eso fue lo que les pasó. Y también lo ven cuando se tratan de otros hombres.

    Toda esa presión, una auténtica táctica de desprecio y humillación sistemática hacia ellos, es siempre para el mismo fin: que los hombres sean máquinas productivas, quitándoles y negándoles toda su humanidad. Es decir, el único fin es conseguir que se comporten como esclavos, condicionados y presionados por ellos mismos so pena de ser considerados débiles y femeninos, características que en un hombre están MUY MAL vistas. Máquinas perfectas que tienen cumplir su papel pero que no esperen recompensa ni reconocimiento por ello. Y si no pueden cumplir con ese papel mejor es que se quiten de enmedio y no molesten el mundo perfecto que los que los critican piensan que es el mundo.

    Se lleva tanto tiempo criticando todo lo masculino que, aunque quisieran, no pueden hacerlo. Porque desde hace muchos años a lo masculino se le ha asociado un montón de características negativas que, nadie en su sano juicio, querría tener.

    Si este mundo quiere recuperarlos, si de verdad les importa lo que les pase, más valdría comenzar a lanzar mensajes positivos sobre la figura de los hombres y las características que lo definen. Hace tiempo que no veo una figura masculina que sea un ejemplo positivo a seguir para los niños. Y cuando la haym es atacada por todos los medios y personas. Así sólo se consigue empeorar todo.

Escribir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *