TC externa, Traducciones
comentarios 10

De como la cultura modela nuestra mente y nuestro cerebro

Autor : Meghan Meyer en brainblogger.com – Traducción : Alex Mestre

La mayoría de la gente estaría de acuerdo en que la cultura puede tener una gran influencia en nuestra vida diaria – en la manera de vestir, hablar, o en lo que encontramos divertido. Pero es muchísima más la que se sorprendería al saber que la cultura incluso podría influir en cómo nuestro cerebro responde a distintos estímulos. De hecho, hasta hace bien poco, la mayoría de psicólogos y neurocientíficos dedicados a la investigación daban por sentado que cualquier hallazgo contrastado era trasladable al resto de la humanidad sin importar la cultura a la que uno estaba sujeto. En la década pasada, varias investigaciones han empezado a desvelar como los sistemas culturales de creencias modelan nuestros pensamientos y comportamientos,

Una de las recurrentes diferencias entre culturas es la diferente perspectiva sobre «la individualidad» que se tiene entre las culturas orientales y las occidentales. En nuestra cultura occidental se tiene al individuo como a una entidad única y diferenciada, mientras que las culturas orientales presentan al individuo estrechamente relacionado y dependiente de su contexto social. Estos puntos de vista diferenciados han sido largamente desarrollados por filósofos de ambas culturas. Después de todo, Descartes destacaba «pienso, luego existo», con lo que probaba que si un sujeto se preguntaba si existía o no, por lo tanto existía dado que era capaz de tener este tipo de pensamientos. Por su parte, Confucio destacaba que un sujeto no puede existir plenamente en su aislamiento, y que un individuo sólo alcanza la forma de existencia suprema una vez logra separar y distinguir mentalmente entre él mismo, sus semejantes y su contexto.

A pesar de que estas distinciones parecen esotéricas, de hecho modelan la psicología contemporánea. Por ejemplo, un hallazgo clásico de la psicología occidental es que la gente es más proclive a recordar adjetivos relativos a uno mismo que otros relativos a miembros de su familia o a extraños. Cuando este estudio fue hecho en China, los participantes recordaban por igual los adjetivos atribuidos a ellos mismos y los relativos a sus familiares.

Basándose en lo arriba descrito y en otros hallazgos parecidos en psicología comparativa, neurocientíficos cognitivos se preguntaron si el cerebro respondería de manera diferente ante información referente a uno mismo, a un familiar y a extraños en unas culturas y en otras. Anteriores estudios en Norte América hallaron que la corteza prefrontal ventral medial (vmPFC en inglés) muestra una mayor activación al ver adjetivos que describen a un individuo en comparación a adjetivos que describen a  familiares y a extraños, subrayando su rol en las representaciones individuales. En un estudio hecho en China, la vmPFC se muestra fuertemente activo cuando los participantes ven adjetivos sobre ellos mismos y sobre un familiar, pero en cambio no sucede lo mismo al tratarse de extraños.

Resumiendo, estos hallazgos divergentes encajan con la distinta conceptualización que sobre el individuo tienen las culturas occidentales y las orientales. Por supuesto, este estudio no debería servir para generalizar en exceso las diferencias en cuanto a pensamiento entre culturas. De hecho, existe un gran número de estudios que señalan las semejanzas cognitivas entre culturas. Dicho esto, percibir estas sutiles diferencias debería ayudar a nuestros contemporáneos -expuestos cada vez más al contacto con gente de otras culturas- a apreciar los matices de comportamiento y pensamiento en nuestra interacción, a menudo diaria, con otras personas de distintas culturas.

10 Comentarios

  1. fabrizio says

    Un titular muy pretencioso para un artículo vacío (el párrafo final es de una reiteración que hace pensar que había que llegar a un número fijo de palabras). El típico texto «oh, no, la genética no lo es todo!» que uno no esperaría encontrarse aquí.

  2. Vicente says

    Lo publicado de un tiempo a esta parte en Tercera Cultura semeja más a «entradillas» que a artículos completos. Las Selecciones del Reader’s Digest ya tuvieron su hueco en la España de los setenta. Se dejaban leer, pero no merecían un seguimiento activo.

  3. Miguel says

    Coincido con las opiniones anteriores.Artículo lleno de tópicos y totalmente prescindible.

  4. Pingback: Twitter Trackbacks for De como la cultura modela nuestra mente y nuestro cerebro [terceracultura.net] on Topsy.com

  5. Ricardo says

    Es increíble que a estas alturas simples faltas generadoras de confusión no se editen: el «como» del título y otros debería estar acentuado.

    ¿Acaso esta influencia es unilateral? Es decir, ¿la mente y nuestro cerebro no modelan la cultura? ¿Qué sería de la cultura occidental de hoy (libertad sexual, respeto para las mujeres, etc.) sin los «locos» de las postrimerías de los 60s?

  6. Pingback: uberVU - social comments

  7. Pablo C. says

    Es sumamente vaga la referencia, y para cualquier persona que tenga experiencia investigando, o el más mínimo conocimiento de metodología de la investigación, o el método científico, no dudará en afirmar como dice fabrizio, que el título es -soberanamente- pretencioso. No hay datos, ni estudios contrastados, ni se explica brevemente como se llevo a cabo el estudio, y se pueden sugerir muchísimas preguntas que ponen en duda tal afirmación, dejándola desnuda.

    ¿Qué sucede con los asiáticos criados en occidente por occidentales?, ¿Qué pasa con los asiáticos criados por asiáticos en Occidente?, ¿O los occidentales criados en oriente?, ¿Estudios de hermanos separados al nacer?, etc.

    Si «tercera cultura», quiere ser tomada enserio como medio de difusión del pensamiento crítico, de la actividad de la vanguardia científica, y realmente quiere ser útil en su labor, podrían establecer parámetros como los de cualquier revista científica, verificando los datos, la redacción, y el calibre de la información dispensada en genera.

    Hay varias entradas sumamente vagas y pobres -lamentablemente-, y corre el peligro de caer en un contrasentido todo esto, sin perjuicio de la gran iniciativa y laudable labor que ya se realiza. El asunto es no perder la compostura, generar y difundir información de excelencia.

    En: http://terceracultura.cl/, encontramos un gran ejemplo de como operar y crecer, en probidad y calidad.

  8. Xavier Rovira says

    Yo creo que el artículo es muy bueno y que en todo caso hay quien espera encontrar aquí quizás el huevo de colón o que fórmula mágica y claro luego se queja que si el artículo no da la talla. ¿Cómo se yo que quien no da la talla es su cometario? Me imagino que la persona si da la talla solo que la actuación no la fue. Pienso que el artículo es muy interesante y que desvela una cosa muy importante. En oriente ven nuestro individualismo como enfermizo aunque hayamos creado seguridad social, y sanidad pública. Pero lo cierto es que aquí pensamos más en uno mismo y ellos más en el colectivo. Dificil de saber si no se sale fuera.
    Y que yo sepa hacerse preguntas es bueno. ¿Puede la cultura modelar nuestro cerebro? Y tanto que sí.

  9. edgardo says

    pablo si lees neurofisiologia en antropologia existencial,encontraras que tus preg ya fueon respondidas.
    El articulo es informativo….con ciertos datos interesantes…
    creo que son injustos en su valoracion….parece mas una soberbia actitud que un comentario…..aunque desde el punto de vista del sumo detalle tengan razon pero no seria mas que para ej neurofisiologos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *