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Cómo están alimentando los medios una nueva generación de terroristas

Los ataques con bomba de Boston han provocado la muestra más intensa de aplicación de la ley y  cobertura en los medios desde los ataques del 11S. Todo Boston estaba bloqueado, “una ciudad fantasma”, “una ciudad en estado de terror”, “Una zona de guerra”, vociferaban los titulares. Se detuvo el tránsito público, se proclamó una zona sin vuelos, se le dijo a la gente que permaneciera dentro de sus casas, cerraron las escuelas y las universidades, y cientos de agentes del FBI dejaron a un lado apremiantes investigaciones para centrarse exclusivamente en este caso, junto con miles y miles de otros agentes federales, del estado y la ciudad equipados con armas pesadas y vehículos armados. Casi se llegó a la ley marcial, con todos los instrumentos de la seguridad del estado movilizados para localizar a dos jóvenes inmigrantes con explosivos de baja tecnología y pequeñas armas que fracasaron a la hora de reconciliar sus problemas de identidad para convertirse en sospechosos terroristas aficionados.

¿Es hostil a los niños la vida en la ciudad?

¿Cuánto importa el derecho a reproducirse? Pronto lo averigüaremos. Las ciudades más avanzadas, como Singapur, Hong Kong y Nueva York ahora son tan hostiles a la crianza de los niños que muchas mujeres han dejado de casarse o tener niños. Anuradha Shroff, una investigadora del Civil Service College de Singapur describe un entorno social en el que resulta preferible permanecer soltero y evitar tener niños. En su lugar, muchas de las jóvenes mujeres de Singapur mantienen amistades a través de redes electrónicas más que a través de sus familias. Se preocupan por sus carreras y por el éxito material excluyendo tener niños.

¿Y si las diferencias de género se deben a la prosperidad y no a la “opresión”?

Los hombres y las mujeres no son de distintos planetas, pero algunas diferencias evolutivas en los rasgos de la personalidad ayudan a explicar por qué seguimos teniendo preferencias diferentes. Paradójicamente, últimos estudios muestran que las condiciones de la sociedad moderna están haciendo que la brecha de género en la personalidad se incremente.

Discursos modernos y discursos posmodernos

La cuestión es siempre por qué. Se presenta un caso de acoso en el trabajo. Hostilidad colectiva, conjuras, maniobras ofensivas y defensivas, desperdiciando tiempo y energía, daño a personas y carreras, vidas laborales despojadas de alegría, todo esto se ve claramente. El desafío es averiguar por qué. Sin explicaciones adecuadas sobre por qué ha tenido lugar el acoso, las posibilidades de una intervención efectiva son escasas. Corrección, remedio, prevención, mejorar algo las cosas, dependen de saber el por qué.

Los engaños predecibles de los científicos

¿Se pasan todo el tiempo los científicos, como afirma el cosmólogo Sean Carroll, “intentando probar que sus ideas favoritas no son correctas”? A juzgar por lo que sabemos sobre el sesgo de confirmación en ciencia, en realidad esta atractiva afirmación peca de un hiperoptimismo digno de estudio. Por sesgo de confirmación se conoce a la tendencia humana prácticamente universal que tienen las personas de “favorecer la información que confirma sus creencias e hipótesis”. En los últimos años especialmente, es una de las características más notables y estudiadas de nuestra psicología. Se trata de una tendencia que no tiene porque ser consciente, pero las personas pueden estar de hecho motivadas para tratar las evidencias selectivamente, de modo que les sirvan para defender las creencias que mantienen. En realidad, desde hace tiempo se sabe que esta clase de «confirmación motivada», como la llama Nickerson (1988) [PDF], es un significativo determinante del pensamiento y el comportamiento. Francis Bacon (1561-1626), uno de los padres fundadores de la metodología científica moderna, era ya consciente de que este sesgo también afectaba …