Tercera Cultura
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Bilateral: Zurdo reciclado

por FERNANDO IWASAKI en ABC
zurdo recicladoA un año escaso de cumplir los 50, me pregunto a cuántas personas de mi edad les habrá ocurrido lo mismo que a mí. A saber, que nací zurdo y que fui obligado a emplear la mano derecha para comer y escribir. Todavía no tengo claro si fue mi madre, mis tías abuelas, las monjas del colegio o todas juntas, aunque todavía recuerdo que cada una de ellas me dijo en algún momento que la izquierda era la «mano del diablo».
Ser zurdo reciclado en diestro ha sido a la larga una ventaja, pues me ha permitido desarrollar habilidades en ambas mitades de mi cuerpo. ¿Cómo es que nadie se dio cuenta que yo me subía a la bicicleta al revés, que jugaba al fútbol por la izquierda, que controlaba el monopatín con pierna cambiada y que cogía las raquetas con cualquiera de las manos? A mi madre, mis tías abuelas y las monjitas sólo les importaba que me presignara con la derecha, mas yo nunca supe que las cosas inconfesables las hacía con la izquierda. La higiene personal, por ejemplo, para que nadie piense lo que no es.
Los zurdos reconvertidos ignoramos que lo somos hasta que alguien nos lo advierte. A la hora de saludar con un beso, por caso. Probablemente nadie sea consciente de cuál es el lado que elige a la hora de abrazar o besar, pero a mí me hicieron ver que yo saludaba como zurdo. Y me lo dijo un médico, precisamente, acaso la primera persona que me habló de lateralidad y bilateralidad sin ser nacionalista periférico. Desde entonces el tema me apasiona.
En la web www.terceracultura.net hay un estupendo reportaje titulado «Animales de izquierdas y de derechas» firmado por Roger Corcho, que quizás le interese a otros zurdos reciclados o a padres de niños ambidextros. Al parecer, el 86% de los seres vivos son diestros, lo que quiere decir que los animales también pueden ser zurdos o diestros. De hecho, aseguran los etólogos que los leones siempre cazan a los zurdos de la manada, porque son los únicos que huyen para el lado equivocado, permitiendo la supervivencia del grupo. ¿Quiere decir entonces que los leones zurdos se «jartan» de cazar cebras y antílopes diestros? Estoy por creer que los etólogos comparten algunos apriorismos con las monjitas y mis tías abuelas.
Sin embargo, lo que parece incuestionable es que los ejemplares bilaterales son los que han permitido la evolución de las especies, pues a los laterales les cuesta muchísimo más hacer dos cosas a la vez. Por contra, un antílope bilateral puede buscar comida con un ojo mientras vigila con el otro, no sea que aparezca otro león bilateral y se acabe la merienda. En los seres humanos, la bilateralidad es propicia a la música, el deporte, la conducción y la danza. Una lateralización incorrecta o forzada, puede precipitar a un niño al fracaso escolar.
Ojo, la bilateralidad supone un desarrollo compensado de ambos hemisferios del cerebro —derecho e izquierdo—, mientras que la lateralidad implica desarrollar uno de los dos: o el izquierdo o el derecho. Por lo tanto, a diferencia de la política, para el cerebro no existe el «centro». Más bien, el equivalente político del ambidextro o bilateral sería el transversal.

6 Comentarios

  1. Alex says

    La crueldad de la selección natural con los individuos (cebras, leones…) en beneficio de los grupos no deja de sorprenderme.

  2. Supongo que a muchos. la bilateriladiad viene miuechas veces a base de collejas. Escribo desde pequeño con ambas manos y en las dos direcciones.Tengo una letra horrible. No me sirve de mucho. Lo de los besos sí es divertido, porque ellas siempre van a besarte por el lado contrario al que tú vas a hacerlo.
    Saludos

  3. Raül says

    Alex: las personas somos crueles, las leyes de la naturaleza sólo son. Por otro lado, en el desarrollo de las especies como en la biología en general se dan tanto fenómenos que benefician al grupo como otros que benefician al individuo.

  4. Alex says

    Passy, tienes una buena disculpa para estamparles un pico 😉

    Raul, lo que quise decir es que desde mi sesgado e interesado punto de vista de individuo de una especie, el mecanismo resulta cruel.

  5. No sólo los besos, disparar un rifle o jugar al billar son también actividades que uno no piensa que tengan lateralidad y la tienen. Yo soy también zurdo «contrariado».

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