El análisis del DNA de Ötzi nos ha permitido saber muchas cosas de su vida
Se acaba de publicar el genoma completo del núcleo del famoso «hombre de hielo», también llamado Ötzi, que fue encontrado en los Alpes italianos en 1991 y cuya muerte se produjo hace unos 5 300 años. Previamente se había analizado el genoma perteneciente a sus mitocondrias; ahora le ha tocado el turno al del núcleo. En una célula hay decenas de mitocondrias que tienen su propio genoma, que es mucho más pequeño que el nuclear. Las células poseen un solo núcleo. Tanto el tamaño como el número hacen que sea más fácil descifrar el genoma mitocondrial que el nuclear.
Cada día me maravillan más los datos que los científicos son capaces de obtener del genoma. En el caso de Ötzi han logrado saber que tenía ojos marrones, sangre del tipo O, predisposición a enfermedades del corazón, sus parientes más próximos pueden vivir en Córcega y Cerdeña y era intolerante a la lactosa.
Que sea intolerante a la lactosa confirma lo que era más probable. Todos los mamíferos durante el periodo de lactancia producen la enzima lactasa, que permite asimilar los azúcares de la leche materna; pero nada más acabar ese periodo dejan de producirla y, por lo tanto, dejan de tener la capacidad de alimentarse de leche. He dicho todos los mamíferos, pero no es estrictamente cierto, una parte de la población humana es capaz de tomar leche de adulto, aunque hay muchos más humanos que no toleran la leche que los que lo hacen. Los más tolerantes son los suecos (99% de la población), los menos los tailandeses (solo un 2%). En Euskadi el 85% de las personas pueden tomar leche.
Las mutaciones que nos hicieron tolerantes a la lactosa son muy recientes. Surgen una vez que domesticamos animales que producen leche (cabras, ovejas y vacas). Siempre se había pensado que esa mutación surgió en Escandinavia hace unos 5 000 años; pero recientes simulaciones por ordenador ponen en entredicho esa idea y sitúan su origen en un punto entre los Balcanes o Centroeuropa hace unos 7 500 años. Pero para llegar al sur de los Alpes seguro que tuvieron que transcurrir muchos años. De hecho, se estima que en la zona donde se encontró Ötzi y cuando estaba vivo se estaba realizando la transición a la agricultura y a la ganadería; es decir, todavía la mutación de tolerancia a la leche no ofrecía muchas ventajas y por lo tanto no era muy probable que la tuviera.
En África se han dado al menos tres veces mutaciones similares para tolerar la lactosa y eso ha ocurrido hace tan poco tiempo como 3 000 años.
