25 Marzo, 2017

¿Persistirá la Larga Paz?

Publicado por Allan Dafoe en Global Trends 2030 y traducido por Tercera Cultura

 

Vivimos en una era de paz históricamente sin precedentes. Tanto si nos fijamos en una escala temporal de décadas o siglos, las guerras se han hecho menos frecuentes. La figura 1 (datos extraídos del excelente nuevo libro de Pinker y fuentes originales incluidas aqui y aqui) ilustra la tendencia descendente según cinco medidas. Hay menos guerras entre grandes potencias, menos guerras en la Europa occidental, menos años de duración en las guerras de grandes potencias, y menor redistribución de territorios después de las guerras. Otras tendencias, no tan fácilmente cuantificables, son evidentes. Los países ya no codician el territorio de los demás, ni temen la invasión o coacción militar, como lo han hecho a lo largo de la mayor parte de la historia. Las identidades y aspiraciones nacionales están basadas menos en la gloria marcial, el honor, y el dominio. La ausencia relativa de guerra, y especialmente de una guerra de Gran Pontencia, desde el fin de la segunda guerra mundial, ha sido denominadaLarga Paz. Por más increíble que esto parezca a los lectores de historia, estas y otras tendencias sugieren a muchos académicos que es posible que persista la Larga Paz.
Figura 1
Pero a diferencia del fuerte declive en la violencia gubernamental interpersonal y doméstica (de nuevo, ver Pinker), no resulta tan obvio que los costos de la guerra hayan descendido con el tiempo. La figura 2 ilustra otras dos importantes medidas que no muestran un declive: excepto para las décadas más recientes, las muertes en batallas producidas en guerras de Grandes Potencias y las muertes en batallas en proporción a la población en Europa no muestran un descenso obvio. Pese a que las recientes décadas sí parecen ser particularmente pacíficas dadas estas tendencias a largo plazo, apenas podemos ser complacientes sobre esta tendencia. Muchos periodos de paz en las décadas anteriores terminaron en guerras devastadoras.
Figura 2
Podría ser, entonces, que las guerras se hayan vuelto muchísimo más destructivas, especialmente con la invención de las armas nucleares, llevando a que los países sean más precavidos sobre el uso de coacción militar. Los costos netos de la guerra sobre la humanidad, sin embargo, puede que no hayan descendido. La crisis de los misiles cubanos finalizó con un escaso derramamiento de sangre; y sin embargo pudo haber finalizado con cientos de millones de muertos. Este contrafactual produría un enorme pico al fin de la derecha de las líneas en la figura 2, y acallaría cualquier discusión sobre una Larga Paz. Datos agregados como los anteriores nos proporcionan alguna, sino mucha confianza en que el mundo podría haberse dirigido hacia la guerra. Para probar la persistencia de esta Larga Paz, nos ayudaría averiguar los factores que han hecho posible un mundo más pacífico, y la medida en que estos factores pueden persistir en el futuro. Causas potenciales de la paz incluyen incrementos en el comercio, democracia, dificultad de coaccionar la riqueza, empatía global, estabilidad basada en una Gran Potencia, el empoderamiento de las mujeres, y los efectos disuasorios de las armas nucleares. Global Trends 2030 identifica otros factores pertinentes para la probabilidad futura de una guerra, incluyendo transiciones de poder, declive de la superioridad militar de EE.UU, escasez de recursos, nuevas tecnologías de coacción (como ciberarmas, capacidad para atacar con precisión, y bioarmas), y conflictos regionales no resueltos. Las guerras son raras, pero cuando ocurren alteran el curso de la historia. Cualquier proyección de lo que sea el mundo unas décadas en el futuro necesita evaluar la probabilidad y el carácter de la guerra, y especialmente de la guerra de Gran Potencia. Esta semana podemos volver a mirar a un conjunto de eminentes académicos que están compartiendo sus pensamientos sobre si persistirá la Larga Paz. Contribuyen: Erik Gartzke, (UC San Diego), Benjamin Fordham (Binghamton), Joshua Goldstein(American), Steven Pinker (Harvard), Jack S. Levy (Rutgers), Richard Rosecrance (Harvard), Bradley Thayer (Baylor), y William Thompson (Indiana).

Referencias

Pinker, S. 2011. The Better Angels of Our Nature: Why Violence Has Declined. Penguin Group.

Levy, J. S., & Thompson, W. R. 2011. The Arc of War: Origins, Escalation, and Transformation. Chicago: University of Chicago Press.

Levy, J. S. 1983. War in the Modern Great Power System 1495–1975. Lexington: University Press of Kentucky.

Long, W. J., & Brecke, P. 2003. War and Reconciliation: Reason and Emotion in Conflict Resolution. Cambridge, Mass.: MIT Press.

Zacher, M. W. 2001. The Territorial Integrity Norm: International Boundaries and the Use of Force. International Organization, 55, 215-250.

About The Author

Related posts

1 Comment

  1. tonyon

    cualquiera les dice a los anglo/americanos que tienen que integrarse en 1 sólo Planeta, sin Naciones, sin Guerras y sin Fronteras y dejar de llamar “almas de esclavos” al resto de Pueblos de la Tierra

Escribir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *