por Scott Atran
Introducción: Las bases religiosas del compromiso moral
En todas las sociedades, podemos encontrar:
- 1. Una creencia contraintuitiva, contrafáctica y generalizada en agentes sobrenaturales (dioses, fantasmas, duendes, etc.);
- 2. Expresiones públicas genuinas de compromisos materiales costosos respecto a los agentes sobrenaturales, tales como la ofrenda y el sacrificio (ofrendas de bienes, propiedades, tiempo, la propia vida…);
- 3. El dominio que ejercen los agentes sobrenaturales sobre las ansiedades existenciales de la gente (la muerte, el engaño, la enfermedad, la catástrofe, el dolor, la soledad, la injusticia, la miseria, la pérdida); y
- 4. Un ritual de coordinación sensorial y rítmica de los cuerpos (1), (2) y (3), esto es, de comunión (congregación, asociación fraternal, etc.), que casi siempre comporta baile o balanceos y cantos o música2 , así como manifestaciones de jerarquía social y de sumisión típicas de los primates y demás mamíferos sociales (estirar las piernas o brazos y dejar al descubierto el cuello, el pecho o los genitales, la genuflexión, la reverencia, la postración, etc.)…

Una religión no es más que un sistema mítico-ritual para la propiciación de seres fantasmagóricos (como Yavé, Alá, Visnú, etc.).
Esto ya lo explicó a finales del siglo XIX el gran antropólogo británico E. B. Tylor mediante su teoría animista de la religión. Sin embargo, posteriormente muchos antropólogos han rechazado la sensata teoría tyloriana y han optado por defender el tontiloco relativismo cultural.