All posts filed under: Neurociencia

John Searle: “Sabemos que el cerebro produce conciencia, pero no sabemos cómo”

Ya me habían avisado de que John Searle era un tipo extraordinariamente simpático, accesible y nada pedante. Pero así y todo cuesta creer que el joven octogenario con la gorra de visera y vaquero negro – tan caído por detrás que preocupa llegar a ver la marca de su ropa interior cual skater- es uno de los filósofos más reconocidos y laureados del mundo.

El cerebro incrédulo

Mucho se habla sobre la biología de la religiosidad. Pero el cerebro realmente interesante es el del no creyente. Esa es una de las conclusiones que se extrae del último libro de Adolf Tobeña, “Devots i descreguts”, que tiene como objetivo conocer el origen y las funciones de las creencias religiosas. Los ateos tenemos cierta tendencia a pensar que la incredulidad es la expresión de una mayor capacidad de análisis y de raciocinio. Más indicación de lo que nos sobra que de lo que nos falta, por así decirlo. Pero Tobeña nos da una ducha fría. “De la misma manera que hay gente apática, asocial, perezosa o boba, la hay que no ve trascendencia en parte alguna”. Y demos las gracias, porque no muy lejos de esta frase hay un párrafo donde destaca, fosforescente, la palabra “autismo”.

Edición retrospectiva de la conciencia

Publicado por Vaughan Bell en Mind Hacks Un nuevo estudio ha hallado que la experiencia consciente puede ser alterada retrospectivamente, de forma que la experiencia de la información visual puede ser cambiada casi medio segundo después manipulando hacia donde se dirige nuestra atención. La investigación, dirigida por el científico cognitivo Claire Sergent, consistió en pedir a la gente que se fijara en un punto central de una pantalla con dos círculos vacíos a cada lado.

El cerebro femenino extremo

Existen diferencias innatas entre los cerebros masculinos y femeninos, y probablemente formas “extremas” de cerebros sexuados. Si el psicólogo británico Simon Baron-Cohen ha sugerido un “cerebro masculino extremo” que está asociado con el desorden autista y un desarrollo extremo de las habilidades sistematizadoras, ¿qué hay de un cerebro femenino extremo relacionado con un desarrollo igualmente extremo de las habilidades empáticas? ¿Sistematizas o empatizas? Por Dario Mastriepieri en Psychology Today

“Neuroescépticos”. Asalto a la neurociencia

Publicado por Alissa Quart en New York Times Sunday Review Traducido por Iñigo Valverde Este otoño, algunos de los que escriben sobre la ciencia, llamémosles escritores científicos, se han dedicado a hacer leña con un nuevo ejemplo de neurociencia de baja calidad. La culpable esta vez es Naomi Wolf; su nuevo libro, «Vagina», ha recibido un rotundo varapalo por sus tergiversaciones sobre el cerebro y las sustancias neuroquímicas como la dopamina y la oxitocina.

Neuromitos: Profesores que no distinguen la ciencia de la pseudociencia

El problema de los “neuromitos”, descritos como malentendidos basados en “la falta de entendimiento, la lectura o la cita errónea de hechos establecidos científicamente (por la ciencia del cerebro) para defender el uso de la investigación sobre el cerebro en la educación y otros contextos”, es conocido desde el informe de Brain and learning project preparado por la OCDE en 2002. Ahora, un grupo de neurocientíficos holandeses y británicos han dirigido el primer estudio orientado a indentificar la prevalencia de estas concepciones erróneas sobre la neurociencia entre profesores. En concreto, la muestra incluía un total de 242 participantes británicos y holandeses, en su mayor parte profesores de primaria y secundaria. Estos profesores participaron en un encuesta online para que evaluaran 32 afirmaciones sobre la influencia del cerebro en al aprendizaje. 17 de ellas eran afirmaciones generales sobre el cerebro, como “El hemisferio derecho e izquierdo del cerebro siempre trabajan a la vez” y las otras 15, “neuromitos”, como “Los individuos aprenden mejor cuando reciben información en su estilo preferido de aprendizaje” o, el preferido por …

Dopamina feminista

Publicado en The Neurocritic ¿Tiene conciencia la Vagina?   Naomi Wolf, famosa autora y activista feminista, responde a esta precisa cuestión en su nuevo libro, Vagina: A New Biography. A primera vista, me parece una mezcla difícil de confesión sexual, auto-ayuda, neurociencia pop, y adoración de la diosa Yoni de nueva era. ¿Podría una profunda conexión entre el cerebro de una mujer y su experiencia con su vagina afectar a su mayor sentido de la creatividad e incluso de conciencia? En su nuevo, importante y provocativo libro, la autora de bestsellers como The beauty myth Naomi Wolf argumenta que esta conexión no sólo es real, y menospreciada mucho tiempo, sino que es fundamental para el sentido del yo de una mujer. Estimulada por la experiencia de una crisis médica inesperada, un nervio pélvico lesionado que afectó temporalmente a sus propias sensaciones físicas, Wolf se dispone a descubrir por qué y cómo es mejor entender el cerebro y la vagina como un “sólo sistema”. Entender la conexión cerebro-vagina, según aprendió, no es meramente una llave para …

Optimismo “irracional”

Tali Sharot es una neuróloga británica, autora de The optimistic bias. Why we’re wired to look on the bright side, donde analiza las bases biológicas del optimismo. Aunque últimamente se ha puesto de moda presentar la actitud optimista como una decisión racional, después de examinar las evidencias, en general el optimismo no es algo que decidimos, sino algo que somos, o no.

Patricia Churchland: “La neurociencia no tiene la respuesta para problemas sociales difíciles como pensiones o seguridad social”

Patricia Smith Churchland es una filósofa canadiense y la representante más conocida de la “Neurofilosofía”, “el estudio interdisciplinario de la filosofía y la neurociencia”, junto con su marido Paul Churchland. Su último libro es Brain-trust. What neuroscience tell us about morality. De momento, ninguno de sus libros ha sido traducido al español. Recientemente estuvo en Madrid, donde ofreció una charla sobre creatividad en el contexto de la neurociencia. También tuvo tiempo para conceder esta entrevista a Cultura 3.0: ¿Por qué cree que hay que estudiar el cerebro para entender la filosofía? ¿Cómo puede ayuar la filosofía a la ciencia? ¿Y por qué todavía se resisten algunos filósofos? Buena pregunta. En primer lugar, necesitamos entender el cerebro para entender cómo es la mente: el aprendizaje, la memoria, la consciencia, la percepción, y la toma de decisiones. Estas son cosas que hacen todos los cerebros. Parte de lo que hemos aprendido de la neurociencia durante los últimos 40 años es que, una vez que tenemos una imagen clara de lo que está ocurriendo a nivel psicológico y …

Un problema difícil

Por Arcadi Espada (Publicado en El Mundo, 27 Marzo, 2010) Querido J: Entre los libros que me han quitado el sueño, es decir, uno de esos raros que te hacen soñar, van a estar siempre estas Conversaciones sobre la conciencia que Susan Blackmore publicó hace cinco años y que Francesc Forn acaba de traducir ahora con mucha competencia para la editorial Paidós. Susan Blackmore es escritora y psicóloga y probó del fruto prohibido durante una vida anterior como magufa, versión parapsicóloga, por lo que sus incertidumbres sobre la unidad de el yo Susan Blackmore están plenamente justificadas. Durante cinco años y aprovechando descansos entre coloquios sobre el cerebro y citas en desolados pasillos universitarios entrevistó a muchos de los científicos que tienen algo que decir sobre el asunto. Llegó a 21. Hay grandes apellidos indiscutibles: Crick, Churchland, Dennett, Searle. Se echan a faltar Dawkins, Kandel, Minsky, Pinker o Rizzolatti. No hay una sola página del libro que no tenga alguna línea de interés. Buena parte del éxito se debe al planteamiento de la escritora, que encaró a todos frente a los mismos asuntos, y que siempre …

De mujeres alfa y machos beta: Entrevista con Susan Pinker

Por Cristian Campos Las mujeres enferman menos, estudian más y mejor, son más felices y muestran por término medio una mayor satisfacción respecto a su carrera profesional que los hombres. Y eso a pesar de que sólo ocupan una pequeña parte de los puestos de trabajo mejor pagados. La tesis de la psicóloga cognitiva canadiense Susan Pinker, desarrollada en su libro La paradoja sexual es que la primera frase de este texto es correcta pero la segunda no, pues da por supuesta una concepción del éxito típicamente masculina. Lo correcto sería más bien decir que las mujeres son más felices precisamente porque sólo ocupan una pequeña parte de los puestos de trabajo mejor pagados, aquellos que exigen jornadas laborales de más de doce horas diarias y una renuncia casi absoluta a cualquier tipo de vida social o familiar medianamente estable. Según Susan Pinker, hermana del también psicólogo cognitivo Steven Pinker, las tesis igualitarias del feminismo radical, ese que pretende que las mujeres imiten los comportamientos agresivos y competitivos del sexo masculino, son contraproducentes a largo …

Los genomas del amor

Muchos de los comportamientos sociales a los que ponemos etiquetas morales están relacionados con efectos genéticos que regulan la interacción entre hormonas y proteínas y activan “zonas de placer” en el cerebro. Estos comportamientos surgen de las adaptaciones de las diversas especies a sus entornos y de la genética que favorece el desarrollo evolutivo del cerebro social, incluso entre humanos. Larry J. Young, de la Universidad de Emory en Atlanta, Georgia (EE.UU.), lidera una serie de experimentos para estudiar los efectos de manipulación transgénica por la línea germinal sobre los comportamientos sociales en pequeños roedores de la especie Microtus ochrogaster, un herbívoro parecido al campañol. Las células de la línea germinal, prácticamente inmortales, contienen la información genética heredable del organismo. Las células que no contienen material genético heredable, como las que componen los órganos, son células somáticas. Cualquier mutación genética que afecte a las células somáticas no pasará a la próxima generación. En un estudio publicado en Biology of Reproduction, Zoe Donaldson, del equipo de Young, logró crear un nuevo tipo de Microtus ochrogaster (“prairie vole” …

La red social de Dios

Si el sentimiento religioso es irreducible a la psicología convencional, como pensaba Rudolf Otto (conocido sobre todo por su famoso ensayo Lo santo. Lo racional y lo irracional en la idea de Dios, de 1917), buscar la experiencia de “lo santo” en algo tan profano como el cerebro empleando la metodología fisicalista corriente parecería un esfuerzo inútil o condenado al fracaso. Sin embargo, esto es justamente lo que están haciendo los neurocientíficos y los científicos cognitivos que intentan naturalizar el estudio de la religión. Encontrar que empleamos la misma área de la corteza prefrontal para entender una proposición astronómica o el dogma de la virginidad de María debería ser una revelación inquietante para los que estiman que existen diferencias cualitativas en la aprehensión de lo numinoso. Pero resulta que las diferencias entre creer afirmaciones naturales y sobrenaturales son independientes del contexto, de acuerdo con un estudio de Sam Harris et al. 1 que ha sido reseñado en Newsweek y ampliamente comentado en los blogs científicos. Otros trabajos recientes convergen en la conclusión mundana de que …

“El cerebro es una máquina causal”

“El cerebro es una máquina causal” (Patricia) “La sensación visual de la rojez es un patrón particular de las activaciones” (Paul) De “Conversations on Consciousness”, por Dr. Susan Blackmore (Oxford University Press, 2005). Traducción parcial de la entrevista a Patricia y Paul Churchland (pp. 50-67). Trad. Aleix Mercader Luque Pat nació en 1943 y se crió en Canadá, estudió en Pittsburgh y Oxford, y posteriormente se casó con su compañero y filósofo Paul Churchland (n. 1942). Trabajaron juntos en la Universidad de Manitoba y en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, antes de desplazarse en 1984 a la Universidad de California en San Diego. Ambos son profesores de filosofía, y se dedican a la investigación de los límites de la filosofía de la mente y la neurociencia cognitiva. Pat es conocida por sus contundentes puntos de vista sobre la conciencia: describe este difícil problema como un “Hornswoggle problem” [usar nuestra ignorancia actual para determinar lo que “nunca” podremos descubrir] que correrá la misma suerte que el flogisto o el fluido calórico; rechaza los zombies filosóficos por …

Francisco J. Rubia: “La libertad es una ficción cerebral”

Entrevistamos al neurólogo Francisco J. Rubia, Catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense, que junto una extensa carrera investigadora en España y Alemania, ha llevado a cabo una labor divulgativa. En su último libro, El fantasma de la libertad (Crítica, 2009) al intentar difundir entre el público los debates de la neurociencia actual, Rubia habla de temas que, sin embargo, tienen una trayectoria de siglos en la historia de las ideas: como son la memoria, la consciencia, la libertad individual, las experiencias religiosas o los límites del conocimiento humano. Desde una postura especialmente escéptica, Rubia nos invita a no olvidar nunca el filtro neurológico a través del cual pensamos y sentimos la realidad. Por Enrique Rodríguez Garrett TC. Pongamos por ejemplo que intento traer a la memoria algunos datos sobre su libro que leí hace unos meses… ¿Que sucede entonces en mi cerebro? FR. Ese es el problema más importante de la neurociencia, que no podemos entrar en la subjetividad de los demás. Por inferencias o analogías sacamos conclusiones pero no son …

Santiago Canals: “El concepto de átomo revolucionó nuestra percepción del universo, y las neurociencias lideran un nuevo cambio de percepción: la de nosotros mismos y nuestras sociedades”

Santiago Canals es desde 2009 investigador del CSIC en el Instituto de Neurociencias de Alicante y también colaborador en el Instituto Max Planck de Biología Cibernética, en el que trabajó de 2005 a 2008.  Uno de sus trabajos mientras trabajaba en el instituto Max Planck ha aparecido recientemente en la revista Current Biology [1] y promete ayudarnos a comprender mejor uno de los fenómenos más fascinantes e importantes de la ciencia moderna del cerebro: la neuroplasticidad. A 50 años de la famosa conferencia de C.P. Snow, no cabe duda de que las humanidades, como apunta el mismo Canals, necesitan aprender de las neurociencias, pero -lo que es tan importante- estas también necesitan incorporar toda una revolución teórica que consiga dar sentido a lo que estamos aprendiendo gracias a las modernas técnicas de experimentación y neuroimagen, tanto en animales como en seres humanos. Tercera Cultura. Desde su licenciatura en biología en la universidad complutense de Madrid ha llegado usted al Instituto Max Planck, una importante institución científica europea. ¿Cómo ha sido posible esta trayectoria? ¿Cree que …

Tu libertad es una ilusión del cerebro

Imagínate en una cafetería inmers@ en una conversación apasionante sobre ciencia. Estás absort@ escuchando las explicaciones de tu contertulio, y de golpe tu cerebro decide mandar una señal a tu brazo para que se mueva hacia la taza de café, la acerque a tu boca, la incline al tiempo que tus labios conforman un beso, aspiras un pequeño sorbo del líquido que contiene, y la vuelves a dejar sobre la mesa. Entonces tu compañero te pregunta: “¿has cogido la taza de manera consciente? ¿Habías decidido que ese momento era el momento en que te apetecía tomar el café? ¿o ha sido un proceso totalmente automático?” Tú no tienes ningún reparo en decirle que no, que no eras consciente, que ha sido uno de los centenares de procesos automáticos que realizamos continuamente sin pensar previamente en ellos. ¡Faltaría más que debiéramos andar pendientes de decidir cuando respirar, modificar nuestra posición en la silla, o cambiar de marcha mientras conducimos! “Ok, estoy absolutamente de acuerdo”, responde él. “Pero ahora olvídate de nuestra conversación anterior, concéntrate sólo en …

Neuroética e historia

En los últimos tiempos la neuroética ha dejado de entenderse solo como una parte de la bioética, es decir, como una “ética de la neurociencia”, para pasar a engrosar una rama de la neurofilosofía y de la filosofía moral. De acuerdo con Michael Gazzaniga (autor de The ethical brain), la neuroética se ocuparía de examinar “los asuntos sociales de la enfermedad, la normalidad, la mortalidad, los estilos de vida y la filosofía de la vida de un modo informado por nuestro entendimiento de los mecanismos subyacentes del cerebro”. La neuroética empieza a consolidarse incluso como institución académica, y su interés se muestra en el rápido crecimiento de referencias a través de libros, artículos, comentarios periodísticos, congresos o redes universitarias. Hoy en día prácticamente nadie informado negaría que la neurociencia cognitiva, y su desarrollo como “neuroética”, es relevante para comprender los fenómenos éticos. Lo que se discute es la fuerza y alcance de su influencia en las humanidades, en el nivel “meta” tradicionalmente relacionado con la filosofía. Arne Rassmuson, por ejemplo, critica el “neuroptimismo” liberal de Gazzaniga en un artículo …

Saber la verdad ayuda a morir

California obliga a los médicos a informar – En España, la familia juega un gran papel, pero a veces quiere secuestrar datos que son del enfermo MÓNICA L. FERRADO / BÁRBARA CELIS 19/06/2008 Sin embargo, para quienes padecen una enfermedad terminal, irse de este mundo no parece tan sencillo como lo fue para Dietrich. Entre otras cosas porque en ocasiones, ni siquiera ellos saben que están realmente a un paso de la muerte y otras porque los médicos no ponen sobre la mesa todas las opciones médicas que un paciente puede tener para enfrentarse a sus últimos días. De ahí que a veces la muerte llegue acompañada de sufrimiento innecesario. “Muchos enfermos transcurren sus últimos días en una completa agonía simplemente por falta de información esencial. Por eso los médicos deberían estar obligados a hablar con claridad con sus pacientes y a informarles de cuáles son sus opciones de cara a la muerte”, en palabras de Barbara Coombs Lee, responsable de la asociación Compassión and Choices (Compasión y Opciones). Este grupo ha apoyado con vigor …