Autora: Paula Casal
B. Los culpables
Evidentemente, lo mas fácil sería señalar como culpable del encierro de Guillermo a su dueña y cuidadora: una mujer mayor, fotofóbica, que accedió a cuidarlo cuando Guillermo no tenía donde ir. Pero las cosas son más complicadas.
En primer lugar, hay que tener en cuenta los motivos por los que Guillermo fue separado de su familia. Entre los simios, como entre los humanos, siempre habrá madres que por diversas razones (enfermedad, violencia, depresión crónica o post-parto…) se sientan física o psicológicamente incapaces de cuidar de sus hijos. Este fenómeno es afortunadamente muy raro en condiciones normales, pero mucho más frecuente en los zoos, donde generalmente los individuos han sufrido ya otros traumas, tienen otras enfermedades físicas o mentales y están estresados o deprimidos por las condiciones en que se les obliga a vivir. Los simios son, además, casi tan incapaces como los humanos de actuar por instinto: tienen que aprenderlo todo de los demás. En libertad, es decir, en sociedad, desde que nacen observan cómo otras madres cuidan de sus hijos, y van aprendiendo cómo hacerlo. Cuando tienen su primer hijo, cuentan con la ayuda de las abuelas y de otras madres más experimentadas. En los zoos, en cambio, no suele haber abuelas que expliquen a sus hijas cómo cuidar de los nietos y les ayuden a proteger a los pequeños de la brutalidad masculina, que es otro de los problemas que presentan los zoos. En libertad, las chimpancés embarazadas o con crías pequeñas, procuran mantenerse fuera del alcance de los individuos más violentos y del centro de la actividad política y social. En un zoo, una madre no puede alejarse a la periferia, porque apenas hay espacio: alejarse del centro significa ponerse entre la espada y la pared, donde es aún mas difícil escabullirse. Por todas estas razones, los zoos son centros de producción de huérfanos y bebés muertos. De hecho, no sólo la madre de Guillermo, sino las otras madres simias del mismo propietario han perdido ya, de un modo o de otro, a casi todos sus hijos. Igual que los humanos, los chimpancés suelen tener como máximo cuatro o cinco hijos en toda la vida porque lo normal es que los hijos sobrevivan y requieran la atención y educación materna durante muchos anhos. Perderlos es algo tan traumático como infrecuente.
Esta es la primera cuestión que hay que plantear. La cuidadora de Guillermo no inventó los zoos de homínidos, y mientras estos existan, serán una fuente permanente de Guillermos que alguien tendrá que cuidar como pueda, según sus conocimientos y nivel económico.
En segundo lugar, la encargada de Guillermo no fue responsable del deprimente zoo Oasis del Valle, donde éste nació, ni de la legislación que protege zoos tan cutres que uno se sorprende de que los animales sobrevivan[1]. Es cierto que debería haber pedido ayuda para mantener a Guillermo en mejores condiciones, o para que se lo llevasen a vivir con sus congéneres. No obstante, como se indica más arriba, ni el Estado español cuenta con centros de rescate de homínidos, ni ofrece muchas subvenciones para su mantenimiento[2].
Por último, hay que tener en cuenta que pese al esfuerzo de las cinco personas que trabajaron en el “caso Guillermo” y a una intensa campaña mediática, al Proyecto Gran Simio le llevó dos años de papeleos lograr su rescate. Esto puede dar una idea de lo lentos que pueden ser estos procesos. Es necesario una nueva ley que permita rescatar con rapidez a los homínidos encerrados en malas condiciones.
Como se explica más arriba, durante décadas, España permitió que se raptasen homínidos por todo el mundo, para que unos se entretuviesen y otros se enriqueciesen con ellos. Ahora que ni estos homínidos ni sus hijos pueden volver a su país de origen, nuestro país tiene que darles un espacio en el que puedan vivir con un minimo de dignidad.
La cuidadora de Guillermo recibió una multa de doce mil euros. Esta multa no tuvo nada que ver con la intensidad del sufrimiento de Guillermo, ni con su duración –lo cual indica, una vez más lo inapropiada que es la legislación española en esta materia. La persona que accedió a cuidar de Guillermo catorce años fue castigada por un delito de contrabando. Este es un delito que realmente no cometió. Guillermo no tenía papeles porque su “dueña” accedió a cuidarlo temporalmente, pero nunca lo adquirió. La cuantía de la multa tampoco refleja la actitud de la ley ante el contrabando de homínidos. La cifra se debió a que el supuesto delito de contrabando fue agravado por el de “desobediencia a la administración,” cuando la cuidadora, que insistía en que quería a Guillermo como a un hijo, se resistió a entregarlo a las autoridades. No obstante, aun si el motivo de la multa fuese otro, ni saldaría nuestras cuentas con Guillermo, ni con los homínidos en general. Hace falta una reforma legal que aporte las soluciones que no ofrece el Real Decreto y proteja a los homínidos de la muerte, el maltrato y el encarcelamiento injustificado. Y es necesario también que haya Centros de Rescate donde los Guillermos de España se puedan recuperar. El zapatero Picaud y el Conde de Montecristo pudieron vengarse. Los homínidos no pueden. No les demos pues más motivos para ello.
20 de octubre 2007
[1] El propietario del Oasis del Valle cuando Guillermo nació era precisamente el que ahora se ha trasladado al recinto que contiene un prostíbulo. Aquí se omite su nombre y el de la responsable de Guillermo para evitarles dificultades extraoficiales.
[2] El Centro de Rescate de Primates Rainfer, dirigido por Guillermo Bustelo alberga a unos dos centenares de individuos, es el mayor de España, y uno de los más importantes de Europa y sólo recibe una subvención de doce mil euros anuales desde el 2005. Véase Gustavo Catalán: “El santuario español del los simios”, El Mundo, 18 de junio del 2007.

Con el mayor de los respetos hacia la autora y sus inquietudes. Insisto le que dije en un comentario anterior, los seres pensantes con poder comunicacional, repito y puntualizo, los seres pensantes con poder comunicacional, deberían preocuparse en priorizar las denuncias sobre el avasallamiento de los derechos humanos ante que el de los animales -sin que por eso se deje de denunciar maltratos-
Hoy se publica en http://www.bbc.co.uk/mundo/ultimas_noticias/2011/02/110204_ultnot_oms_mutilacion_genital_rg.shtml
la tragedia mundial que significa la mutilación genital. Espero que todos los seres pensantes con poder comunicacional denuncien a los cuatro vientos esta aberración humana.