Tercera Cultura
comentarios 7

Ciencia y filosofía

Autora:  M. Teresa Giménez Barbat
Ciencia y filosofía¿Tiene la ciencia algo que decir sobre materias clásicas de la filosofía como la felicidad, la justicia o la belleza? Parece ser que sí, y mucho. Durante noviembre pasado, se desarrollaron en Tarragona unas jornadas organizadas por Tercera Cultura donde se analizaron bajo este prisma la belleza, la verdad, la felicidad, la libertad, la justicia y la verdad. Sobre la belleza y el arte, desde un punto de vista evolucionista, existen trabajos influyentes que señalan su papel central en la adaptación del hombre y a la facultad estética como un componente psicológico básico en cada ser humano. Han habido importantes aportaciones a esta fecunda línea de investigación que van desde las propuestas del recién fallecido fundador de Arts & Letters Daily, Denis Dutton, a las de Ellen Dissanayake desde la investigación antropológica. Los puntos de vista son variados: un más que posible papel en la selección sexual, el considerar las artes como subproductos de otras adaptaciones, como el afán por el estatus, por ejemplo, etc. Francisco Mora, reputado neurólogo que se responsabilizó del tema en las jornadas, habló sobre la capacidad de abstracción como una habilidad fundamental para nuestra supervivencia y del placer como motor de la existencia humana.

Las dotes del ser humano y de algunos primates para comprender en los demás el principio de “agencia” o de “teoría de la mente” –es decir, de conocer que el otro tiene intenciones y que podemos adivinarlas– es uno de los pasos más importantes que se dan en el camino de la hominización. A partir de aquí el homínido será capaz de transmitir una información veraz o utilizará las armas del engaño, cuestión que, para algunos científicos, es fundamental para definir estrategias plenamente humanas. Tanto Frans de Waal como Jane Goodall han hablado ampliamente sobre la verdad y el engaño en los monos superiores. En lo que están todos de acuerdo es en que decir la verdad es vital para generar confianza en las relaciones humanas, particularmente en las conductas cooperativas y su valor de supervivencia. El filósofo Jesús Mosterín desarrolló su conferencia sobre la verdad apoyándose en razonamientos lógicos y filosóficos.

La felicidad es un tema de la filosofía que se hunde en la noche de los tiempos. Pero fue Darwin quien le dio una mirada totalmente nueva que ha creado un fecundísimo campo de investigación. El paleontólogo Jordi Agustí habló de la felicidad como ausencia de dolor y de miedo. Introdujo un tercer concepto exclusivo de los seres humanos: la conciencia de la muerte. ¿Qué podemos hacer ante esta certeza? En cierto modo, junto con el dolor y el miedo, puede ser una herramienta que incorporemos a nuestra capacidad de supervivencia.

La libertad estuvo a cargo del psiquiatra Adolf Tobeña, quien la trató como otra de las experiencias humanas fundamentales también abordables desde el análisis científico. La cuestión del libre albedrío es candente entre neurofilósofos, psicólogos evolucionistas y neurocientíficos en general. Algunos investigadores, como Paul y Patricia Churchland, rechazan que el ser humano disponga de esta capacidad y creen que es un mito. También ha sido determinante el famoso experimento de Benjamin Libet en el que se demostraba que los procesos inconscientes en el cerebro son el iniciador verdadero de los actos de la volición. Sin embargo, Tobeña habló de grados de libertad al hacer referencia a una autonomía transitoria y constreñida, o libertad al uso, que se produce puntualmente al elegir nuestro cerebro entre un conjunto de predicciones. Arcadi Navarro, biólogo evolucionista, trató el concepto de justicia desde la realidad de una serie de experimentos basados en la teoría de los juegos. Estos juegos están diseñados para medir conductas humanas como el altruismo, la capacidad redistributiva o la colaboración en grupo. Nos mostró cómo los primates y los niños pequeños son capaces de hilar bastante fino sobre conductas justas e injustas y que tienen un sentido del fair play que es innato. La filósofa Paula Casal, vicepresidenta del Proyecto Gran Simio, trató el concepto del bien como una cualidad compartida con otros mamíferos en la que la maternidad ocupa un espacio central y esencial en el desarrollo de la civilización humana.

Según se desprende de las jornadas, no solo los ponentes aseguran que la ciencia tiene instrumentos para tratar de forma eficaz estos temas tan queridos por la filosofía y por estetas y pensadores de todos los tiempos, sino que están convencidos de que gracias a sus avances se está produciendo una revolución en el conocimiento de sus motivaciones profundas que les da una dimensión de consecuencias extraordinarias. Arcadi Navarro discutió la figura del científico social clásico al que considera más un creador artístico, una persona que establece una construcción teórica a partir de sus propios prejuicios dando forma a ideologías o religiones, que alguien con capacidad para arrojar verdadera luz a cuestiones que están vinculadas a una naturaleza humana susceptible de conocimiento experimental. Se sabe ya que existen conductas protomorales, protoestéticas o de intuición del carácter inapelable de la muerte en mamíferos que van desde los elefantes, pasando por los monos superiores y llegando a los homínidos pasados y presentes.

Desde este punto de vista, la justicia, por ejemplo, ya no parece ser una cualidad que pertenece solo al universo humano, sino que forma parte de una cadena de adaptaciones y conductas que se hunden en el pasado.

Adolf Tobeña, en un artículo publicado en la revista Mètode, celebra el fértil campo de investigación que las teorías evolucionistas abren a la filosofía y a las artes y señala cómo esto crea tanto fascinación como rechazo en el público cultivado. Algunos ensayistas de nueva hornada como Jonah Lehrer, autor de Proust Was a Neuroscientist (2007), editado este año en español por Paidós como Proust y la neurociencia, explotan con gran éxito esta polémica hasta el extremo de afirmar que un novelista como Proust ya descubrió en su día las conexiones neurológicas entre sabores y memoria. “Cuando los neurocientíficos intentan diseccionar nuestros recuerdos para referirse a ellos como a una pandilla de moléculas que trabajan en lugares y circuitos del cerebro, no se dan cuenta que tan sólo resiguen las huellas dejadas por un novelista enfermizo, recluido y meticuloso.”, dice rizando el rizo en un poco riguroso ejercicio de lo que en inglés se llama hindsight bias y que se puede traducir como la inclinación a ver los eventos ocurridos como más predecibles de lo que fueron antes de suceder.

Según Tobeña, para Lehrer “la orgullosa neurociencia no habría hecho sino confirmar, de manera grosera y limitada, las hondas intuiciones de estos artistas”. Este tipo de reacciones también se dieron entre la asistencia de las jornadas de Tarragona. En el turno de preguntas de la ponencia de Jordi Agustí, alguien muy airado del público preguntó desafiante al paleontólogo cuál, según él, era la relación entre la felicidad y la termodinámica. Esas fueron más o menos sus palabras. Agustí hizo bien en responder simplemente que no era físico. Pero igualmente podría haberle respondido que las ideas y las emociones son producidas por el cerebro, con su cableado neuronal, sus neurotransmisores y sus hormonas. Que estos son productos de reacciones químicas que se basan en leyes físicas y que ahí entraría su termodinámica de marras. Posiblemente la idea de Tercera Cultura moleste tanto a una izquierda como a una derecha preocupadas ambas por su propia concepción de la “transcendencia”. El mismo Lehrer aboga por una “cuarta cultura”: la de la fusión íntima entre el arte y la ciencia en “la verdadera frontera investigadora”. Sin embargo, la brecha que durante miles de años dividía los sucesos físicos por un lado, y el significado, los contenidos, las ideas, las razones y las intenciones por otro, y que parecía partir el universo en dos, posiblemente se vaya a cerrar. El razonamiento, la inteligencia, la imaginación y la creatividad son formas de procesado de información, y eso es un proceso físico susceptible de conocimiento científico. Como dice Tobeña en su artículo, no compartimos que la aventura científica a la hora de afrontar preguntas decisivas sea según Lehrer “el callejón sin salida reduccionista”. Como augura Steven Pinker en La tabla rasa (2002), “las nuevas ciencias de la naturaleza humana pueden encabezar la marcha hacia un humanismo realista e informado biológicamente”. Parece un magnífico panorama.

7 Comentarios

  1. Jairo David Suárez Pineda says

    Aunque no asistí de forma presencial a los conferencias las pude ver por internet y me agradaron por su seriedad y evidente información sobre los temas discutidos. Actualmente la ciencia no está dejando títere sin cabeza y está entrando sin contemplaciones en campos que habian sido exclusivos de la filosofia y la religión. La filosofia siente arrebatada su primacia como depositiaria del conocimiento y no será fácil lograr establecer los limites de de estas disciplinas. Cada una tiene sus partidarios equilibrados y ecuánimes que tiene por finalidad el conocimiento de la verdad y su aplicación para el beneficio del la humanidad pero tambien abundan los intransigentes , arrogantes y tercos de parte y parte que solo buscan defender sus posiciones ideológicas aunque las mismas se vean desvirtudas por la realidad. La filosofia arremete sin tregua contra el método cintífico como herramienta para conocer la verdad, hasta negar la misma realidad objetiva y la ciencia quere enterrar sin mas a la filosofia considerandola como una disciplina que pudo haber contribuido en su momento a la búsqueda de la verdad pero que actualmente está ampliamente superada. De las cuatro preguntas básicas del conocimiento , el qué, el como, el porqué y el para qué a la filosofia le queda el para qué. Dificilmente asisterimos a la muerte de la filosofia pero tendrá cambiar sus preferencias. De la religión ni hablar está tan arraigada en la cultura humana que será una muerte larga y dolorosa.

  2. Yo también creo que las ciencias tienen mucho que decir sobre los temas tradicionalmente filosóficos; por eso hice tantos kilómetros para asistir a algunas de las conferencias de Tarragona.
    El artículo me parece un excelente resumen de lo que se dijo en esas conferencias. Enhorabuena M. Teresa.
    La cuestión clave será el estudio de la ilusión del libre albedrío y su relación con la responsabilidad moral. Las neurociencias y la psicología evolucionista tienen la palabra.

  3. maria teresa gimenez barbat says

    NO sabéis cómo os agradezco vuestros comentarios. Trataremos de que esta página y este proyecto no sólo siga sino que crezca. Contamos con vosotros.
    Un abrazo a los dos

  4. Rawandi says

    Un ejemplo notable de lo mucho que la ciencia tiene que enseñar a otras disciplinas es el libro del neurocientífico Francisco Mora titulado ‘El dios de cada uno. Por qué la neurociencia niega la existencia de un dios universal’. Por fin parece que los científicos se sacuden los complejos y empiezan a criticar a la religión como se merece.

    En algunas democracias europeas, como Holanda y la República Checa, los incrédulos ya son mayoría. Y en España él número de descreídos no deja de crecer, aunque como siempre vayamos con retraso también en este asunto.

    Parece que Occidente, incluyendo a los hiperreligiosos EEUU, está derribando a marchas forzadas los tabúes que protegían a la religión. Los Nuevos Ateos, capitaneados por Dawkins, están haciendo historia. Todo indica que las religiones tradicionales van a perder su clientela mucho más rápido de lo que supone Jairo.

  5. Desde Darwin se abrió un modelo objetivo para explicar todo lo que concierne a la vida y en consecuencia a lo humano.

    La gran pregunta con la que hay que abordar cualquier cuestión es «¿para qué?, sabiendo de antemano que la respuesta encontrada tiene que ser coherente con la respuesta general «para prosperar».

    ¿Para qué tenemos sentido artistico? ¿para qué somos felices? ¿para qué nos enamoramos? ¿para qué sentimos envidia?, etc. etc.

    Y después de aplicar ese acido universal, como sugiere Dennet, surge una nueva y poderosa visión de la realidad, sólida, fiable y tan superior a la precedente que la inhabilita, que la convierte en un juego infantil.

    Saludos.

  6. Rodolfo Plata says

    LA PAIDEIA GRIEGA DE CRISTO o HELENISMO CRISTIANO –VS- JUDEO CRISTIANISMO: La semana santa es tiempo de recogimiento, meditación, ejercicios espirituales y rectificación: La paideia griega tenía como propósito educar a la juventud en la virtud (desarrollo de la espiritualidad) y la sabiduría (cuidado de la verdad), mediante la práctica continua de ejercicios espirituales (cultivo de sí), a fin de prevenir y curar las enfermedades del alma. El educador, utilizando el discurso filosófico y la discusión de casos y ejemplos prácticos, más que informar trataba de inducir transformaciones buenas y convenientes para si mismo y la sociedad, motivando a los jóvenes a practicar las virtudes opuestas a los defectos encontrados en el fondo del alma, a efecto de adquirir el perfil de humanidad perfecta (cero defectos) __La vida, ejemplo y enseñanzas de Cristo coincide cien por ciento con el currículo y objetivo de la filosofía griega. Y por su autentico valor pedagógico, el apóstol Felipe introdujo en los ejercicios espirituales la paideia de Cristo (posteriormente enriquecida por San Basilio, San Gregorio, San Agustín y San Clemente de Alejandría, con el currículo y la metodología de los filósofos greco romanos: Aristóteles, Cicerón, Diógenes, Isócrates, Platón, Séneca, Sócrates, Marco Aurelio,,,), a fin de alcanzar la trascendencia humana (patente en Cristo) y la sociedad perfecta (Reino de Dios). Meta que no se ha logrado debido que la teología judeo cristiana fruto de la unión de la paideia de Cristo con Antiguo Testamento, al apartar la fe de la razón, castra mentalmente a sus seguidores extraviándolos hacia la ecumene abrahámica que conduce al precipicio de la perdición eterna (muerte espiritual)__ Es tiempo de rectificar y retomar la paideia griega de Cristo, separando de nuestra fe el Antiguo Testamento y su teología fantástica que han impedido a los pueblos cristianos alcanzar la supra humanidad. Pierre Hadot: Ejercicios Espirituales y Filosofía Antigua. Editorial Siruela. http://www.scribd.com/doc/33094675/BREVE-JUICIO-SUMARIO-AL-JUDEO-CRISTIANISMO-EN-DEFENSA-DEL-ESTADO-LA-IGLESIA-Y-LA-SOCIEDAD

  7. Rodolfo Plata says

    JAQUE MATE A LA DOCTRINA JUDAIZANTE DE LA IGLESIA. La importancia de la crítica a la cristología de san Pablo, radica en que nos aporta los elementos de juicio necesarios para visualizar nítidamente __la omisión capital que cometió Pablo en sus epístolas al mutilar al cristianismo de la doctrina más importante para la humanidad. Desechando la prueba viviente de la trascendencia humana que se alcanza practicando las virtudes opuestas a nuestros defectos hasta adquirir el perfil de humanidad perfecta (cero defectos) patente en Cristo. Disciplina que nos da acceso a los contenidos, enseñanzas y potencialidades del espíritu__ Y la urgente necesidad de formular un cristianismo laico enmarcado en la doctrina y la teoría de la trascendencia humana (sustentada por filósofos y místicos, y ratificada por la trascendencia humana de Cristo); a fin de afrontar con éxito: “el ateismo, el islamismo, el judaísmo, el nihilismo, la nueva Era y la modernidad”, que amenazan con sofocar el mensaje universal de Cristo. http://es.scribd.com/doc/73946749/Jaque-Mate-a-La-Doctrina-Judaizante-de-La-Iglesia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *