12 diciembre, 2017

Ratón espinoso

Si le arrancan una oreja le crece otra nueva.

Las esponjas son animales muy sencillos. Algunas de ellas si se las parte en dos, cada una de las partes regenera al animal completo. Incluso si la pasamos por un colador, disgregando sus células, al juntarse, el animal vuelve a reconstruirse. Si a una estrella de mar se le corta un brazo, le crece otro, un poco más corto pero le crece. Estos no son nada más que dos ejemplos de la capacidad que tienen algunos animales den regenerar trozos amputados de su cuerpo. Investigar cómo lo hacen puede ayudarnos a que algún día los humanos también podamos hacer algo parecido. ¿Se imagina que si pierde un brazo se pueda regenerar uno nuevo? No cabe duda es que esponjas y estrellas de mar tienen una biología muy distinta a la nuestra por lo que lo que aprendamos difícilmente será trasladable directamente a nosotros.

Ratón espinosoHay animales más próximos biológicamente, como son las salamandras o las lagartijas que en ciertas condiciones son capaces de regenerar partes de sus miembros, por ejemplo la cola o una extremidad.  De hecho, en estos animales es un sistema de defensa, si se quedan atrapados por la cola tienen un mecanismo que la rompe para liberarse. Es un mecanismo que tiene sus músculos, que no solo rompen el extremo de la cola sino que cierran la herida para evitar el desangramiento, y, además, la parte amputada sigue dando coletazos como si estuviera viva, para distraer al depredador. Después, les vuelve a crecer la cola.

Una vez más, estudiar cómo lo hacen los anfibios es muy interesante, pero son animales muy alejados de nosotros. Lo más atrayente sería que este fenómeno se produjera en animales muy próximos a nosotros como son los mamíferos y mucho mejor si fuera en primates. Estamos de enhorabuena, hace unos días la revista «Nature» ha publicado un artículo del investigador Ashley W. Seifert en el que describe un mamífero con unas sorprendente capacidades regenerativas que habían pasado desapercibidas hasta hoy. Se trata del ratón espinoso africano («Acomys cahirinus») que es capaz de regenerar trozos de piel si la pierde. Donde mejor funciona el mecanismo es en la oreja. Si la pierde, después se regenera todo: la piel, los folículos pilosos y el cartílago. La oreja entera. En el resto del cuerpo, si una lesión le hace perder un trozo, digamos que le han dado un mordisco que se ha llevado parte del muslo también lo regenera, pero no de forma tan completa como la oreja, crecen nuevos folículos pilosos y la piel, pero el músculo de debajo no.

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