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David Buss: Por qué se moraliza el sexo

La “libertad sexual” no existe. Algunas conductas relacionadas con el sexo de hecho se consideran moralmente inaceptables y están sujetas a distintas sanciones sociales, mientras que otras son universalmente consentidas o incluso incentivadas. Además, resulta que no sólo la Biblia y la tradición judeocristiana, o las costumbres occidentales, están obsesionadas originalmente con este tema. Existen normas bastante explícitas para regular la sexualidad y el matrimonio al menos desde el código sumerio de Ur-Nammu, fechado entre los años 2100 y 2050 a.C, pasando por las leyes indias de Manu, del siglo III antes de la era cristiana.

HBES 2018: Un lenguaje darwiniano común

La sociedad internacional para el estudio de la Conducta Humana y la Evolución (HBES), que publica la revista Evolution and Human Behavior, celebró su 30 conferencia anual a inicios de este mes de julio en la universidad de Amsterdam. Junto a la presentación de trabajos y resultados inéditos, las conferencias principales cubrieron temas muy diversos; desde la ciencia genética de los gemelos (Nancy Segal) a la matrilinealidad en China (Ruth Mace), pasando por la crisis de replicabilidad en psicología (Dan Fessler) o el conflicto biológico entre huéspedes y parásitos (Toby Kiers), entre otros. El primatólogo holandés Frans de Waal, célebre autor de la Política de los chimpancés (1981) se encargó de clausurar la conferencia con un alegato científico en contra del antropocentrismo: los primates no humanos, y otras especies como los elefantes, poseen mecanismos de cooperación eficaces y complejos, incluyendo “intencionalidad compartida” y un rudimentario sentido de la justicia o “aversión a la desigualdad”, según muestran varios estudios empíricos publicados durante los últimos años (Lagergraber, 2007; Campbell y De Waal, 2011; Clay y De Waal, 2013; …

Conferencia Internacional para el estudio de las diferencias psicológicas individuales (ISSID 2017)

La personalidad humana también ha sido moldeada por la evolución. Y desde esta perspectiva, la psicología presenta una doble cara. Estudia los sistemas que han evolucionado para resolver problemas específicos con los que se encontraron nuestros ancestros, y que tuvieron un impacto en su supervivencia. Son lo que llaman “adaptaciones” y son prácticamente universales. Pero estos “sistemas” varían considerablemente a través de grupos e individuos, lo que termina traduciéndose no sólo en diferencias triviales del carácter o la personalidad individual, sino en las diferencias humanas que más importan y traen de cabeza a educadores y legisladores, desde el desarrollo económico y político al impacto de las conductas antisociales. En la psicología de la personalidad habría algo así como dos “mundos” (Burgess y MacDonald, 2005): uno de mecanismos universales y otro de diferencias individuales. Ambos son aspectos complementarios. Las diferencias individuales ciertamente existen, pero son inteligibles dentro del rango normal que presentan los sistemas evolutivos –comunes a la especie. Para el más influyente psicólogo diferencial del siglo XX, Hans Eysenck (1916-1997) “los individuos realmente difieren entre sí y parece que …

Psicología evolucionista 2.0

Con la publicación del manual de David Buss Evolutionary psychology (Psicología evolucionista) (1999), nació un nuevo campo de estudio. Es cierto que las ideas de este campo habían estado dando vueltas en la cabeza de los académicos al menos desde mitad del siglo XIX, pero la obra pionera de Buss dio al campo el empujón que necesitaba para conseguir un status pleno.

Mujeres y enemigas. La nueva ciencia sobre la competitividad femenina

Un rápido ejercicio de asociación. Qué viene a la mente al escuchar estas palabras: Competitividad. Agresividad. Violencia. Si piensas en la palabra “macho”, casi seguro que no estás solo. Estos rasgos se atribuyen frecuentemente a la masculinidad y la hombría. En un examen más próximo también queda claro que la competetividad, violencia y agresividad masculina a menudo se dirigen contra otros machos: en el campo de batalla, el campo de juego, en la oficina, en el bar o en la calle. Charles Darwin se dió cuenta hace tiempo de la existencia de competitividad intrasexual entre machos, y entendió también que el propósito principal de todo este barullo masculino consistía en atraer la atención y el favor reproductivo de las hembras.

Abriendo el debate: Estudios Darwinianos de Género

Si un hombre pudiera dibujar un mapa comprensible e infalible sobre este territorio traicionero, deberíamos levantar una estatua a su memoria intemporal. Existe una cuenta en Twitter dedicada a explorar y enumerar precisamente las distinciones y diferencias entre lo que es aceptablemente erótico y lo que es intolerablemente sexista. Se llama @SexyIsntSexist. Por supuesto, está controlada por una mujer.

La violencia femenina en la evolución humana

La antropóloga y primatóloga Sarah Blaffer Hrdy escribió en 1981 que “el comportamiento competitivo de las mujeres sigue siendo anecdótico, conocido de forma intuitiva pero no confirmado por la ciencia”. Las cosas han cambiado desde entonces, como muestra una variedad de trabajos sobre violencia y competitividad femenina publicados por criminalistas, antropólogos o psicólogos evolucionistas. Pese a esto, la agresión femenina sigue siendo considerablemente menos conocida que la masculina, debido también a la persistencia de estereotipos y expectativas sociales sobre el sexo.

¿Qué desean las mujeres?

¿Qué desean las mujeres? Sigmund Freud es famoso por hacer esta pregunta, pero no tenía una respuesta. Incluso hoy, la cuestión de qué motiva el deseo sexual de las mujeres sigue resonando. Se ha probado que las respuestas definitivas son esquivas. Entendemos bastante bien lo que quieren los hombres. En general, su deseo sexual es ordenado, consistente, y estrechamente dirigido. Un hombre heterosexual es heterosexual. Si le muestras sexo heterosexual, su fisiología sexual y su deseo van a la vez. El sexo homosexual le dejará frío tanto física como emocionalmente. En los hombres hay un excelente ajuste entre la excitación fisiológica (medida por la tumescencia del pene) y el nivel de deseo. El éxito de la viagra demuestra la simplicidad del mecanismo masculino. La viagra no se dirige al deseo, pero funciona incrementando el flujo sanguíneo genital y permitiendo la erección. Aparentemente, esto es todo lo que se necesita. Si se alza el pene, el deseo espera.

¿Explican los estereotipos sociales las diferencias cognitivas entre sexos?

Los talentos cognitivos naturales no están repartidos proporcionalmente entre sexos. No somos 50% buenos y 50% malos en todo. Existen diferencias. En parte debido a la selección sexual, una de las dos grandes “fuerzas” de la evolución humana descubiertas por Darwin, hay rasgos cognitivos en donde sobresalen usualmente los hombres y otros donde lo hacen las mujeres. Una considerable cantidad de evidencias, por ejemplo, acreditan que los hombres superan a las mujeres en habilidades visuales y espaciales (resumen en Halpern et al., 2007) (PDF). Los psicólogos evolucionistas conjeturan que estas diferencias sexuales podrían estar basadas en especializaciones evolutivas relacionadas con la caza en los hombres y con la recolección en las mujeres (Silverman et al., 2000). Sintetizado por David Buss, “en resumen, la teoría predice que las mujeres serán mejores en memoria de localización espacial, como una adaptación a la recolección, y los hombres serán mejores en habilidades de navegación, lectura de mapas y el tipo de rotaciones mentales que requiere arrojar una lanza para abatir a un animal” (“Evolutionary psychology. The new science of …

No hemos dejado de evolucionar

Hasta hace unos pocos años la visión establecida en la intersección entre biología y cultura coincidía en que el ser humano había dejado de evolucionar significativamente en los últimos 50.000 años. Para el influyente Stephen Jay Gould “hemos construído todo lo que llamamos cultura y civilización con el mismo cuerpo y el mismo cerebro” y David Attenborough, recientemente, es de la misma opinión: “Detuvimos la selección natural tan pronto como fuimos capaces de criar al 95-99% de nuestros bebés nacidos”. Esta supuesta detención de la selección natural también es uno de los supuestos de la psicología evolucionista, es decir, de la aplicación de los principios “darwinistas” al estudio de la mente humana. Para los padres fundadores John Tooby y Leda Cosmides (2005) las adaptaciones humanas complejas, relacionadas con aspectos importantes de la conducta y la mente, requieren más tiempo y genes de los que los últimos milenios han podido proporcionar.

La prostitución ¿un oficio?

Autora: Maria Teresa Giménez Barbat “La prostitución, como de alguna manera la poliginia, y al igual que otros instintos de explotación como el esclavismo, aparece cuando las condiciones económicas y de reparto desigual del poder lo permiten.”  Hace un par de días estuve en el Liceo y, más allá de la media noche, de regreso a mi coche aparcado en la plaza que hay detrás del mercado de la Boquería, tuve que cruzar los soportales que estos días se han hecho miserablemente famosos. Para quien no esté al corriente, en sus alrededores se practica la prostitución de manera abierta y a la luz del día. Las imágenes absolutamente explícitas y degradantes que difundieron los medios de comunicación no dejaban de aparecer en mi mente. Me resultó muy desalentador. Sé que hay personas que consideran esto “un oficio”, pero yo estoy en contra de esta idea y querría exponerlo aquí.  La prostitución es un sistema de explotación muy antiguo que se pierde en la noche de los tiempos y que nos hace partícipes a humanos y …