Tercera Cultura
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La alianza de civilizaciones y la historia según Harry Potter

autor: Fernando Peregrín

La alianza de civilizaciones y la historia según Harry PotterEl informe del Grupo de Alto Nivel de la alianza de Civilizaciones sobre la educación (cf: 6872HLG_ReportEducation.pdf) es un documento  muy endeble, blando, lleno de generalidades y de lugares comunes. Y es una prueba más de que el título de la iniciativa del presidente del Gobierno, señor Rodríguez Zapatero, debería cambiarse por el de Alianza de Religiones, pues el peso de la religión en éste y en otros documentos a los que he tenido acceso es desproporcionado, habida cuenta que si entendemos civilización como equivalente a cultura (según la clásica definición de Tylor de la antropología moderna) —hay otra acepción del vocablo civilización; pero, dado el enfoque relativista, propio de los postulados del multiculturalismo de moda, de la Alianza de Civilizaciones, no ha lugar—, en ese caso que consideramos, aunque la religión es una categoría cultural muy importante, no es la única que debemos tener en cuenta a la hora de analizar los encuentros y desencuentros entre las distintas culturas de la humanidad en el siglo XXI (el término “religión” aparece 62 veces en las 32 páginas del informe del GAN; y el “religioso”, en 92). Por ejemplo, se presta poca atención al grave problema del subdesarrollo científico (tanto en las ciencias naturales como en las sociales), económico y social en el mundo árabe-islámico, lo que no deja de sorprender habida cuenta que la Naciones Unidas han publicado ya tres informes fundamentales sobre el desarrollo humano en las sociedades mayoritariamente musulmanas (Arab Human Development Report, AHDR 2002, 2003 y 2004, disponibles en Internet). Por supuesto que se trata de informaciones muy críticas con la que podemos llamar civilización islámica, y quizá no sea políticamente correcto aceptar la realidad tal cual es y realizar un mínimo de autocrítica por parte de todos los responsables de esos flagrantes subdesarrollos, pero sabido es que la mejor y más acertada forma de no solucionar los problemas es negándose a reconocer la realidad fáctica e intentar sustituirla por una falsa realidad social construida a medida de los gustos o caprichos de unos y de otros, y lo que es peor, muchas veces en contradicción total con los hechos empíricamente conocibles y contrastables.

No es ni el momento ni el lugar para explayarse en los resultados del análisis de este documento de la Alianza de Civilizaciones relativo a la educación (curiosamente, se pone como ejemplo a los EE UU a la hora de abordar la enseñanza de la religión en sistemas educativos públicos y laicos). Mas sí, quizá, señalar algún que otro detalle  que llama poderosamente la atención. Y de esos, el más llamativo, tengo para mí, es el esquema propuesto como ejemplo para el estudio de la historia universal, exquisitamente multiculturalista y flagrantemente erróneo desde el punto de vista de la historiografía asentada en el ámbito científico y académico internacional.

El esquema en cuestión—empecemos por el final del mismo—establece que el llamado “Mundo moderno unificado” se compone de 11 ramas históricas diferenciadas y, aparentemente, con el mismo nivel de relevancia y peso en ese mundo moderno unificado. Así, y de izquierda a derecha, tenemos, respectivamente, las ramas de la historia de Europa occidental, de la rusa, de la islámica del Oriente medio (o cercano, según otras terminologías), de la del África musulmana, de la del África no musulmana, de la de la India musulmana, de la de la India hindú, de la del sureste de Asia islámico, de la de China, de la de Japón y Corea (sic) y de la de Méjico, Perú, etcétera (sic). De los muchos dislates que aparecen en el cuadro que resume este esquema, llama poderosamente la atención el que se refiere a América. Se trata de una sola rama vertical cuyo origen es “Americas” (así, en plural) y que transcurre aislada y rectilíneamente desde su totalmente desconectado origen hasta el último nivel del devenir da la historia, el de hoy, el de nuestro mundo moderno unificado, reducida la actualidad, en el caso de la rama americana de la historia, como ya ha quedado dicho, a Méjico, Perú, etcétera.

A tenor de este esquema, el islam es, con mucho, lo más prolífico que haya creado el ser humano. Y el llamado Oriente medio (o cercano) la rama más frondosa e importante de la historia universal. De hecho, toda la historia europea, según este esquema, surge de Egipto, de cuya historia y cultura parece depender en exclusiva la historia y la cultura de los griegos. Siguiendo con la rama histórica de Europa, de los griegos pasamos a los romanos, sin más aportaciones aparentes a la historia y cultura de Roma que la que representa la flecha que proviene directamente de Grecia y la indicada por otra flecha que se origina en los cristianos, surgidos estos también de los egipcios, aunque con confusas contribuciones posteriores de arameos y judíos (por cierto, que la aportación de los judíos a la historia universal se limita a ser antecedente del cristianismo y del islam, despareciendo discretamente, a renglón seguido, del escenario de la historia universal). Además, nueve de las diez flechas que significan contribuciones transversales de unas ramas de la historia, o de unas culturas, a otras, se originan en las civilizaciones del Oriente medio.

En fin, que la Alianza de Civilizaciones, habida cuenta del “eurocentrismo” o visión predominantemente occidental de los textos de historia al uso en Occidente, parece proponer como alternativa que se cambien esos textos vigentes hoy en los sistemas educativos occidentales por otros en los que el islam tenga el papel protagonista que corresponde a más de mil doscientos creyentes; que el gran escenario de la historia universal sea—tanto en el pasado como en el presente—el Oriente medio, cuna de todas las religiones monoteístas, las cuales han sido y son, al parecer, el motor de la historia universal; y que el continente americano, una vez que se ha borrado del mapa todo lo que hay al norte del Río Grande (perdón, Río Bravo del Norte), no sea más que una anécdota, una rama aislada y pobre de la historia universal.

No se trata, se nos dirá, pese a las apariencias, de sustituir la antigua visión “eurocéntrica” de la historia por otra “islamocéntrica”, al parecer, más progresista; ni de que a muchos pseudoprogres a la moda del “posh-modernismo” (o posmodernismo pijo), este giro revolucionario de las “narraciones históricas” les pueda ayudar a que se les hinche el pecho con sentimientos epidémicos de infinita  bondad y metafísicas ansias de paz y diálogo que les hagan sentirse bien (la política del “feeling good” que dicen los anglohablantes). No. Creo que es mucho más sencillo que todo eso. Es, simplemente, proponer que los libros de texto de historia para los estudiantes occidentales hagan juego con los de Harry Potter.

12 Comentarios

  1. alfredo says

    Estemos atentos a los sucesos en los países musulmanes del Mediterráneo. Sería terrible que su alternativa, al final, resultase ser más Islam…

  2. Nunca he entendido la fascinación que el mundo islámico tiene sobre determinados sectores ideologicos de Occidente. Mientras tanto, aquí estamos como en el poema de Kavafis, esperando ansiosamente que los bárbaros vengan salvarnos de nuestra incuria. Magnífico artículo.

  3. Magnífico artículo. Gracias por explicarnos las mil y una proezas de nuestro presidente, todo un estadista y un malogrado premio Nobel de la Paz.

  4. Rawandi says

    Alfredo, lamento comunicarte que en Egipto la mayor fuerza opositora es con diferencia la organización islamista Hermanos Musulmanes, funddada en 1928. Está claro que Egipto simplemente va a sustituir la dictadura corrupta de Mubarak por una dictadura islamista. Una pifia similar a la que cometió Irán en 1979 cuando cambió al Sha por el ayatolá Jomeini.

  5. Ramanujan says

    Cuando el Sr. Reagan accedió a la presidencia de los EE UU mucha gente se preguntó si un personaje con tan escaso bagaje cultural volvería a a ocupar un lugar tan preeminente en un país desarrollado, poco después el señor Bush nos demostró que semejante disparate se podía superar. Eso sólo ocurre en EE UU, se decía, pero el Sr. Zapatero demostró que en Europa pueden ocurrir cosas análogas. Y me temo que no depende de la colocación en el espectro político, pues no sería difícil enconrar ejemplos en otros lugares. Que Zapatero, cuya elección fue la del «hombre de paja» que solventó la disputa por el poder entre el aparato socialista y los guerristas, sin preocuparse por el bagaje intelectual del elegido, haya sido el autor de semejente disparate no puede extrañar a nadie pues está a tono con el personaje. También mueve a reflexionar sobre la ignorancia en materia científica de la mayoría de nuestros políticos, pues a ninguna persona formada se le ocurriría propiciar una alianza entre el medievo y el siglo XXI, ¿que resultaría de semejante engendro? ¿cuántos siglos retrocedería la humanidad?

  6. Xavier Rovira says

    Pues ya podéis todos los científicos arreglar el desaguisado de la economía mundial para que haya más igualdad, más clase media y menos diferencias entre ricos y pobres. En un mundo donde la mayoría es pobre la religión siempre triunfará pues es el amigo del pobre. Al menos no cuesta dinero.

    Asía es budista, africa musulmana, europa cristiana, y américa crisitiana pero queda lejos. No creo que nadie se tenga que molestar por ello.

    ¿Alguien quiere hacer un esquema del poder y de la riqueza que a fin de cuentas es lo que cuenta? La historia demuestra que el ser humano sabe de todo menos de economía.

    Si nuestros políticos van cortos los científicos lo van más en tema de economía. Lo siento pero es así.

  7. Ramanujan says

    X.R. mi intención no es molestarte, pero creo que tu comentario está repleto de tópicos. En Asia, por ejemplo, ahora mismo el referente en ciencia y tecnología es China y allí la inmensa mayoría de sus habitantes no han oído hablar nunca de Dios ni de religión. Algo análogo se puede decir de las religiones continentales que tú afirmas.
    ¿Quien te ha dicho a tí que los economistas son científicos? Si lo fueran tendrían modelos de la disciplina que estudían y podrían hacer predicciones sobre la misma. Y ya se ve que dificilmente aciertan. Confórmate con considerarlos profesionales, mejores o peores en función de su práctica y de sus intuiciones sobre la misma.
    Otra cosa.En EE UU, hoy día líder en ciencia y tecnología, las mejores universidades se encuentran en la periferia, así como las empresas más innovadoras e importantes que mantienen el estatus de ese país en el mundo, quizás porque «ya no se pueden ir más hacia fuera», asfisiados por «la américa profunda», la que ocupa la mayor parte del país, la américa recalcitrántemente religiosa, la que nombra la mayoría de los conservadores presidentes estadounidenses, la que subordina a la américa creativa e innovadora de la periferia que mantiene el liderazgo de ese país en el mundo. Para los que admirais el papel de las religiones en el mundo actual, el caso de los EE UU es ejemplar para observar la losa que suponen las religiones, con sus conflictos con las prácticas científicas, con sus diseños inteligentes, con su ideología cavernaria,…, que no sería de extrañar que al final acabasen devorando al gigante de América

  8. Ramanujan says

    No es que no despierte interés científico la economía, sino que al igual que la sociología, la psicología, etc el número de variables necesarias para describir la mayor parte de los fenómenos que estudian, hoy por hoy, no son reducibles a ecuaciones como ocurre con los fenómenos físicos. Estas disciplinas estudiadas por hombres y mujeres, comprenden fenómenos donde también intervienen hombres y mujeres, con sus voluntades individuales, sus intuiciones, sus filias y sus fobias,sus ideologías, etc y esto actualmente no es reducible a ecuaciones que permitan crear modelos para interpretar correctamente esa parte de las realidad con la precisión de las ciencias físicas y permitieran realizar prediciones de futuro sobre dichos fenómenos. Lo que hay son líneas filosóficas para entender esos problemas, que cristalizan en determinadas «escuelas» y cada cual se adhiere a la que mejor encaja con sus ideas.

  9. Vicente says

    Una manera viable de aunar intereses globales podría ser plantearse una negociación entre culturas sobre lo que debería ser aceptable en términos de civilización global (que solo hay una), y así definir una ruta funcional para decidir entre todos cómo la democracia (a government in which the supreme power is vested in the people and exercised by them directly or indirectly through a system of representation) podría ser un mecanismo positivo para la especie y para el planeta. Esto incorporaría las fronteras que la ciencia ayuda a descubrir, y limitaría las prácticas retrógradas y autoritarias prevalentes en todas las culturas. Es decir: negociar lo que es aceptable objetivamente (civilización global) eliminando la subjetividad cultural (dogmas chovinistas). Quizás esto ayudaría a reducir los fenómenos culturales que nos dividen, y a incorporar fenómenos científicos que nos unen. En este escenario, una “alianza de civilizaciones” es un concepto sin sentido. Quizás una “alianza de mejores prácticas culturales” tendría más lógica.

  10. El problema es que sólo hay una civilización y es la occidental. Eso si entendemos como «civilización» una comprensión objetiva y profunda de la realidad. Lo demás sería folclore cultural.
    Una de las muchas adquisiciones conceptuales de la izquierda, aunque no la peor, es la de que todas las civilizaciones son equivalentes en sus mentes buenistas e igualacionistas. Y ahí tenemos a ZP, el paladín del progresismo descerebrado, haciendo experimentos absurdos y peligros con nuestro dinero y con nuestro futuro.

    Saludos.

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