Publicado por Eduardo Robredo Zugasti en revolucionnaturalista.com
1. Los occidentales somos demasiado raros para representar a la «naturaleza humana»
De acuerdo con Henrich, Heine y Norenzayan [PDF], los trabajos científicos basados en estudiantes de universidades norteamericanas o europeas sencillamente no sirven para hacer fastuosas generalizaciones sobre el género humano. Los habitantes de las sociedades occidentales democráticas, liberales y burguesas estamos situados en un extremo del espectro humano en cuyo recorrido se aprecian diferencias significativas en aspectos tan variados como el razonamiento económico o la percepción del espacio. Cuidado por tanto con la «naturaleza humana».
2. Los niños saludables no necesitan «un padre y una madre»
Las ciencias sociales no apoyan las vehementes protestas de los líderes religiosos y sus amigos contra la paternidad y maternidad no heterosexual. Según el único estudio longitudinal sobre Familias Lesbianas en los EE.UU., publicado hasta la fecha, en la revista Pediatrics, los hijos criados por parejas lesbianas son tan saludables y sociables (de hecho, algo más saludables y sociables) como los criados por parejas heterosexuales. Las evidencias sí respaldan la idea de que los niños criados por dos padres (o por dos madres) son más saludables y menos conflictivos que los criados por familias monoparentales o desestructuradas, pero no sirven para avalar la censura dogmática contra padres o madres del mismo sexo.
3. Las adolescentes que abortan no tienen más problemas mentales
El llamado «síndrome posaborto», tan divulgado por los activistas contrarios al aborto, está fundamentado en ciencia cuestionable y en serias dificultades metodológicas que hacen que sus resultados sean imposibles de replicar, según un análisis de Julia Steinberg (Universidad de California) y Lawrence Finer (Instituto Guttmacher) publicado en Social Science and Medicine [PDF]. Este estudio apoya la idea de que la salud mental posterior al aborto no está condicionada en sí por la experiencia del aborto, sino por el estado previo de la salud mental en la mujer.
4. El maltrato animal está asociado al maltrato de seres humanos
Este mismo año un trabajo de dos criminólogos, publicado en Journal of Interpersonal Violence [PDF] confirmó la sospecha largamente sostenida de que el maltrato a los animales es una «bandera roja» del maltrato doméstico interpersonal y que, en consecuencia, parece existir una relación bastante estrecha entre la crueldad contra los animales y contra los seres humanos. Nuria Querol Viñas [PDF], especialista en crueldad contra los animales, también había alertado contra el impacto negativo que el ser testigo o partícipe de estos actos de crueldad tiene sobre el desarrollo emocional de las personas, sugiriendo líneas de intervención más tempranas y sensibilizadoras en niños y adolescentes. Resulta prácticamente inevitable deducir que este conjunto de estudios convergentes son significativos para informar los debates públicos sobre espectáculos que involucran formas de maltrato animal.
5. Los ateos saben más de religión que los creyentes. Y los científicos son bastante «místicos»
El ateísmo normalmente no se fundamenta en una ignorancia de la religión. De hecho, los no creyentes encuestados por Pew Forum on Religion and Public Life este año resultaron ser los que más conocimientos acreditaron sobre religión, por encima de todos los grupos confesionales (quienes más se acercaron fueron judíos y mormones). Por otra parte, la socióloga Elaine Ecklund, después de encuestar a más de 1700 científicos (procedentes tanto de las ciencias naturales como de las humanas, aunque con la destacada ausencia de filósofos y matemáticos) ha subrayado el carácter «espiritual» del gremio, incluso entre quienes se consideran ateos. Este trabajo está claramente orientado a mostrar que los científicos son menos hostiles a la religión de lo que se piensa, aunque sus resultados también muestran con claridad que los científicos son mucho menos confesionales, mucho más escépticos y mucho más ateos que prácticamente cualquier otro segmento de población.
6. La igualdad es buena para la salud (también de los ricos)
Un recordatorio difícil de seguir en tiempos de crisis es que las sociedades más igualitarias (y liberal-democráticas; no vale Corea del Norte) casi siempre son más saludables en términos generales. La idea es defendida por dos expertos en epidemiología social, Pickett y Wilkinson, en British Medical Journal: «los beneficios de una mayor igualdad tienden a ser mayores entre los pobres pero parecen extenderse a todo el mundo», que además invitan a los políticos y expertos para que reparen los daños sociales provocados por el aumento de las desigualdades, al menos desde la década de los 70 del año pasado. Y por sí los datos socioeconómicos y políticos no bastaran, las neurociencias también apoyan últimamente la idea de que en el ser humano existe una «aversión a la desigualdad» que podría hacer que las políticas igualitaristas nos resultaran más «naturales» y quizás más recomendables.
7. La educación científica previene contra la religión
Según un trabajo de Darren Sherkat (comentado aquí) el efecto de las creencias religiosas sobre la educación científica es palpablemente negativo en particular entre extremistas (por ejemplo, cristianos literalistas) en los EE.UU. La asociación ha sido analizada también por Tom Rees, empleando datos del World Values Survey que confirman una relación claramente negativa entre el conocimiento científico y el porcentaje de personas para las que la religión es «muy importante» (cuánta más importante es la religión para las personas, menos conocimientos científicos tienden a tener). Por más esfuerzos que los «acomodacionistas» intenten hacer para reconciliar ciencia y religión, las tendencias sociales muestran una y otra vez que la relación tiende a ser negativa a la larga.

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Últimamente esta página está recibiendo la visita de personajillos que amparándose en el anonimato (no publican su nombre real ej.: «alguien», «pasabaporaqui», etc.) nos dejan perlas del «pensamiento» (es un decir…) religioso-conservador. Dado que sujeto arriba ha publicado un texto enooorme, plagado de insultos, más emocional que argumentativo y con gritos reiterados (mayúsculas), pido al moderador que borre el texto.
Si la persona en cuestión quiere exponer sus «ideas» (nuevamente, es un decir) para que desde las ciencias naturales le podamos rebatir una a una con argumentos y hechos, sugiero que se respeten las normas básicas de cortesía, es decir:
1) Nombre real del que escribe;
2) Texto sucinto y lo más corto posible;
3) Nada de mayúsculas;
4) Argumentos, no imprecaciones y exclamaciones (para eso que vaya a patalear en las páginas de los socialistas a los que tanto odia);
Repito, solicito que se borre el comentario, y si quiere volver a comentar (no se trata de censurar), que se atenga a lo señalado.
* Si alguien está de acuerdo conmigo, por favor, que se una a mi petición.
Totalmente de acuerdo contigo Alexandre.
Felicidades a Tercera cultura por su labor divulgativa.
1. Los orientales somos demasiado raros para representar a la “naturaleza humana”
2. Los niños saludables no necesitan “dos papás”
3. Las adolescentes que abortan no tienen menos problemas mentales
4. El maltrato está asociado al maltrato
5. Los religiosos saben más de ateísmo que los ateos. Y los curas son bastante “falsos”
6. La igualdad es mala para la salud (también de los pobres)
7. La educación religiosa previene contra la ciencia…
Los puntos 5 y 6 de la lista de Vicente son dudosos o injustificados. El 4 es tautológico. Los demás pueden pasar, y el 7 de hecho es más exacto.
El punto 4 no es tautológico, a no ser que insinúes que también somos animales, lo que es un hecho.
El punto 5 no está injustificado. Los ateos saben más no sólo de religión, sino de todo. La religión está ligada a la insuficiencia educativa, incluso al analfabetismo. Y el «misticismo» de los científicos tiene que ver con su admiración por la singularidad, complejidad y espectacularidad del universo.
Al excluir a Corea, el autor pone claro el sentido de la «igualdad» aludida: igualdad de oportunidades. El que afirme que la igualdad de oportunidades no es buena para la salud quizás debería pasar un par de semanas en Venezuela, Birmania, Irak, o… ¡Corea!
El ser humano tiene derecho a hacerse preguntas y a hacer estudios.No podemos fiarnos de los instintos sino del trabajo comunitario científico. Preguntas como ¿es bueno freir con aceite de girasol o mejor con aceite de oliva? Esta pregunta como tantas otras se responde desde la ciencia y responderla como tantas otras preguntas sirve para conocer la VERDAD.
Que viva el mundo académico, universitario y sus centros de búsqueda porque nos dan luz a la sociedad.
Feliz año a todos,
Saludos,
Aleixandre, yo me refería a la lista alternativa del comentarista Vicente, no a la del post (que por otra parte la he redactado yo mismo).
Eres un aguafiestas, Eduardo. Buscaba pelea y, por despiste, acabé defendiéndote. Firma con tu apellido, caramba. Por cierto, aunque me guste Vicente Aleixandre, mi nombre no tiene la «i».
Vicente, amo a mi padre, pero ¿no crees que tener dos mamás tiene que ser toda una experiencia? Si las dos tienen jornadas laborales alternadas, tienes una mamá para mimarte prácticamente las 24 horas.
Mi punto es que es altamente indeseable mezclar la ciencia con la política y la ética. Eso se llama agnotología. Muy típico en el pensamiento tradicional español, con los resultados evidentes. Bad form.
Supongo que con «tu punto» te referías a «tu argumento», aunque sigo sin comprender muy bien qué quieres decir realmente. Si los temas políticos y morales no se pudieran acercar a la ciencia empírica, ¿qué pasa con las ciencias políticas? ¿quieres decir en serio que los temas sociopolíticos o morales no se puede estudiar provechosamente desde la neurociencia, o desde las ciencias sociales? ¿Quieres decir que para llegar a conclusiones políticas o morales válidas tenemos que desentendernos de la ciencia?
Por otra parte, la mayoría de los estudios que se citan en el post son anglosajones, no sé qué pinta aquí el tradicionalismo español. En lugar de tachar todo indiscriminadamente como «agnatología», sería mucho más constructivo señalar déficits concretos de los estudios o de las conclusiones en forma de titulares (yo no digo que no sean discutibles) que se dan.
Si no mezclas Política con Ética, el resultado es Gürtel, Marbella, etc.
Si no mezclas Política con Ciencia el resultado es Religión en la escuela, el Ministerio de la Igualdad, etc.
Si no mezclas Ética con Ciencia el resultado es la Bomba Atómica, el armamento biológico y químico, etc.
Si no mezclas Política, Ciencia y Ética el resultado son gobiernos que salvan a los bancos con pocas exigencias a cambio, persiguen a los inmigrantes, niegan el cambio climático, invaden países para defender los intereses de las corporaciones (pero no tienen la misma decisión con Birmania, Cuba o Costa Rica), obstaculizan la educación sexual, permiten la tortura animal, etc.
Mezclemos. Por favor. Excelent forms. No vivimos en una torre de cristal.
Bravo, Alexandre.
Bravo. As you were.
Muy buen artículo.
Sin embargo, según un par de los estudios citados aquí: http://www.humanismosecular.com/?p=1526
La psicología, la filosofía y la literatura «vacunan» mejor contra la religión. Quizá la cultura crítica, sea del área que sea, prevenga de caer en lo irracional.
Muy interesante