En la América precolombina había pollos polinésicos que indican contacto de ambas civilizaciones
Los viajes de los polinesios siempre me han maravillado. Sus conocimientos de astronomía, oleaje, comportamiento de peces y pájaros y de cómo se forman las nubes para logar navegar de una isla a otra es uno de los grandes ejemplos del ingenio humano. La Isla de Pascua se considera la más al este de la polinesia. Si miramos en un mapa la encontraremos enfrente de Valparaíso (Chile), pero a 3 700 km. La soledad alrededor de Pascua es abrumadora. Agua por todas partes. La isla más próxima es Pitcairn –donde terminaron los amotinados de La Bounty– que está a más de 2 000 km. Sin embargo, navegantes polinésicos llegaron allí en el siglo VIII de nuestra era.
Durante muchos años se ha discutido si los polinesios llegaron a América del sur o no. Pruebas a favor son que cuando Pizarro llegó a Perú en 1532, los pollos eran parte integral de su economía y de su cultura. Es posible que fuera debido a las gallinas introducidas por españoles y portugueses pero muy poco probable. Su difusión y penetración en la cultura habría sido rapidísima. Otra prueba de su llegada a América es la presencia del camote americano en muchas islas polinesias con un nombre muy similar. En Quechua se llama «cumal» y en polinesio «kumala».
La discusión prácticamente ha finalizado pues en el yacimiento arqueológico chileno conocido como Arenal 1, en la península de Arauco, al sur de Chile, se han descubierto 50 huesos de pollo. De uno de ellos se ha calculado su edad mediante el carbono 14 y da
622 antes del presente con un error en exceso o defecto de 35 años. Es decir, que en el más desfavorable de los casos su edad es del año 1410 de nuestra era; es decir, anterior a la llegada de los europeos a América. El análisis del DNA nos ha dado pruebas de que se trata de pollos polinésicos. Y, una sorpresa, no se trata de los que hay en la Isla de Pascua, que sería la isla más próxima al continente Americano, sino de otra parte, Por lo tanto debemos pensar que los polinesios llegaron a América procedentes de otro lugar; Alice A. Storey, autora principal del trabajo, sugiere que de las islas Marquesas.
La distancia entre las Marquesas y el continente americano es de unos 7 000 km. Recordemos que desde Sevilla a Nueva York hay 5 700 km.
Así que todo hace pensar que los polinesios llegaron a América del sur e intercambiaron gallinas y el modo de criarlas a cambio de camote. También es muy posible que llevasen cocos lo que justifica la existencia de cocoteros de tipo polinesio en América.

Wade Davis, en una estupenda conferencia TED*, decía que si tomamos todo el «genio» que nos permitió poner a un hombre en la luna y lo trasladamos al entendimiento del mar, lo que obtenemos es Polinesia.
* http://www.ted.com/talks/lang/en/wade_davis_on_the_worldwide_web_of_belief_and_ritual.html
P.D. Los pollos no vuelan, pero los cocos flotan.
NO SOLO INTERCAMBIARON COCOS , LA BATATA ES AMERICANA , Y KA LLEVARON DE CHILE A ISLAS POLINESIAS
DOCTOR F. PEREZ UNED