25 Marzo, 2017

¿Venimos realmente de África?

El monogenismo es la teoría científica sobre el origen del ser humano que disfruta de mayor aceptación desde la época de Darwin. En El origen del hombre (1871) el inglés escribía que “los naturalistas, que admiten el principio de la evolución, como la mayoría de los más modernos, no encuentran dificultad alguna para reconocer que todas las razas humanas provienen de un tronco único primero”.

Smithsonian Museum
Smithsonian Museum

Consistentemente con esta visión, en los años setenta del siglo pasado se puso de moda la llamada “hipótesis sobre el origen africano reciente”, según la cual un relativamente pequeño grupo de humanos geográficamente localizados en África empezó a extenderse hace unos 50.000 años hacia partes de Asia, Europa y Oceanía. Los participantes en este éxodo habrían reemplazado, bien mediante la guerra o mediante otros mecanismos de sustitución por selección natural, a los homínidos existentes fuera de África dando lugar a los humanos física, genética y conductualmente modernos. La llamada “teoría del reemplazo”.

Desde luego, este relato científico encajaba bien con el tranquilizador relato religioso sobre un origen edénico del hombre. Ya la alusión a una “Eva mitocondrial” que dos célebres genetistas situaban en algún lugar de la sabana africana hace 200.000 años denunciaba esta afinidad espiritual.

Pero este cuadro sobre los orígenes del hombre, aunque edificante, tiene el inconveniente de que con toda probabilidad es inexacto o erróneo.

Africanos, en la mayor parte

No hay un único “jardín del Edén” desde el que surgieron los humanos modernos. De una versión fuerte sobre el origen africano reciente hemos pasado sucesivamente y en unas pocas décadas a versiones más graduales, hasta alcanzar lo que el propio Chris Stringer (uno de los más destacados defensores de la hipótesis africana) llama “origen africano coalescente”, en el que varias partes de África y distintas poblaciones de homínidos contribuyeron al nacimiento del humano moderno. Stringer aún cree en el origen africano del hombre, pero matiza sobre sus orígenes: en su mayor parte africanos. Y esta parte “no africana”, según otras aproximaciones, es importante.

El ser humano “moderno” que abandonó el continente africano no reemplazó simplemente a los homínidos que ya habían tenido éxito colonizando territorios fuera de África. Nuevas técnicas con el análisis de ADN desarrolladas este milenio han permitido averiguar que nos mezclamos -no sabemos si como resultado de la guerra y el rapto, o de intercambios sexuales pacíficos- con al menos los neandertales en Eurasia y con los denisovanos en Australasia hace aproximadamente 30.000 años. Ambas especies serían linajes descendientes del Homo Heidelbergensis, una especie antecesora de la humanidad evolucionada hace 600.000 años cuya extinción por lo visto es mucho más reciente de lo que se pensaba.

Más que al relato bíblico, en definitivas cuentas la historia de la evolución humana se parece a los relatos de ciencia ficción protagonizados por mutantes de éxito. Los euroasiáticos tenemos realmente un genoma en parte “neandertal” y es muy probable que los africanos tengan un genoma híbrido fruto de la mezcla genética con otros homínidos arcaicos procedentes del Heidelbergensis. Por poner un toque de morbo étnico, se han identificado incluso signos específicos de hibridación en las poblaciones de vascos y sardos actuales (Patterson et al., 2012).

Nótese que, en cualquier caso, categorías como “euroasiáticos” o “africanos” no coinciden exactamente con clasificaciones raciales habituales como “blancos” y “negros”. Para poner un ejemplo, los afroamericanos contemporáneos se calcula que tienen hasta un 20% de genes europeos, por lo que es posible que muchos de ellos tengan también “genes neandertales”.

Los científicos, no las diferencias, han sido superficiales

Parece ser cierto en general que la diversidad genética ha disminuido desde el éxodo Africano, debido a lo que llaman “efecto del poblador” tras la “gran expansión humana” (Henn et al., 2012), pero por desgracia para los relatos devotos, las pequeñas diferencias podrían ser más significativas y menos superficiales de lo previsto.

 

El "éxodo" humano en los últimos 10000 años. Henn et al., 2012
El “éxodo” humano en los últimos 10000 años. Henn et al., 2012

 

Frente a la hipótesis del origen africano puntuado, otros sugieren un modelo de evolución “multirregional” que se aviene peor con las antiguas visiones devotas. Pese a todo la nueva ciencia de la evolución humana habría descartado un sólo origen africano (Eswaran et al., 2005): “los humanos modernos emergieron alrededor del mundo desde poblaciones regionales arcaicas que siempre estuvieron enlazadas por flujos genéticos”. Aunque es cierto que los humanos modernos surgieron por primera vez en África “las poblaciones humanas actuales llevan dentro de ellos una herencia genética substancial que posee orígenes arcaicos no africanos”.

Gregory Cochran y Henry Harpending, que defienden el caso a favor de la evolución humana reciente y diferenciada, en los últimos 10.000 años, también han explicado los mecanismos evolutivos que podrían estar detrás de estos cambios genéticos. Para ellos, tras los cambios culturales asociados a la agricultura y el nacimiento de los estados, subyacen cambios genéticos que podrían estar asociados con la hibridación. Estos cambios podrían no suponer daptaciones humanas complejas, pero aún así acarrear diferencias significativas en rasgos evolucionados localmente que dependen de modificaciones en pocos genes, desde la resistencia a la malaria o la diabetes a, quizás, la inteligencia general. El “robo” de genes procedentes de otras especies, o introgresión, habría permitido a los humanos del éxodo hacerse rápidamente con alelos beneficiosos en un contexto ambiental y cultural nuevo e inesperado.

Aunque suena a paradoja, los humanos modernos se separaron drásticamente de los demás linajes en la “revolución humana” tras la agricultura y en parte pudieron deber su adaptación a las nuevas circunstancias a la mezcla con homínidos más arcaicos dentro y fuera de África. La hibridación podría haber sido una parte fundamental de lo que nos aúna como humanos modernos y también de lo que nos diferencia.

 

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27 Comments

  1. Rawandi

    Al final, ha resultado que los dos modelos evolutivos rivales (multirregional y desde África) son parcialmente verdaderos: ‘Homo sapiens’ surgió en África hace 200 mil años pero se hibridó esporádicamente con otras especies humanas tanto africanas como eurasiáticas (neandertales, denisovanos, etc.).

  2. Lucía

    En la cita “los humanos modernos emergieron alrededor del mundo desde poblaciones regionales arcaicas que siempre estuvieron enlazadas por lujos genéticos” (sic), debiese decir “flujos genéticos”.

  3. Aloe

    En resumen, los humanos no africanos llevamos (quizá) de un 2 a un 4% de Neandertal.
    Y algunos humanos no africanos (posiblemente algunos asiáticos y oceánicos) llevan un pequeño porcentaje (creo que no cuantificado) de Denisoviano (del que por ahora solo tenemos unos huesos pequeños de un individuo y su correspondiente ADN).
    Eso no suena a hipótesis multirregionalista reivindicada, suena a “Fuera de Africa” con un tres por ciento de matices añadidos.

    Hágase notar que esos mismos científicos que se dejan llevar por los prejuicios son exactamente los que han postulado, cuando han encontrado indicios probables, ese mismo mestizaje que matiza el consenso anterior.
    Y que volverán a modificar ese consenso cuando haya pruebas suficientes.
    Y que de momento siguen diciendo que H. sapiens surgió en África (en las poblaciones africanas es donde sigue residiendo la mayor parte de nuestro pool genético), alguna de sus poblaciones emigró fuera hace 60.000 años más o menos (concretamente alguna emparentada más cercanamente con las del Este de Africa que se suelen llamar nilóticas) y es nuestro antepasado en el 96%, más o menos.

    Lo bonito de no tener prejuicios raciales es que las noticias de paleoantropología y palegenética son mucho más interesantes y matizadas. No es como seguir un partido de fútbol.

  4. Aloe

    Lo que dicen Cochran y Harpending suena a especulación gratuita. Al menos de momento.
    En concreto me refiero a ligar la agricultura con la mini-hibridación de sapiens con otras especies, algo que tiene poquísimos visos de plausibilidad y ninguna prueba a su favor… aun.
    La agricultura ha surgido independientemente muchas veces en el mundo, en poblaciones diferentes, con pizca nenadertal, con pizca denisoviana, con pizca de arcaicos africanos, o sin ellas. Ha surgido decenas de miles de años después de adquirir dichas pizcas, y sin aparente relación.
    Lógicamente los principios evolutivos establecen que el aumento de la población y la adaptación a entornos y exigencias diferentes son motores del cambio evolutivo. El mestizaje en pequeña medida decenas de miles de años anterior no parece aportar nada, explicar nada ni ser necesario.
    ¿Qué nuevas pruebas a partir del ADN de las otras especies hacen eso más probable? Pues quien sabe, pero por ahora no, y probable no parece.Y Occam siempre tiene razón.

  5. Eduardo

    Una transicion tranquila desde el “consenso” anterior a la hipotesis multirregional o “mostly out of Africa” no es un buen resumen. De hecho, el golpe que ha dado la genética y la paleoantropología en los ultimos años es tremendo, por no decir catastrófico.

    Primero, porque no se creía en la evolución humana reciente. El punto de vista o la “sabiduria recibida” coincidia con el punto de vista de Gould: “todo lo que llamamos cultura y civilización lo hemos construido con el mismo cerebro de hace 50000 años”. No.

    Segundo, la importancia de la hibridación no se puede cifrar en porcentajes absolutos. Como explican precisamente Cochran y Harpending pequeños cambios genéticos, que implican uno o unos pocos genes, pueden dar lugar a diferencias enormes en rasgos. Este es un error bastante tipico y que forma parte de la ya acuñada como “falacia de Lewontin”. No es necesario que hayamos evolucionado adaptaciones muy complejas para explicar grandes diferencias. Pequeñas “pizcas” de aquí y de allá pueden dar lugar a divergencias significativas, como de hecho ha ocurrido.

    Tampoco es un argumento en contra de Cochran y Harpending que la agricultura y las innovaciones aparejadas tuvieran lugar mucho después de la hibridación. Lo que sabemos es que las poblaciones humanas que desarrollaron la agricultura evolucionaron muy rapidamente y que esto necesita una explicación. La hibridacion es una hipotesis nada gratuita. Tampoco es un argumento en contra el origen multiple de la agricultura. Hay otros muchos rasgos que han evolucionado de forma convergente, siguiendo caminos geneticos diferentes, por ejemplo, la piel clara en Asia y Europa, que utiliza distintos genes. El ser humano se expandió globalmente pero evolucionó localmente. El meollo de la hibridación es que es un modo de “robar” variedad genética muy rápido y que puede originar consecuencias inesperadas mucho después de que tenga lugar la mezcla en si, Muchos de los genes “robados”, hipotéticamente, pudieron ser neutrales o poco útiles a los primeros sapiens, pero muy útiles a los agricultores.

  6. Aloe

    Sí, pero las hipótesis bizarras hay que demostrarlas, o al menos demostrar que se requiere alguna hipótesis bizarra para explicar algo inexplicable con la teoría al uso.
    Nada de eso se da aquí.
    No se demuestra nada (no se dan siquiera indicios de que la hibridación haya proporcionado genes específicos que faciliten la adopción de la agricultura) y no es una hipótesis necesaria (el cambio climático de diez mil años atrás hace la agricultura incipiente provechosa, la agricultura incipiente proporciona el entorno cambiante, y el aumento de población subsiguiente hace lo demás).
    No es que sea imposible, es que es tan gratuito como si yo postulo que la adopción del trigo en lugar del maíz nos ha hecho genéticamente más rubios: pues vale, ahora demuéstralo.

  7. a

    En cuanto al consenso reinante, yo no veo ninguna catástrofe. La hipótesis multirregional siempre ha sido minoritaria porque solo ha sido sostenida por fans nacionalistas (por ejemplo, ciertos chinos, postulando durante muchos años que ellos vienen directamente del H. erectus asiático, sin más sostén que su chinocentrismo, tan poco basado y tan autoevidente para ellos como el nuestro para algunos).
    Cuando ha habido cierta evidencia a favor de una pequeña dosis de hibridación (no incontestable, porque se basa en supuestos que pueden resultar erróneos, pero más o menos fiable) los partidarios de Out Of Africa la han aceptado sin problemas. A lo mejor se le puede llamar terremoto con alguna razón, pero nadie que yo sepa se ha puesto histérico ni lo ha negado.
    La paleantropología lleva un par de decenios dando sorpresas cada mes, y desde luego hay mucha controversia, siendo además una disciplina donde los gurús mundiales de la especialidad caben en un salón de actos pequeño, y donde la paleogenética da disgustos a los paleontólogos casi cada semana.
    …Y a pesar de ello, las discusiones se centran en otras cosas: nadie se ha rasgado las vestiduras porque resulte que los no africanos podamos llevar de un 2 a un 4 % de neandertal, y todo el mundo lo ha aceptado a pesar de la incertidumbre de los supuestos sobre los que se basa la hipótesis. El ADN y Paävo imponen mucho respeto.
    Los multirregionalistas pueden considerar un éxito que se acepte una hibridación pequeñita que no ha dejado rastros en el mADN, pero eso es que ya daban su posición por tan derrotada que se conforman con poco.

  8. Eduardo

    No es una hipótesis bizarra ni gratuita. En primer lugar porque la introgresión genética no es un fenómeno raro. Se sabe que es frecuente entre plantas domesticadas, por ejemplo. Y ahora hay evidencias de introgresion adaptativa en animales, como mosquitos o liebres, o abejas. En el caso de los humanos tenemos ya evidencia de que hubo hibridación y una evolución diferenciada desde hace 10000 años arrastrada en parte por la agricultura y por un cambio drástico en el ambiente adaptativo. Es decir, están las piezas del puzzle y el escenario evolutivo por lo menos es consistente con la hipotesis. Estas piezas pudieran no encajar, ya que los cambios geneticos pueden ocurrir de todos modos mediante otros mecanismos, pero la hipotesis de la hibridación para ciertos rasgos asociados con la agricultura o incluso con la evolucion del lenguaje, no es una idea “bizarra”.

  9. Eduardo

    “Catastrófico” es un adjetivo que he colocado ya para dar un poco de colorido al texto, igual que cuando usted ha hablado de partidos de fútbol. Es mi opinión. Lo que no se puede negar es que el viraje es importante, al menos, y el hecho de que los defensores de la hipótesis “africana” se vean obligados a rectificar parcialmente ya es un indicio de que las evidencias son fuertes.

    Y lo del nacionalismo chino, etc, pues, lo de siempre. Las hipótesis científicas no son ni más ni menos ciertas porque las apoye gente inadecuada o “peligrosa”.

  10. Rawandi

    Aloe, los humanos actuales que portan ADN denisovano portan también ADN neandertal. Estas poblaciones del Pacífico occidental son el resultado de un doble mestizaje, constituyendo su parte denisovana aproximadamente el doble que la neandertal: un 2,5 por ciento neandertal más un 5 por ciento denisovano. Ese 7,5 por ciento de “ADN arcaico” parece algo bastante relevante, ¿no?

  11. Aloe

    No lo sé, Rawandi. Por un lado, lo del 5% es puramente tentativo, porque a diferencia de la hibridación con Neandertal, que se supone haber sucedido en Oriente Medio, en el punto de salida de Africa, y por tanto afectaría más o menos uniformemente a todas las poblaciones no africanas, la hibridación con Denisova parece afectar a algunas poblaciones concretas (cuántas y cuales, no se sabe aun, me parece) y por tanto, probablemente en grado variable, pero no universal ni uniformemente.
    Si, como parece plausible, esta hibridación se produjo en alguna de las primeras oleadas que se internaron en Asia, que fueron parcialmente “engullidas” y se mezclaron casi todas con oleadas posteriores, eso explicaría que por ahora se va encontrado en poblaciones distantes entre sí y más bien pequeñas y aisladas.
    (También puede ser que se hayan estudiado preferentemente estas poblaciones aisladas porque permiten sacar conclusiones más claras, no lo sé a punto fijo).
    En cualquier caso, es de suponer que con un poco más de tiempo el margen de incertidumbre se reducirá y habrá más información sobre qué poblaciones llevan esos genes denisovianos, en qué porcentaje según los casos, etc.
    Por ahora, me parece muy prematuro lanzarse a sacar conclusiones.
    Y todavía más lanzarse a la innecesaria y algo extravagante hipótesis de que tal o cual pequeño porcentaje de hibridación con humanos no sapiens haya producido, por arte misterioso, decenas de miles años después, y de forma que en absoluto parecen superponerse los patrones de ambas cosas, la agricultura.

    ¿Necesita la agricultura alguna capacidad especial que no tengan los sapiens de por sí? Pues no parece.
    ¿Y que milagrosamente la tuvieran otras especies no sapiens que no la practicaron nunca? Pues sin más pruebas no se ve el por qué de tal hipótesis, que explica innecesariamente un problema que no existe. La agricultura se extendió y desarrolló cuando (casualmente) el cambio climático la hizo a la vez posible y (en algunos sitios) rentable. Y surgió independientemente en muchos sitios, con distintas poblaciones y distintas plantas y animales domesticados.

    ¿Que si es mucho o poco un hipotético 7,5%? (Suponiendo que esa proporción se establezca como real para al menos algunas poblaciones) Pues depende de con qué se compare. Los humanos no-sapiens de los que hablamos eran muy similares a los sapiens en casi todo (de hecho, es una de las grandes dificultades para estudiar esas hibridaciones, el hecho de que el ADN es muy parecido). Así que la diferencia no tiene por qué ser muy grande.

    Pero, dejando aparte eso, la verdad fundamental sobre nuestro pool genético es que es muy uniforme, y que las diferencias interpoblacionales son pequeñas (mucho más pequeñas que las diferencias entre individuos de la misma población). Y que el análisis del ADN no recombinante, que es el primero que se hizo, y que nos retrata a grandes rasgos (el ADNm y los trozos no recombinantes del cromosoma Y), no muestra trazos de mestizaje, y es completamente consistente con Out Of Africa.
    Lo cual coincide con el 92,5% de sapiens originario como mínimo que se está postulando (yo creo que para la inmensa mayoría de los humanos se quedará en el 0-4% pero da igual) y que, francamente, a mi no me parece como para decir que los multirregionalistas tenían razón: Ah, espera, igual tenían un 2-5% de razón…

  12. Aloe

    Eduardo, mencioné a los chinos porque así queda claro que no tengo sesgos antioccidentales y que en todas partes cuecen habas, pero podría haber mencionado también a algunos europeos.
    Ser chino, europeo o esquimal no descalifica a nadie para tener razón, pero el hecho al que yo me refería es que durante los años setenta-ochenta los paleontólogos chinos pretendían que lso chinos actuales son “originarios”, lo cual es llevar los mitos nacionalistas bastante lejos, creo, y para ello tenían que suponer que lso chinos actuales vienen directamente de H. erectus asiático, ellos solitos. ¿Con qué indicios científicos? Pues con ninguno sólido y porque ellos lo valían.
    La historia con los multirregionalistas occidentales es paralela: los europeos veníamos directamente de pobladores pre-sapiens nativos, lo cual explicaría que seamos más guapos, más inteligentes y más dignos de confianza (y esto apenas es paródico, que conste).

    El asunto, en ambos casos, es retrotraer el origen propio y las diferencias raciales a la noche de los tiempos pre-sapiens, y como había que explicar el inexplicable fenómeno de que especies distintas convergieran milagrosamente en una sola (un milagro biológico) pues se inventaron lo del flujo génico constante que nos mantendría a la vez juntos pero separados.
    Digo se inventaron porque fue lo que hicieron. Ya entonces era una hipótesis poco parsimoniosa para explicar la gran uniformidad de la especie humana. Pero esto era en la época pre-ADN (o al menos ADN útil y barato) y pre-paleogenética y había poco más que huesos para medir y sutil ojo clínico para clasificar fósiles.

    El desarrollo de la genética humana ha puesto de manifiesto que la hipótesis más lógica y más parsimoniosa era cierta. Y ahora la matiza con que sí, ha habido además pequeñas hibridaciones, que no pueden ser grandes porque si fueran grandes nos hubiéramos dado cuenta antes de ellas.

    Para defender que tal o cual gen específicamente no-sapiens da a sus portadores características especiales que otorgan super-poderes fuera del alcance de los sapiens corrientitos, hay que tener al menos algún indicio de ello. Genético.
    Yo hasta ahora no he visto ninguno. Cuando lo haya, estupendo.

  13. Eduardo

    La agricultura, la domesticación de los animales y la cascada de cambios que vino después, en realidad, sí necesita de capacidades bastante “especiales” para prosperar. De hecho, si hay que elegir un evento “especial” en toda la evolución humana probablemente sea ese. Ahora no tengo tiempo de poner referencias concretas, aunque son conocidas y accesibles, pero al ser humano agricultor le pasaron un montón de cosas “especiales”, aunque no todas de golpe, y para las que no tenía buenas defensas evolutivas: nuevas infecciones y enfermedades, como diabetes o caries, diversos ajustes en el tamaño del cerebro y en la inteligencia, por no hablar de las famosas elites extractivas que aparecieron entonces. Todo esto acarreó cambios genéticos, y nuevas adaptaciones (la más famosa y bien identificada es la tolerancia a la lactosa) para las que no todos los seres humanos están igual de preparados, aún hoy en día.

    Con respecto a los chinos y el “nacionalismo paleoantropológico”. Por supuesto, los homínidos eurasiáticos descienden de linajes africanos, pero eso si, quienes hoy quieren justificar orígenes más específicos de las distintas variedades humanas, lo cierto es que tienen argumentos mucho mejores que los que podian exhibir hace unos años.

  14. Eduardo

    “Para defender que tal o cual gen específicamente no-sapiens da a sus portadores características especiales que otorgan super-poderes fuera del alcance de los sapiens corrientitos, hay que tener al menos algún indicio de ello. Genético”

    Si, pero yo no estaba defendiendo que la hipótesis se haya confirmado, sino que no es “bizarra”. Hay diferentes “escuelas” en la biología evolucionista sobre esto y por lo visto no hay acuerdo.

    http://evoandproud.blogspot.com.es/2012/02/were-they-right-after-all.html

    Y en cierto modo, se podría decir que los humanos con genes neandertales o denisovanos no son “corrientes”. Son una especie de mutantes que han tenido éxito.

  15. Aloe

    Lo especial que se necesita es que la Tierra esté ya pŕacticamente llena de gente, y que el cambio climático sea el detonante, a la vez oportunidad y (en algunos sitios) necesidad.

    Cualquier otra cosa hay que demostrarla.
    La tolerancia a la lactosa es un ejemplo precioso, (y hay más, y se descubrirán más). Pero no es de más envergadura (sino menos) que la adaptación de los inuit a una dieta sin vegetales y alta en colesterol, por poner un ejemplo de adaptación similar a una dieta peculiar por parte de una población siempre cazadora-recolectora.

    Los ejemplos buenos son así: con genes concretos que hacen cosas concretas, no vaporosas elucubraciones llenas de peticiones de principio.

  16. Aloe

    Todos somos “una especie de mutantes que ha tenido éxito”. Aceptar la evolución consiste precisamente en interiorizar y hacerse cargo de eso.

    Hibridarse en pequeña proporción con otra especie vecina y muy cercana no es ser más mutante que los demás. Todos venimos de antepasados que llevaban el mismo tiempo evolucionando desde el antepasado común a todos.

    Cabe además señalar que si H. neandartalensis, H. denisoviano y (quizá) H. sapiens arcaico o habilis hubieran tenido unas mutaciones super-especiales que les hicieran tener un fitness más alto, no se hubieran extinguido, muentras H. sapiens, su competidor directo, todavía está por aquí, molestando a las demás especies… 🙂

  17. Eduardo

    “Cabe además señalar que si H. neandartalensis, H. denisoviano y (quizá) H. sapiens arcaico o habilis hubieran tenido unas mutaciones super-especiales que les hicieran tener un fitness más alto, no se hubieran extinguido, muentras H. sapiens, su competidor directo, todavía está por aquí, molestando a las demás especies… ”

    Salvo si los genes robados tuvieran una utilidad totalmente inesperada en el nuevo “huesped”, debido a cambios ambientales que presionaron para evolucionar adaptaciones nuevas. Un ejemplo es el famoso gen FOXP2, una de cuyas variantes recientes parece estar muy relacionada con el lenguaje, y que bien puede ser un préstamo de los neandertales. Los genes en si son material bruto, lo que hace de ellos algo “especial” son las circunstancias ambientales en las que tienen éxito.

  18. Aloe

    Con respecto a quienes tienen genes denisovianos, y cuántos, he repasado un poco a ver cómo va el asunto…
    De momento parece que se confirma que australianos, nuevoguineanos y otros isleños del extremo sudasiático y Pacífico tienen la dosis máxima encontrada (australianos) o un poquito al menos… eso parece ser congruente con la primera oleada de emigración fuera de Africa, que fue engullida después por oleadas posteriores, excepto en los sitios mencionados.
    En cuanto a qué rastro se conserva (si hay alguno) en las poblaciones de Asia continental, la cosa no está clara. De ser, es muy poco, porque cada paper dice una cosa:
    http://johnhawks.net/weblog/reviews/denisova/skoglund-jakobsson-2011-south-china.html

    (Lo de que igual hemos heredado nuestras facultades de hablar de Neandertal, me parece una afirmación asombrosa: ¡bravo por Neandertal!, del que hasta hace poco se discutía que tuviera siquiera habla humana, y no sé si todavía se discute, pues el hioides se conserva pocas veces en los fósiles, y ahora va a resultar que era Demóstenes, me alegro mucho por eĺ y por quienes somos sus fans :-)… pero faltaría por explicar por qué los sapiens que no llevan ADN neandertal y que casualmente son la mayoría del pool genético humano, hablan sin ningún problema)

  19. Eduardo

    A usted le parecen asombrosas muchas cosas. Primero, no hay por que suponer que todas las poblaciones humanas emplean exactamente los mismos genes para el lenguaje, puede haber variación y matices, o incluso evolución convergente, vete a saber. Y segundo, el gen FOXP2 no es el “gen del lenguaje”, es un gen asociado con el lenguaje. Y yo no he dicho que hayamos heredado del neandertal “la facultad de hablar”.

  20. Aloe

    Mi asombro viene de cómo se vuelven las tornas. Hasta hace poco, lo que se discutía era si Nenadertal tenía habla humana. Luego se encontró algún fósil que conservaba el hioides, y siendo este de estilo humano y no de estilo chimpancé, pareció que era probable que sí, aunque tampoco había unanimidad.
    Mientras tanto, había mucho interés por ver si el gen FOXP2 era como el de sapiens, o lo suficientemente igual, porque si no lo era, la conclusión que tenían ya algunos preparada en la recámara era que no podía hablar como sapiens.

    Ver que se vuelven las tornas y que ahora el gen FOXP2 de Neandertal es el que da, según algunos, patentes de mayor o mejor facultad de hablar a los sapiens agraciados con su introgresión, sí es evidentemente sorprendente.

    Suena raro que haya poblaciones humanas que tengan diferentes genes relacionados con el habla. Quizá haya alguna variación alélica importante, eso parece menos raro, pero incluso eso no parece muy probable. Si hay genes de los que es de esperar que estén sujetos a selección negativa fuerte, y por tanto deberíamos esperar poca variación en ellos, esos son claros candidatos.
    Desde luego, el tiempo lo dirá, y lo bonito de esto es que continuamente hay sorpresas.

  21. Aloe

    De otro lado, cuanto más desarrollada estuviera la facultad de hablar en Neandertal, y más parecidos fueran FOXP2 y los otros genes relacionados con el habla a los de sapiens, menos probable resulta que el habla se adquiriera o perfeccionara por convergencia entre distintas poblaciones de sapiens, y más probable resulta que fuera una herencia común.

    Es bastante divertido que el anteriormente considerado como el pariente un poco tonto (a mi siempre me cayó bien y siempre esperaba que fuera reivindicado el pobre) ahora sea el no va más de las cualidades humanas elevadas.

    Y todo porque los no africanos llevamos un 2,5% de Neandertal y los africanos no…
    Oh, Fortuna veleidosa, desgracia y poder derrites como el hielo…

  22. Eduardo

    Hay poblaciones del norte de Africa que si llevan genes neandertales. Pero si, es lo que hay, la mezcla con los neandertales es fundamentalmente euroasiatica. No obstante, según Stringer, los africanos probablemente se hibridaron con otros homo descendientes del Heidelbergensis.

  23. Eduardo

    Sobre las variaciones genéticas del lenguaje, estoy pensando si no podría tener eso algo que ver con las dificultades persistentes que plantea el aprendizaje del euskera. La mayoría de las diferencias entre “euskaldunzaharras” y “euskaldunberris” suelen explicarse por una diferente exposición ambiental al lenguaje (basicamente, si lo han aprendido desde la infancia o no) pero quien sabe si los genes merodean por ahí. Simplemente una especulación.

  24. Freman Bregg

    “Por un lado, lo del 5% es puramente tentativo”

    Es mucho más complicado que eso:

    http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/evan.20266/abstract

    Es muy probable que los homínidos de Skhul/Qafzeh (que no eran “anatómicamente modernos”) regresasen a África y se mezclasen con los humanos anatómicamente modernos que no habían migrado.

    Lo gracioso del asunto, como siempre, es su lectura ideológica. Cuando se supo que los euroasiáticos tienen una pequeña porción de ADN neandertal, hubo algún imbécil que lo miró “positivamente”, llegando a escribir que los africanos eran, realmente, los “humanos más puros”. Pues resulta que no: tienen muchísima más mezcla de ADN arcaico que los euroasiáticos. Eso es un hecho. La interpretación ideológica será la que cada cual quiera buscarle.

    Respecto a la mezcla con neandertales en euroasiáticos, creo haber leído que de momento no se han encontrado genes en la mezcla con una función claramente útil. Por ejemplo, se había especulado que el alelo de la piel clara podía haberse heredado de los neandertales, y ha resultado que el nuestro se ha desarrollado algo después, de manera independiente. Eso no invalida, por supuesto, la hipótesis de la introgresión de Cochran y Harpending, pero se lo pone un poco más complicado.

  25. Miguel

    Ese entre 2 y 4% de genoma procedente de neandertales no es nada despreciable y ha podido tener un profundo impacto en nuestra evolución. Recordemos que compartimos el 98.5% de nuestro genoma con los chimpancés. Pequeños cambios en unos pocos genes pueden hacer grandes diferencias.

    Respecto a lo de la influencia de los genes en el lenguaje hay algunos estudios interesantes, como este:

    http://www.pnas.org/content/104/26/10944

    http://www.scientificamerican.com/article.cfm?id=genetic-basis-tonal-language

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