23 Abril, 2017

La inteligencia es un rasgo de personalidad

La personalidad y el CI se han visto tradicionalmente como distintos dominios del funcionamiento humano. Sin embargo, investigaciones de las pasadas tres décadas sugieren que el CI es un rasgo de personalidad. En un excelente capítulo del libro The Cambridge Handbook of Intelligence (El manual Cambridge de inteligencia), la neurocientífica especialista en personalidad Colin DeYoung señala que muchos rasgos de personalidad implican procesos y capacidades cognitivas. Se trata simplemente de que el CI se mide principalmente con tests de capacidades, mientras que los tests de personalidad se miden principalmente con cuestionarios. Pero esto refleja más una falta de ingenio por parte de los psicólogos que una diferencia real en el dominio del funcionamiento humano.

scott-barry-kaufmanEs teóricamente posible medir rasgos de personalidad a través de tests de capacidades. Por ejemplo, la afabilidad puede medirse a través de tests de toma de perspectiva, la responsabilidad puede medirse a través de tests de auto-control, el neuroticismo puede medirse a través de medidas sobre auto-regulación emocional. Ver el Ci como un rasgo de personalidad es útil porque sitúa el CI en perspectiva. Podemos tomar una vista de pájaro de los distintos y fascinantes modos en que nos distinguimos unos de otros en el procesamiento cognitivo, la emoción y la motivación, mientras comprobamos si el CI encaja en este cuadro general.

Para ayudarnos a contemplar este cuadro general, he analizado datos de una muestra comunitaria de Eugene-Springfield consistente en 478 participantes mayoritariamente blancos de Eugene y Springfield, Oregon. Los participantes oscilaban en un rango de edad entre 20 y 85 años, abarcando todos los niveles de logros educativos. La muestra consistía en 199 hombres y 279 mujeres. Aunque la muestra no es étnicamente diversa, sí que posee un rango bastante amplio de CI y personalidad, por lo que podemos averiguar algo sobre cómo se relaciona el CI con la personalidad en la población general. El test de CI que completaron los participantes consistió en ítems de elección múltiple que medían el conocimiento y el razonamiento abstracto. El test de personalidad midió 45 dimensiones de la personalidad humana.

En consistencia con investigaciones previas, el CI estaba fuertemente relacionado sobre todo con la apertura a la experiencia. De las 9 dimensiones de apertura a la experiencia, 8 de ellas se relacionaron positivamente con el CI: compromiso intelectual, creatividad intelectual, rapidez mental, competencia intelectual, introspección, ingenio, profundidad intelectual e imaginación. Es interesante que el Ci estuviera mucho más relacionado con el compromiso intelectual y la rapidez mental que con la imaginación, la ingenuidad o la profundidad intelectual, y que el CI no estuviera relacionado con la sensibilidad a la belleza.

De 45 dimensiones de personalidad, 23 dimensiones no estaban relacionadas con el CI. Esto incluía conformismo, carácter amistoso, asertividad, equilibrio, elocuencia, entendimiento social, sentido de la responsabilidad, determinación, precaución, racionalidad, perfeccionismo, serenidad, control de los impulsos, imperturbabilidad, autocontrol y tranquilidad. Estas cualidades no resultaron directamente relevantes para el CI.

8 dimensiones de personalidad aparte del dominio de apertura a la experiencia resultaron positivamente relacionadas con el CI, incluyendo organización, tenacidad, actitud provocadora, liderazgo, auto-revelación, estabilidad emocional, moderación y felicidad, si bien las correlaciones fueron mucho más pequeñas que en el caso del compromiso intelectual y la rapidez mental. El CI se relacionó negativamente con el orden, la moralidad, el cuidado, la ternura y la socialidad, pero de nuevo, las correlaciones negativas fueron mucho más pequeñas que la relación entre el CI, el compromiso intelectual y la rapidez mental.

Teniendo en cuenta estos datos ¿Dónde encaja el CI dentro del puzzle de personalidad? Si bien se trata sólo de unos datos, son consistentes con otros estudios que sugieren que el dominio de personalidad más relevante es la apertura a la experiencia, particularmente las dimensiones que reflejan el deseo de una exploración consciente de la experiencia mental interna. Esto es ciertamente un componente importante de la personalidad, pero al mismo tiempo estos hallazgos ilustran que existen muchos modos mediante los cuales diferimos los unos de los otros en cognición, emoción y motivación, y que no resultan bien medidos por los test de CI.

Nota: Gracias a Colin DeYoung por proporcionarme los datos de Eugene-Springfield. Para más correlaciones entre CI y personalidad, ver los datos suplementarios (1,2) del artículo “From madness to genius: The oponness/intellect trait domains as a paradoxical simplex”, firmado por Colin DeYoung, Rachel Grazioplene y Jordan Peterson.

Si está usted interesado en más detalles sobre mi análisis, ver aquí. Correlaciones con el CI en paréntesis * = p < .05; ** = p < .01. Nótese que he cambiado alguno de los nombres de IPIP AB5C para reflejar mejor el contenido de los ítems.

About The Author

Related posts

4 Comments

  1. Pingback: La inteligencia es un rasgo de personalidad

  2. Ian Marteens

    Muy interesante.

    Es curioso, por ejemplo, que no haya relación entre CI y el control de los impulsos, pero puede deberse a que la muestra no sea “étnicamente representativa”. En el mismo sentido, es también interesante que CI y “orden” estén inversamente correlacionados, aunque sea de manera débil.

  3. Ian Marteens

    Es verdad: las correlaciones positivas, en su mayoría, son muy pequeñas. Por eso me fijaba en las inexistentes, sobre todo porque desmontan algunos mitos de abuelitas.

Escribir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *