All posts filed under: Tercera Cultura

La ciencia y el pensamiento crítico acostumbran a estar ausentes de los debates sociales y políticos actuales (en los ámbitos de habla hispana). Prescindir de las aportaciones e interrogantes científicos es una merma incuestionable si se pretenden comprender en toda su profundidad los problemas que nos conciernen. Sin la ciencia, opiniones sobre la violencia o la educación, por ejemplo, se sostienen en ideologías, modas y prejuicios. Es necesario que en estos debates haya un punto de apoyo, que es el que ofrece la ciencia.

La navaja escéptica: Shermer, Bagini y Mulet

Euromind invita a Shermer, Baggini y Mulet a Barcelona

El próximo miércoles, 2 de noviembre a las 17.00 horas en: Aula Europa, sede de las Instituciones Europeas en Barcelona, Paseo de Gràcia 90. 08008 Barcelona, EUROMIND (foro de encuentros sobre ciencia y humanismo en el Parlamento Europeo creado por la europarlamentaria europea Teresa Giménez Barbat), presentará el evento: La navaja escéptica. Mentiras políticas y sus consecuencias sociales.

Carsten De Dreu: Fundamentos neurobiológicos del favoritismo intra-grupal

Fuente: euromind Carsten K. W. De Dreu es profesor de psicología social y organizacional en la Universidad de Leiden. Es profesor en el Centro para Economía Experimental y toma política de decisiones (CREED) de la universidad de Amsterdam. Sus investigaciones se centran en las bases neurobiológicas y psicológicas implicadas en tomas de decisiones y en la cooperación, y en la gestión de los conflictos. Ha publicado sus investigaciones en revistas como Science oProceedings National Academy of Sciences. Como reconocimiento a su labor investigadora se le ha concedido el premio Hendrik Muller, de la Real Academia de Ciencias de los Países Bajos en 2015. Ese mismo año también se la galardonó con la medalla Kurt Lewin de la Asociación Europea de Psicología Social. En 2014 recibió el William Owens Scholarly Achievement Award de la Sociedad de Psicología Organizacional e Industrial. [mom_video type=”youtube” id=”rkesklzm9CQ” width=”650″ height=”315″] Libros Creativiteit krijg je niet voor niets: de psychologie van creativiteit in werk en wetenschap (coator Daniel Sligte) Gorcum b.v., Koninklijke Van, 2016 Social Conflict within and between Groups. Psychology Press. …

Conferencia de Adolf Tobeña en el evento: ¿Nacionalismos perpetuos?

Fuente: euromind. Adolf Tobeña es Catedrático de Psiquiatría en la Universidad Autónoma de Barcelona. Es autor de más de ciento cincuenta trabajos de investigación en revistas de Psicobiología y Neurociencia. Ha sido profesor visitante en las universidades de Londres, Venecia, Groningen y Tel Aviv. Ha recibido diferentes premios, como el Premio Europa de Ensayo Científico en 2004, otorgado por la Universidad de Valencia, y el Premio Ciutat de Barcelona de Ciència 1992. También recibió el Premio Avui de Periodismo en 1991. Ha colaborado en distintos medios de comunicación. Ha dirigido programas de radio de debate científico en Catalunya Ràdio y Ona Catalana. Libros Devotos y descreídos: biología de la religiosidad. PUV (Valencia, 2014) Píldoras o Freud. Alianza. (Madrid, 2013) Mentes lúcidas y longevas. PUAB (Bellaterra, 2011) Cerebro y poder. La Esfera de los Libros. (Madrid, 2008) El cerebro erótico. La Esfera de los Libros. (Madrid, 2006) Mártires mortíferos: biología del altruismo letal PUV (Valencia, 2004) Anatomía de la agresividad humana. Galaxia Gutenberg. (Barcelona, 2001) [mom_video type=”youtube” id=”9NJ-ebz2xIY” width=”650″ height=”315″] Conferencia ¿Una sociedad enajenada?: Una disección …

La paradoja del macho guerrero: sobre la biología y la psicología del conflicto intergrupal

En todas las sociedades humanas, de forma generalizada, se producen conflictos entre grupos. A lo largo de nuestra historia moderna ha habido conflictos entre grupos humanos; tanto conflictos a gran escala, como las guerras entre naciones, el terrorismo, la discriminación racial y étnica, o conflictos entre los partidos políticos, como conflictos a una escala relativamente más pequeña…

Las raíces profundas del conflicto humano

El debate sobre la guerra humana, sobre sus orígenes, y su naturaleza es un área caliente y polarizada de la ciencia. Una corriente de la antropología fomenta la idea de que el conflicto humano es básicamente causado por las instituciones sociales, no por la “naturaleza humana”. Estos principios están resumidos en la llamada “Declaración de Sevilla” apoyada por la UNESCO en 1986, que condena como “científicamente incorrecta” la idea de que “hemos heredado una tendencia para hacer la guerra de nuestros ancestros animales”. Los críticos de esta postura, apoyados por la psicología evolucionista, por la antropología evolucionista y por algunos hallazgos de la paleoantropología, discuten fuertemente este punto de vista.

Henry Harpending

Este 3 de abril ha muerto Henry Harpending, antropólogo, genetista de poblaciones de la universidad de Utah y miembro de la Academia nacional de las ciencias de EE.UU. Considerado “controvertido” por grupos de la izquierda radical, el trabajo de Harpending abarcó áreas importantes de la antropología, como el origen de la diversidad humana (2005), la evolución de la inteligencia de los grupos humanos (2006) o, la evolución de adaptaciones humanas recientes (2007).

El aburrimiento

Del blog de arcadi espada. Por Richard Nisbett. Traducción: Verónica Puertollano. Edge.org

La primera vez que tuve la ocasión de pensar acerca de lo que las máquinas pensantes podrían suponer para la existencia humana fue en la charla de hace unos años de un científico informático durante un coloquio del departamento de Psicología de Yale. El tema del conferenciante era: «¿Qué significará para el concepto que los humanos tienen de sí mismos, y para su bienestar, que en algún momento las computadoras lleguen a hacer algo mejor que los humanos, como ganar a los mejores jugadores de ajedrez o componer mejores sinfonías que los humanos?»

Cuenta atrás para identificar los genes que nos hacen inteligentes

La inteligencia general es un rasgo humano complejo, heredable entre generaciones, y que cumple la llamada “cuarta ley” de la genética de la conducta. Es decir, hay bastantes variantes genéticas responsables de las variaciones entre individuos y grupos. Sólo recientemente disponen los científicos de los instrumentos de análisis adecuados para identificar el origen de estas diferencias humanas tan importantes.

Apocalipsis volcánico del Pérmico

La mayor extinción de vida tuvo un culpable: el vulcanismo en Siberia La mayor extinción de vida de todos los tiempos ocurrió hace unos 250 millones de años, al final del periodo llamado Pérmico. La vida sufrió como nunca. A ese final apocalíptico se le llama la Gran Mortandad. Desaparecieron el 95% de las especies marinas y el 70% de vertebrados terrestres. ¿Y quién fue el asesino? Basta una mirada a Wikipedia para ver que entre los culpables se han propuesto: el vulcanismo en Siberia, el choque de un meteorito en Australia o la Antártida, la explosión de una supernova cercana, la liberación de ingentes cantidades de gases de efecto invernadero que estaban atrapados en los fondos oceánicos como hidratos de metano, liberación de sulfuro de hidrógeno, la unificación de todos los continentes en uno único –Pangea–, la acidificación y la desoxigenación de los océanos, la pérdida de capa de ozono, etc. En una obra de 1993 titulada «The Great Paleozoic Crisis – La Gran Crisis del Paleozoico–» el paleobiólogo Doug Erwin llega a la …

La ciencia percibida como “inmoral” también es percibida como menos creíble y rigurosa

Algunos epistemólogos –la gente que se dedica a estudiar la naturaleza del conocimiento humano– distinguen entre “racionalidad instrumental”, que persigue simplemente la victoria de nuestros valores predilectos, y “racionalidad epistémica”, que persigue una mayor correspondencia entre nuestro mapa y el territorio: lo que Aristóteles y los escolásticos llamaban “adecuación”, o simplemente “verdad”. No es lo mismo razonar para ganar que para averigüar lo que es cierto. Se supone que la ciencia por excelencia se fundamenta en la racionalidad epistémica. Según esta posición común, resumida por Matteo Colombo, de la universidad holandesa de Tilburg, el modo cómo evaluamos la calidad de las pruebas y los argumentos en favor de las hipótesis verdaderamente científicas “sólo debe ser afectado por valores epistémicos, dirigidos a la verdad, tales como confirmación, adecuación empírica y poder explicativo y predictivo”. Aunque no cabe duda que los valores “no epistémicos” (ideas morales, ideológicas, económicas, etc) forman parte de la actividad científica, influyendo en el modo cómo los políticos deciden emplear ciertas conclusiones de la ciencia, o en los procesos de financiación, existe también …

Daniel Dennett: “La mente humana es el resultado de la evolución cultural”

Daniel C. Dennett (Boston, 1942) es uno de los pensadores más incisivos del mundo contemporáneo. Ha trabajado sobre ciencia cognitiva, filosofía de la mente y de la ciencia, inteligencia artificial y teoría de la evolución. Profesor de filosofía y codirector del Centro de Estudios Cognitivos de la Universidad de Tufts (Massachusetts), se le ha designado junto a Richard Dawkins, Sam Harris y Christopher Hitchens como uno de los “cuatro jinetes del ateísmo”. Entre sus numerosos libros destacan Romper el hechizo: la religión como un fenómeno natural (Katz Editores, 2007), La naturaleza de la conciencia: cerebro, mente y lenguaje (escrito junto a Maxwell Bennett, Peter Hacker y John Searle y publicado por Paidós en 2008) y Bombas de intuición y otras herramientas de pensamiento (fce, 2015). “El ADN –ha dicho– es al gen lo que la tinta es al poema. Los genes no están hechos tan solo de ADN.” Paul Thagard asegura que la realidad es aquello que puede ser estudiado por la ciencia. ¿Estaría de acuerdo con él? No sé si de la manera que …

El declive de la verdad científica

El tema en sí mismo no es nuevo. Durante décadas, han existido rumores sobre famosos científicos históricos como Newton, Kepler y Mendel. Se les acusaba de que su investigación era demasiado buena para ser cierta. Debían haber falsificado los datos, o al menos adornarlo un poco. Pero pese a todo Newton, Kepler y Mendel mantuvieron su sitio en el salón de la fama de la ciencia. La reacción habitual de quienes oían los rumores consistía en encogerse de hombros. ¿Qué más da? ¿Tenían razón, no?

¿Seguro que votaste racionalmente el 20D?

Los sesgos cognitivos son algo así como atajos mentales. Afectan en especial a lo que Daniel Kahneman llama “sistema 1”, nuestra parte más emocional en la toma de decisiones, pero también se encuentran en situaciones que requieren una forma de pensar más lenta y reflexiva. Hasta los científicos más pulcros se engañan rutinaria y sistemáticamente.

¿Por qué tememos el cambio climático?

Quizás el temor general a los cambios explica el temor a los cambios del clima. El conservadurismo antropológico quizás explica el conservadurismo climático. Según Steven Hayward la corriente ortodoxa en la ciencia del clima actual subestima la adaptabilidad de la especie; lo corriente para los humanos de hecho es la flexibilidad ante los cambios, incluso si son bastante bruscos. De los inuit a los árabes, los humanos han demostrado que pueden florecer en un rango de temperaturas altas y bajas relativamente amplio, y estable, tal como refleja el siguiente gráfico.

La verdad sobre los “estereotipos”

La palabra “estereotipo” (en inglés: “stereotype”) es de acuñación reciente. Fue inventada por el periodista Walter Lippmann en los años 20 del siglo pasado, principalmente para describir creencias sociales sobre ciertos grupos, y la idea fue desarrollada por el psicólogo Gordon Allport, autor de The nature of prejudice (1954). Desde un principio la idea estuvo ideológicamente impregnada por altos propósitos morales, del tipo que los teóricos de Frankfurt consideran “interés emancipatorio”. Según la descripción de Lee Jussim, de la universidad de Rutgers en Nueva Jersey, Allport concebía el pensamiento basado en estereotipos como “una resistencia no justificada hacia la superación de los prejuicios”, y como “una gran contribución a la injusticia social”.

Cómo los altos ideales arruinan la ciencia

No hay duda de que la corriente más influyente en lo que algunos llaman “ciencia social moderna” todavía es la teoría crítica. A grandes rasgos, los partidarios de esta escuela sostienen que un “interés emancipador” debe guiar la ciencia, con la luminosa perspectiva de crear “un mundo que satisfaga las necesidades y capacidades de los seres humanos”. Al liberar a la ciencia del “interés dominador” y de las ilusiones del positivismo, la teoría crítica se presenta como una posición no sólo moral sino epistemológicamente superior a las alternativas. En breve: la “crítica” orientada por el interés emancipador también mejora la ciencia.

El enfoque biosocial en el trabajo social

La aproximación evolucionista al estudio del ser humano inaugurada por la teoría de Darwin, y desarrollada con posterioridad gracias a los descubrimientos de la genética y la biología molecular (“síntesis moderna”) se ha ido ampliando en las últimas décadas, desde la antropología cultural a la criminología, y los problemas sociales estudiados por los trabajadores sociales también pretenden incorporar este enfoque biopsicológico, aunque no sin resistencias. No se trata de meras curiosidades teóricas, ya que incorporar lo bio en los estudios sociales y psicológicos, en principio, ayuda a intervenir más eficazmente en los problemas.

La evolución del pelo largo

El pelo largo humano no es universal, varía entre poblaciones. Y esta variación depende de presiones evolutivas recientes y locales, probablemente varios milenios después de que los humanos “modernos” salieran de África hace 60.000 años. Para la biología y la psicología evolucionista tan interesante es descubrir los universales como los particulares humanos, y ya tenemos un catálogo interesante de particularidades humanas: color de los ojos, pelo y piel, persistencia de la lactasa, adaptación a las alturas, adaptación al frío, estatura de los pigmeos, los genes EDAR, ASPM y MCPH1, el microbioma, el tiempo de sueño o el pelo largo en la cabeza.